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27 de diciembre de 2014

[Libros] El señor Ibrahim y las flores del Corán – Eric Emmanuel Schmitt (2004)

Últimamente leo muchos libros sin saber por qué. Me explico: se trata de libros sobre los que leo alguna crítica positiva en algún sitio, que me da indicios de que el libro tiene buena pinta, que me podría gustar. Entonces, me lo apunto en la “cartera de pendientes”. Lo que pasa es que, generalmente, cuando rebusco “en la cartera” en busca de mi próxima lectura, en muchos casos ya ni me acuerdo de qué va el libro ni por qué está allí. Y a veces acierto, y a veces no. Y en otras ocasiones, ni fú ni fá. En esta ocasión ha sido más bien un caso de estos últimos.

Sinopsis:
Moisés es un niño judío que vive en Paris con su padre. El Serñor Ibrahim, un anciano árabe, regenta una tienda de ultramarinos en la misma Calle Azul en la que vive Moisés, y será allí donde éste empezará a comprender la vida adulta y dejará atrás su infancia. Con un padre permanentemente afligido por el abandono de su esposa, preocupado constantemente por su trabajo y por sus libros de leyes, Moisés acepta casi sin darse cuenta la amistad incondicional que le brinda el Señor Ibrahim. En su tienda hablarán sobre los sucesos cotidianos y sobre las cosas de la vida. Una amistad pausada, sin exigencias, forjada en el entendimiento mutuo y en un cariño que despierta sin ruido, sin avisar.
El Señor Ibrahim y las flores del Corán es un libro breve pero muy intenso, cuenta con apenas 60 páginas que su autor ha llenado de emociones y sentimientos. Sin duda, una joya que no debe pasar de largo.

Crítica: Un relatillo corto del tipo “tó er mundo é güeno”
Algunos libros, lo mejor que tienen es que son tan cortos, que por mucho que puedan defraudarte nunca tendrás la sensación de haber perdido el tiempo. Eso me ha pasado con este librillo que se lee en un par de horas, aunque me consta que mucha gente lo ha disfrutado.

Se trata de la típica historia del adolescente que encuentra a un “mentor”, un adulto bondadoso y sabio (ya se sabe, eso de que “más sabe el diablo por viejo…”) que le asesora y le guía. Vamos, como en Karate Kid (“dar cera, pulir cera”) o en decenas de otros libros y películas, el típico esquema que siempre funciona.

Y… ¡nada más! No hay más. Un pelín (pero pelín-pelín, porque la extensión no da para más) de filosofía vital barata, un pelín de sutiles apuntes anti extremismos religiosos (judío y musulmán como amigos íntimos), y alguna que otra anecdotilla y algún pequeño toque de humor. Y ya está, se acabó el libro. Supongo que con una sonrisa en los labios y cierta sensación de bienestar para algunos, y una sensación de “pues ya está, hala, a por otro” para otros, entre los que me incluyo. Porque todo esto ya lo tenía muy visto, aún antes de haberlo leído…

En resumen, se trata, desde mi punto de vista, de una lectura agradable y cortita, pero con poca esencia y con una base argumental mil veces vista, aunque sea bajo otras formas. A mí, la verdad, me ha dejado frío.

30 de noviembre de 2014

[Libros] Matar un ruiseñor – Harper Lee (1960)

Éste es uno de esos clásicos contemporáneos norteamericanos que probablemente es más conocido por su versión cinematográfica (otro clásico, esta vez del cine) que por sus orígenes literarios. Debo reconocer que ése era mi caso, aunque en el fondo tampoco estoy seguro de haber llegado a ver la película (quizás en mi infancia… aunque por ahí tengo una copia pendiente de caer en alguna tarde lluviosa de domingo). Bueno, el caso es que empecé el libro por curiosidad, por descubrir un clásico. Y ha sido un descubrimiento agradable.

Sinopsis:
Matar un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, 1960), la única novela que escribió Nelle Harper Lee y que le valió el Pulitzer de 1961, sigue siendo hoy en día, a los cincuenta años de su aparición, una de las novelas norteamericanas más populares y apreciadas. Basada, al parecer, en recuerdos de infancia de la propia autora, puestos en la voz de la narradora y protagonista Jean Louise Finch, alias Scout, su historia de aprendizaje, educación y comprensión hacia los demás, hacia los que no son como nosotros, dentro de una comunidad donde aún imperan los prejuicios raciales y el miedo a lo diferente, ha sido siempre puesta como modelo de lectura a compartir entre grandes y pequeños, como ejemplo de una literatura que puede entretener a los más jóvenes y, a la vez, mostrarles ciertos valores.

Crítica: Agradable lectura moral

Antes de empezarlo, yo ya sabía más o menos de qué iba el libro, aunque luego he descubierto que sólo conocía su parte central. Yo esperaba una historia de tribunales, con un negro como acusado en un estado del sur en la época de la segregación racial, y un abogado que intenta demostrar su inocencia en contra de los prejuicios de toda la sociedad. Bien, sí, ésa es una parte importante del libro… pero no toda.

Lo que no sabía es que el libro ocupa su primera mitad con historias infantiles, las de los dos hijos del abogado, que juegan en la calle durante los largos y cálidos veranos de Alabama, que exploran y fantasean sobre algunos de sus vecinos, y que, en fin, pasan el tiempo como lo hacen los niños. Hay que llegar casi a la mitad del libro para que arranque la trama judicial, y en realidad ésta dura muy poco, aunque sus ecos se mantendrán ya hasta el final de la novela.

Matar un ruiseñor es un libro de denuncia social y de debate ético, y también un libro con un claro espíritu educativo, un texto en ese sentido quizás algo ingenuo, por su ánimo constante de evidenciar las diferencias entre el bien y el mal, de guiar al lector en una dirección más que evidente. Dado que el mensaje es claramente progresista, no es que me haya molestado, en absoluto… pero su falta de sutileza es tan palmaria que el resultado resulta un poquito infantil. En este sentido, creo que se trata de una novela más bien juvenil, que resulta algo simplona (aunque agradable) para un lector adulto y acostumbrado a dramas más complejos.

El texto nos presenta a un personaje central, el padre de los niños, que representa al hombre justo, ético, íntegro e incorruptible, y a la vez humilde y comprensivo incluso con los que son todo lo opuesto a él. Atticus Finch es prácticamente un santo, en esta exagerada y simplificada dicotomía que hace la autora para simplificar su mensaje. Al otro lado, una sociedad variopinta, compuesta de buenos vecinos y algunas malas personas, pero todos ellos con un importante punto en común: los prejuicios. La novela se encarga de hacernos ver cómo incluso unos buenos vecinos pueden llegar a condenar a un hombre manifiestamente inocente llevados únicamente por ese elemento común que les es imposible superar, que los ciega.

Los niños protagonistas, que gracias a su corta edad aún no han sido contaminados por estos prejuicios, son los únicos (junto al perfectísimo Atticus Finch) capaces de contemplar a sus vecinos con objetividad. La autora nos presenta así a la típica sociedad sureña de los años 30: una sociedad conservadora, chapada a la antigua, y repleta de prejuicios raciales y sociales en general. Buenas gentes que en un momento dado quedan cegadas por ese elemento irracional que reside en ellas. Aunque, en el fondo, la mayor parte de todos ellos no son más que gente corriente y sin maldad, como cualquiera de nosotros.

En resumen, un libro agradable de leer y supongo que recomendable para jóvenes, pero que a mí me ha resultado algo “inocentón”. Demasiado simplista, aunque se agradezcan sus buenas intenciones. Es probable que le pesen algo los años, aunque tampoco es tan viejo… Un detalle que le hace parecer quizás más viejuno de lo que es, es su traducción (al menos la versión que yo he leído): no sabría decir si es un defecto de dicha traducción, o si la autora escribió el original de esta forma y estamos ante una traducción fiel en ese sentido, pero lo cierto es que el texto utiliza un lenguaje algo arcaico, un castellano en desuso que puede hacerlo complicado de seguir principalmente por aquellos a los que creo que más podría agradar su lectura: los más jóvenes.

Salvo por ese detalle, diría que es un libro adecuado para preadolescentes, aunque no desagrada su lectura siendo ya adulto. Al menos, permite conocer y opinar sobre un clásico de nuestro tiempo.

6 de agosto de 2014

[Libros] El capitán Alatriste – Arturo Pérez-Reverte (1996)

¿Y qué hago yo leyendo (y escribiendo sobre) este libro a estas alturas, cuando ya lo ha leído todo el que tuviera el más mínimo interés en hacerlo? Bueno, pues simplemente es que yo no me había decidido hasta ahora. Mi experiencia como lector con Pérez-Reverte, aún pudiendo calificarse de agridulce, es más agria que dulce, de modo que mi interés en su momento fue más bien reducido, por decirlo suavemente. Coincidió, además, una época en la que este autor estaba especialmente de moda y cada dos por tres alguien me regalaba un libro suyo, de modo que estaba bastante empachado (aunque luego me pasó lo mismo con Dan Brown, y eso fue aún peor...). Pero ahora, años después, sentía curiosidad por saber por qué levantó tantas pasiones esta saga del espadachín bigotudo con nombre de solitario duro y melancólico (como todos los protagonistas “ahumphreybogartados” del autor). Y, finalmente, este verano ha caído, en un par de días.

Sinopsis:
"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente"... Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de la Corte de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables o fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar. Acción, historia y aventura se dan cita en estas páginas inolvidables.

Crítica: Típico y tópico, pero entretenido
Muy cortito, entretenido, bien ambientado y bien escrito. Es lo mejor que se puede decir de este libro. En la parte negativa, típico, con argumento minimalista y lleno de tópicos. Y, si me apuras, con un cierto deje de pedantería en el estilo, aunque se solapa con lo de bien escrito… no sé, quizás será que su autor me parece tan chulo y prepotente que no puedo evitar ver esas características en sus textos…

La de Alatriste no es más que la típica novela de aventuras de toda la vida, en plan “Los tres mosqueteros”, con buenos, malos y luchas a espada a tutiplén. Nada nuevo bajo el sol, ninguna novedad, ninguna originalidad. Si acaso al contrario, minimalismo en el argumento más bien: se nota que ya pensaba convertir esto en una saga a la que sacarle los cuartos, y este librillo parece más un capítulo alargado de un libro de aventuras que una novela por sí misma. O un capítulo de la serie “Águila Roja”. Más o menos…

Pérez-Reverte elige una época histórica que le gusta y que conoce (el libro está muy bien ambientado), en la que mete a su personaje de siempre (alguien duro, apuesto, valiente, melancólico, cínico, solitario y maltratado por la vida) para que se dé mamporros por una buena causa (su honor, básicamente). Aprovecha para contarnos algo de la historia de la época, incluyendo a multitud de personajes históricos como secundarios de la novela, y aprovechando para repetir una y otra vez la opinión (llena de topicazos) que tiene el autor sobre España y los españoles (qué buenos que somos, pero qué malos han sido siempre nuestros dirigentes, repite una y otra vez en descarado exceso de simplismo maniqueo). Para rellenar, porque por mucho que repita lo mismo una y otra vez el argumento no da para más, nos cuela aquí y allá fragmentos de versos de Quevedo o de obras de Lope de Vega, que llenan páginas y hacen más fácil llegar a generar un librillo vendible. Lo adereza con un lenguaje que imita al castellano antiguo, pasándose (desde mi punto de vista) en la utilización de palabras que requieren tener el diccionario al lado (esto es lo que lo pone, para mí, en la frontera entre lo “bien escrito” y “la pedantería”).

El resultado de todo esto es lo que decía: un librillo de aventuras de lectura amena y facilona, bien escrito y ambientado, que se liquida en un par de ratos y se olvida en el siguiente. Personalmente, debo decir que no me ha animado a seguir con la serie. Pero eso sí, como novela juvenil y para introducir a los adolescentes en temas históricos con un texto ameno y personajes estereotipados pero de empatía fácil, me parece bastante recomendable. En mis años mozos los hubiera devorado, seguro…

26 de junio de 2014

[Libros] Buscando a Alaska – John Green (2007)

No había oído hablar de este libro, ni conocía a su autor, hasta que mi hija me habló de él. Leí la sinopsis, lo ojeé, y me provocó la suficiente curiosidad como para animarme a leerlo; también, en parte, para confirmar mi primera impresión de que este libro no era tan “juvenil” como en un principio pudiera parecer. Y así fue.

Sinopsis:
Cansado de su aburrida existencia, Miles, de 16 años, deja su casa para buscar su “gran quizás” en un colegio internado. Ahí su recién descubierta libertad y una enigmática chica, Alaska, lo lanzan de lleno a la vida. Miles se siente que está por alcanzar su objetivo cuando una tragedia inesperada amenaza con arrebatárselo. ¿Cómo la intensidad de la amistad puede terminar en una pérdida devastadora?

Crítica personal: Un relato de amistad, juventud y el sentido de la vida
Estamos, sin duda, ante un libro de literatura juvenil, un libro de jóvenes: lo son sus protagonistas, y lo son sus reflexiones, que reflejan muy bien la vida interior a esas edades. Pero eso no significa que se trate de un libro simple o menor. Es cierto que lo parece en su primera parte, pero un acontecimiento trágico que tiene lugar a la mitad del libro, abrirá el camino hacia una reflexión mucho más madura, a un sufrimiento mucho más adulto.

En realidad, el argumento es sencillo, pero creo que su principal mérito es la capacidad que tiene el autor de reflejar los sentimientos y pensamientos de estos adolescentes, un grupo de jóvenes entre los 16 y 17 años que comparten un internado (un “high school”, o etapa preuniversitaria del sistema educativo americano). Amistad, rivalidades y amores… podría ser el típico cóctel de cualquier peliculilla del género (hasta de Disney, si le metemos canciones, coreografías y caras guapas), pero en realidad aquí todo es bastante más realista y menos azucarado. Hay estudios, preocupaciones, gamberradas, sexo, alcohol y tabaco, aliñado con las sencillas y grandes amistades que uno forja en esa etapa, y con las inseguridades también propias de la misma.

Pero todo es relativamente ligero hasta que algo rompe de forma trágica la monotonía del curso académico. Los protagonistas se ven obligados a replantearse sus vidas y sus actos, y a hacerse multitud de preguntas de índole vital. El libro adquiere unos tintes más introspectivos y hasta a ratos filosóficos, aunque afortunadamente sin moralismos ni moralejas. En el fondo, el mensaje es: así es la vida.

Se trata de un libro juvenil, sin duda, con el que se sentirán mucho más identificados los lectores que se hallen en la misma franja de edad que sus protagonistas. Un libro cortito y sencillo, aunque no necesariamente ligero. Creo que, para esas edades, es un gran libro, Y para los que ya nos pilla lejos, su lectura no deja de resultar bastante agradable; bueno, o lo sería de no ser por…

La traducción.

Es horrible. Principalmente, porque es una traducción mexicana (a día de hoy no existe otra edición alternativa) que utiliza la jerga juvenil mexicana, con expresiones que, si bien por lo general son comprensibles, resultan de lo más chocante, impidiendo al lector castellano-parlante poder “introducirse” de verdad en el libro. El lenguaje es tan atípico, y hasta cómico para lo que estamos acostumbrados, que impide al lector español “sumergirse” adecuadamente en el texto.

Pero esto sería disculpable (supongo que a un mexicano le ocurriría lo contrario si leyera una traducción que usara la jerga juvenil española), lo que no lo son en absoluto son los errores de traducción. No es la primera vez que me ocurre, pero no puedo entenderlo: ¿quién contrata a traductores que no conocen mínimamente el idioma inglés, y que cometen errores de parvulario en la traducción? ¿Cómo se puede traducir la típica coletilla “I’m afraid” (“me temo”) por un “tengo miedo”? Por favor, editores, un poquito más de cuidado al elegir al traductor de turno; seguro que los hay igual de baratos que al menos saben algo de inglés, más allá del “my taylor is rich”. Entre los 5 millones de parados, muchos de ellos con carrera, que tenemos hoy en España, seguro que los hay a millares para elegir.

24 de abril de 2014

[Libros] Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea – Annabel Pitcher (2011)

Me temo que esta crítica, sin ser en absoluto negativa, quizás levante ampollas, porque éste es uno de esos libros que a todo el mundo le encanta. A mí me ha gustado, sí… pero ha estado muy lejos de apasionarme.

Sinopsis:
Poco antes de cumplir diez años, el pequeño Jamie se va a vivir al norte de Londres con su padre separado, su hermana adolescente Jasmine y su gato Roger para empezar desde cero. Han pasado cinco años desde la muerte de Rose, la gemela de Jasmine, en un atentado terrorista islámico en Londres. Sus padres no han conseguido superar el dolor y parece que Jasmine tampoco: se ha teñido el pelo de rosa, se ha hecho piercings y ha optado por no comer. La familia se ha venido abajo. Pero en todo ese tiempo Jamie no ha derramado una sola lágrima. Para él Rose, cuyas cenizas reposan en la repisa de la chimenea, no es más que un recuerdo lejano. Le interesan mucho más su gato Roger, la camiseta de Spiderman que le han regalado por su cumpleaños o que su padre no se entere de que se ha hecho amigo de una niña musulmana paquistaní. Un día, al ver en la televisión un anuncio buscando jóvenes talentos que sepan cantar, se convence de que eso puede hacer que las cosas cambien y que toda la familia pueda salir adelante.

Crítica: un librillo agradable

Éste es uno de esos libros que gusta a todo el mundo. Es tierno, con toques tristes pero también con otros alegres, y, sobre todo, escrito desde la visión de un niño. Eso ya le aporta muchos puntos para enternecer al lector.

Y, realmente, creo que eso es lo que le salva. A ver, no digo que sea lo único bueno que tiene… pero si no fuera por ese toque que le da la visión infantil, creo que perdería la mayor parte de su encanto. Porque, realmente, aparte de esto tiene muy poquito: todo gira alrededor de una familia desestructurada tras haber sufrido una tragedia, y cómo lo vive el hijo menor (9-10 años). Sin grandes dramas ni grandes acontecimientos, se nos describe la vida diaria de un niño sumido en una situación familiar anómala, aunque, como niño, es el que mejor se adapta a ella. Poco más puedo decir, quizás porque el libro no tiene mucho más... anécdotas, pequeñas historias... la vida diaria, básicamente.

El resultado es un libro agradable, tierno aunque sin pasarse, tragicómico, fácil de leer, corto... En fin, un libro de esos que siempre gustan. Pero, para mi gusto, le ha faltado algo de "garra". Está bien escrito, resulta ameno (su brevedad, 230 páginas en papel, también ayuda) y el toque de la visión infantil le da ese encanto especial que automáticamente, si está bien logrado (y lo está), te enternece el corazón. Pero, en el fondo, hay poco más.

En resumen: me ha parecido un libro atractivo, que se lee rápido y bien, con toques de ternura y que gustará a todo el mundo. Y nada más. No es un libro que me haya entusiasmado ni que me haya aportado nada, más allá de pasar un rato agradable. Pero eso, a menudo, es más que suficiente.

21 de abril de 2014

[Libros] El curioso incidente del perro a medianoche – Mark Haddon (2003)

Sinopsis:
El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que no se parece a ninguna otra. Elogiada con entusiasmo por autores consagrados como Oliver Sacks e Ian McEwan, ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado, además de galardones como el Premio Whtibread y el Premio de la Commonwealth al Mejor Primer Libro.
Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield. A sus quince años, Christhoper Boone, conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507 pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de la vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable.

Crítica personal: El mundo visto por alguien muy especial

Fantástico. Un libro diferente, pero que te atrapa. Su protagonista es especial, muy especial. Y ésa es la clave del libro: una especie de pequeño diario de una persona muy especial. Porque Christopher Boone es autista.

Enternecedor, amargo, esperanzador... uno no sabe muy bien qué sentimientos pasan por el lector mientras lee este libro. Pero consigue atraparte. Es fantástica la capacidad del autor de hacernos comprender al protagonista, siendo éste una persona tan particular. Un libro especial y distinto, pero muy bueno.

3 de octubre de 2013

[Libros] It – Stephen King (1986)

Tras el descubrimiento de este autor que para mí supuso 22/11/63, que me encantó, decidí probar con la que se suele considerar una de sus mejores novelas por parte de sus seguidores. El terror no es mi género favorito, ni de lejos… pero el libro me ha agradado. Guste o no, King sabe escribir, y eso se nota.

Sinopsis:
¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro que va sembrando la destrucción a su paso? Esto es lo que se proponen averiguar los protagonistas de esta novela. Tras veintisiete años de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre. It es una de las novelas más ambiciosas de Stephen King, donde ha logrado perfeccionar de un modo muy personal las claves del género de terror.

Crítica: Dos libros en uno

Esa es la primera conclusión que saco tras leer este libro: que en realidad, son dos… o podrían serlo. No sólo por su extensión, que daría perfectamente para publicar dos títulos independientes de tamaño más que aceptable (sí, este libro es un tocho), sino porque realmente separando por un lado la parte fantástica/de terror y por otro la parte humana/realista, ambas por sí solas podrían dar lugar a dos libros muy vendibles: el terrorífico quedaría mucho más sencillo y típico del género (quizás hasta gustase más a muchos potenciales lectores que sólo buscasen acción y tensión), mientras que el otro podría convertirse fácilmente en una bonita novela sobre la infancia y la amistad.

Y es que, en el fondo, este libro va de eso: es un canto a la niñez y a las amistades de infancia y juventud. En ese sentido, resulta agradable y hasta entrañable. Las historias de los protagonistas durante su infancia son un magnífico reflejo de las vidas infantiles, con sus alegrías y sus preocupaciones, con sus juegos y sus peleas, con sus problemas en casa y personales… Todos los personajes tienen una compleja vida interior, magníficamente retratada por el autor: el tartamudo atormentado por un sentimiento de culpa; el gordo despreciado por su físico; la niña con un padre maltratador; el que sufre a una madre extremadamente posesiva e hipocondríaca; etc, etc. Auténticos dramas personales, aunque en parte suavizados (o a veces agravados) por la mentalidad infantil. Sólo que, a todo esto que ya podría ser por sí solo una gran novela dramática, King le superpone otra historia, un relato fantástico y de terror que, por momentos, llega a resultar verdaderamente inquietante.

La suma de ambas historias es lo que hace extremadamente largo este libro. Aunque para mí es la parte realista de la historia la que le aporta un valor especial, entiendo que para quien busque un típico libro de terror, éste le podrá resultar lento y aburrido. Como yo soy más bien amante de lo contrario (aunque no hago ascos a los “thrillers”, me suelen atraer más los libros con cierta “sustancia”), me ha sucedido justamente lo contrario, y ha sido esta atención a los personajes, a su “alma” y su historia, lo que me ha hecho interesarme más por el relato, incluida su parte más fantástica (que en el fondo es el núcleo de este libro, aunque esté inmerso en todo lo demás).

Así que, hablando sobre esta parte “de terror”, diré que hasta cerca del final está muy bien llevada. Aunque se basa en un hecho central a todas luces fantástico, y aunque lo que sucede alrededor de todo ello entraría dentro de lo “paranormal”, la verdad es que cuando te metes en la historia casi resulta “creíble”. King consigue llevar el terror a los objetos más cotidianos… y eso es lo que realmente produce miedo. El simple hecho de describir a alguien sujetando un grupo de globos que se inclinan en dirección contraria al viento, o una fotografía cuyo contenido cobra movimiento… a mí me produjo escalofríos. King juega con eso: no con muertos putrefactos andando por las calles o escenas gore de asesinatos sangrientos, sino, básicamente, hechos “paranormales” en situaciones cotidianas. También hay muertes y acción, sí, pero creo que lo verdaderamente terrorífico está en lo otro. Personalmente, no puedo decir que el libro me haya dado miedo… la verdad, creo que a estas alturas de mi vida eso ya es muy, muy complicado. Pero leído en la adolescencia, probablemente más de un día me habría ido a la cama bastante intranquilo, por decirlo suavemente. No obstante, en la actualidad el libro llegó a provocarme algún escalofrío involuntario en dos o tres ocasiones, lo cual no es poco…

En su parte final, el libro cambia. No quiero dar pistas a quien no lo haya leído, pero la resolución de la historia, la trama final, se convierte de repente en un relato totalmente repleto de la fantasía más “loca” y surrealista. Para mí, esto no llega a devaluar el resto del libro, pero sí es cierto que puede chocar un poco; lo que hasta entonces era una historia fantástica pero, a su modo, “creíble” o “asimilable” (vamos, que no te rechinaban las neuronas al leerlo, por mucho que supieras que era algo totalmente irreal), se convierte en esos pasajes finales en una novela de fantasía “hardcore”. No pasa nada, se lee y punto, pero puede chocar un poco al lector. La verdad, en la descripción de algunos pasajes, uno piensa si King no estaría hasta el culo de LSD al escribirlos…

Concluyendo, ¿qué me ha parecido el libro? Pues interesante. Me ha resultado algo largo (lo es), pero no pesado. No me ha enganchado como para estar deseando cogerlo en cualquier momento, pero una vez cogido, cuesta soltarlo. No tiene acción ni tensión trepidantes (excepto en fragmentos), pero está bien escrito, y la parte realista de la historia es por sí sola una novela entrañable. Me ha resultado original y agradable.

¿Lo recomendaría? Sí, pero sabiendo lo que esperar de él: si buscas un libro de terror sin más, probablemente te aburra, y te sobren dos tercios de sus páginas. Si eres de los que no aceptan ni un gramo de fantasía en las historias, también te resultará poco “tragable” la parte más fantástica del texto (insisto en esto: aunque sea fantasía “de terror”, este libro lo veo básicamente como eso, fantástico). Pero si eres un lector aficionado a las historias complejas que no le hace ascos a tramas más originales, seguramente te guste. La verdad es que me ha parecido un buen libro.

Nota personal: 7,5

16 de mayo de 2013

[Libros] La ola – Morton Rhue (1981)


Sinopsis:

Cuando el profesor Ben Ross aborda durante la clase de historia el periodo del nazismo, los alumnos no pueden entender el comportamiento ciego de los alemanes ni por qué se dejaron manipular. Ellos nunca hubieran permitido algo así, se habrían rebelado contra los déspotas. El profesor decide llevar a cabo un experimento para demostrar cómo se pueden desarrollar comportamientos autoritarios, y probar que lo que pasó en Alemania puede repetirse en cualquier lugar y momento. Sin embargo, el experimento se le va de las manos y empieza a tomar dimensiones peligrosas.
Ben Ross y sus alumnos aprenderán una lección que no olvidarán jamás.
La Ola se basa en hechos reales que tuvieron lugar en la clase de historia de un instituto de Palo Alto, California, en 1967.

¡Fuerza mediante disciplina!
¡Fuerza mediante comunidad!
¡Fuerza mediante acción!

Crítica: Un libro mediocre para una historia interesante
Si no fuera porque realmente merece la pena conocer esta historia y reflexionar sobre ella, este libro lo calificaría directamente como malo. Pero su contenido lo salva: creo que siempre es conveniente conocer esta realidad, lo fácil que sería que se reprodujera todo lo que ocurrió en la Alemania nazi, en cuanto se diera el contexto adecuado.

La historia va de eso: un caso real de un profesor que, buscando el modo de explicar a sus alumnos cómo todo un país pudo ser arrastrado por la barbarie nazi, convierte a su clase en cuestión de minutos y casi sin darse cuenta en una especie de célula de las juventudes nacionalsocialistas.

Los acontecimientos narrados dan para reflexionar sobre diferentes aspectos de la psicología de masas: el orgullo de grupo, el sentimiento de pertenencia, la sensación de superioridad frente al resto… Nada nuevo, y que diariamente vemos reflejado en diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana, desde el comportamiento colectivo de los hinchas en el fútbol, hasta los sentimientos ultranacionalistas, por mencionar sólo un par de ellos; pero que en manos de un líder adecuado, puede llevar al grupo hacia cualquier parte.

Esa es la historia, y aunque leyéndola en la wikipedia obtendremos casi tanta información como leyendo este libro, lo cierto es que la lectura del libro ayuda a entenderlo un poco mejor y da más oportunidades para reflexionar sobre ello. Pero esa es su única virtud, porque como obra literaria, es literalmente penosa. Afortunadamente, leerlo no lleva más de dos horas, es poco más que un relato corto, y eso lo salva y hace que, pese a todo, pueda recomendar su lectura para conocer su contenido.

El mayor problema de este libro, aparte de la mediocridad de su autor, está en su origen: no se basa directamente en los hechos, ni siquiera en el libro que escribió el protagonista de los mismos (el profesor que llevó a cabo el experimento), sino en un telefilm realizado a partir de dicho libro (no me refiero a la película alemana de 2008, sino a un telefilm norteamericano anterior). Esta obra, tal como se revela en el apéndice del libro, es la transcripción al papel de ese telefilm. Eso mismo lo hice yo con 14 años con alguna película que me gustó mucho; lamentablemente, creo que el resultado de “La ola” es más o menos parecido al resultado que conseguí yo a mis 14 años.

En fin, poco más que añadir. Como decía anteriormente, pese a todo recomiendo leer este libro, porque considero importante conocer hechos como estos, y porque es tan cortito que incluso en el peor de los casos nunca se puede considerar una pérdida de tiempo: se lee en un rato.

Probablemente sea especialmente recomendable para adolescentes, tanto por abrirles los ojos frente a la manipulación y la necesidad de mantener un espíritu crítico, como por el hecho de que a esa edad se pasarán por alto las carencias del texto.

Nota personal: 5,5

27 de diciembre de 2012

[Libros] Cuando Hitler robó el conejo rosa / En la batalla de Inglaterra – Judith Kerr (1971-1975)


Nunca hubiera leído esta obra autobiográfica, en la que una niña judía vive la huida de su familia de Alemania tras la subida de Hitler al poder, de no haber sido por recomendaciones. Se trata de una obra infantil-juvenil, pero con un encanto especial, que hace que guste a los adultos. Y muy recomendable para los niños. De hecho, mi hija de 10 años se lo acaba de leer (éste y su continuación) y le ha encantado. Creo que es una forma ideal de que se introduzcan de forma suave en lo que fue el régimen nazi, la persecución de los judíos, y los peligros de los totalitarismos, pero sin grandes tragedias que puedan impactarles a esas edades.
Son dos libros que pueden leerse por separado; pero si te gusta el primero, querrás seguir con el segundo.

Cuando Hitler robó el conejo rosa
Sinopsis:
La llegada de Hitler al poder va a cambiar radicalmente la vida de Anna y su familia. En su huida del horror nazi, deberán abandonar su país y dejar atrás muchas cosas queridas, como su conejo de peluche. Con él también se quedará su infancia. Cuando Hitler robó el conejo rosa es una de las obras más leídas por los jóvenes de todo el mundo; una obra que rebosa emoción y sinceridad.

Crítica personal: Libro juvenil que gustará a los adultos
Un buen libro infantil-juvenil que no defrauda al lector adulto (siempre que se acepte como lo que es). Escrito con la visión de una niña de 9 años, quizás lo mejor sea eso, la inocencia y la frescura con la que se narra la historia. Una niña de una familia judía que se ve obligada a convertirse en refugiada por diversos países de Europa tras la llegada de Hitler al poder. Los problemas con el idioma, las distintas costumbres en cada país, las penurias económicas… todo ello vivido sin penas ni dramatismos, y siempre con las pinceladas incluso alegres de la visión infantil. Muy recomendable para jóvenes... y entretenido para adultos.

Nota personal: 7

En la batalla de Inglaterra
Sinopsis:
Este libro es la continuación de "Cuando Hitler robó el conejo rosa"
En el libro anterior habíamos dejado a Anna y su familia poniendo pie en Inglaterra, la que va a convertirse en su última patria. Esta novela no comienza inmediatamente después; han pasado unos años y nos encontramos con una Anna de 16 años adolescente. Al contrario que le ha sucedido en Suiza y en Francia donde la adaptación, con sus más y sus menos ha sido siempre relativamente sencilla, no le está pasando lo mismo aquí.
Su facilidad para aprender los idiomas y para mimetizarse con el resto de las jovencitas de su edad hacen que todo el mundo crea que es británica de nacimiento. Pero a ella le cuesta encontrar su sitio mucho más de lo que le ha costado en cualquier otro lugar. Mientras los niños y los ancianos huyen de la ciudad hacia el campo tratando de evitar los bombardeos nocturnos, Anna y su familia permanecen en el Hotel Continental habituados a las sirenas y al zumbido de las bombas cayendo a su alrededor. Ella, consciente de la precariedad de la situación financiera de su familia, que no ha mejorado mucho pese al traslado, busca a toda costa ser útil.
Anna es de suponer que con su dominio de idiomas no tendrá problemas en conseguir un trabajo. No será tan sencillo: pese a que han tenido que huir de su país, es alemana. Incongruencias de la vida, a pesar de que les persiguen, sus orígenes son un problema.

Crítica personal: Si te gustó el conejo rosa... querrás saber lo que fue de Anna en Inglaterra
Un libro con menos encanto que su primera parte (Cuando Hitler robó el conejo rosa), un libro más del montón, pero que no aburre en absoluto. En este libro se pierde el que quizás es el elemento más valioso del primer libro: la visión infantil, la inocencia e ingenuidad con las que un niño vive las situaciones que se narran en el libro. Este sigue siendo algo parecido, una especie de diario de la vida cotidiana de la protagonista, pero aquí ya se ha convertido en una mujercita: si el libro anterior se desarrollaba en las últimas fases de la niñez, entre los 9 y los 12 años, en éste la etapa se comprende entre los 15 y los 20 años, y la forma de ver la vida es ya muy diferente.

Quizás la parte más interesante de este libro sea la descripción de cómo vivía la población londinense los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Por lo demás, el libro es, como el anterior, una descripción de la vida cotidiana de Anna y su familia. Mientras siguen las penurias económicas, Anna terminará sus estudios, empezará a trabajar, vivirá su primer amor y perseguirá sus sueños.

Como decía al principio, un libro sin pretensiones, pero agradable de leer.

Nota personal: 6