11 de octubre de 2012

El timo del envase ahorro


No sé si os habéis dado cuenta, pero a mí me cabrea bastante esto del “envase ahorro”. Ya sabéis, esos productos en tamaño grande al que le plantan la etiqueta de “envase ahorro”, “pack familiar” o algo similar, sin especificar para quién es el ahorro. Claro, uno piensa que quien ahorra es el comprador… Craso error.

Os animo a hacer números: en la mayor parte de los casos, el ahorro es para el fabricante, que no sólo se ahorra costes de envasado y distribución, sino que encima aprovecha para subirle el precio al producto. ¿Sorprendidos? Repito: haced números la próxima vez que vayáis al supermercado.

Da igual de lo que hablemos: pan de molde, detergente, papel higiénico, crema de manos o pañales para bebés… En casi todos los casos, el envase de mayor tamaño sale más caro (por unidad de producto) que un paquete de tamaño inferior. A veces es relativamente fácil de ver, en esos supermercados en los que, en letra muy pequeñita, la etiqueta te indica también el precio por unidad o por kg, de forma que puedes hacer la comparación directamente; en otros casos, tendrás que usar la calculadora (o darle al coco, que el cálculo mental tiene su gracia), pero la conclusión casi siempre será la misma: si os lleváis el tamaño más grande, estáis haciendo el primo. El más económico suele ser un tamaño intermedio.

Hay excepciones: recientemente compré un bote de cola blanca de una conocida marca, y me llevé el tamaño grande (enorme… se me echará a perder, seguro) porque costaba prácticamente lo mismo (¡4 céntimos más!) que el tamaño “normal” (mitad de volumen), que era el que iba a coger de forma casi automática. Así que depende del caso, pero parece que el precio más caro se asigna al tamaño más demandado, independientemente del coste real.

Pero ese caso del pegamento es la excepción, la abrumadora realidad es que los tamaños “ahorro” son más caros. Me parece una soberana tomadura de pelo, y me cabrea bastante. Se aprovechan de la lógica (que un envase único de 2 kg debería costar menos que 2 envases de 1 kg) y de los mensajes de “ahorro” escritos en el producto para timarte literalmente. Sospecho que al final el tamaño grande es el más vendido, por esta falsa idea de que es el más económico, y los fabricantes se aprovechan de ello para cobrarnos más por menos.

Las asociaciones de consumidores e incluso las autoridades deberían tomar cartas en esto, porque esos mensajes de “ahorro” son claramente publicidad engañosa. Aunque me temo que si se denunciara este hecho, más que bajar el precio del envase grande, subirían el precio de los pequeños. No van a querer reducir ingresos…

Entre tanto, yo hace tiempo que no compro tamaños grandes, excepto en las raras ocasiones en que realmente sale más económico. Me disgusta hacerlo, porque va contra el medio ambiente (más envases = más desechos), pero me indigna que intenten tomarme el pelo. Aunque sea por unos céntimos…

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