24 de mayo de 2013

Exorcistas


El arzobispado de Madrid necesita exorcistas para combatir al diablo. Y al parecer nuestros niños necesitan no sólo tener una asignatura de religión en el colegio (¿laicidad? ¿qué es eso?), sino además examinarse de ella, lo cual contará para su expediente académico de la misma forma que las matemáticas, la física o la lengua. Por supuesto, conocer los peligros del maléfico y el resto de enseñanzas espirituales que nos ofrece la religión es tan importante o más que conocer los hechos que la ciencia ha descubierto a través del uso de la razón. Faltaría más.

Como decía Goya, el sueño de la razón produce monstruos. Pero no hay problema: ya tenemos la religión para exorcizarlos.

(P.D.: Sí, he catalogado esta entrada como humor. No se me ocurre que pueda ser otra cosa)

22 de mayo de 2013

[Libros] El baile – Irène Némirovsky (1930)

Decir que esto es una novela me parece excesivo: he leído relatos cortos más largos. Pero eso no tiene nada que ver con su calidad: es genial. Y eso que no soy gran amigo de los relatos.

Con Suite francesa no fui capaz de apreciar las tan cacareadas virtudes de esta escritora, al menos no al nivel que se lee por ahí; sin embargo, en El baile creo poder decir que he encontrado signos de auténtica genialidad. ¡Y fue su primera novela! Me descubro ante esta escritora, y, sin duda, seguiré leyéndola.

Sinopsis:
Autora de la recién descubierta Suite Francesa, publicada póstumamente y aclamada por la crítica y el público de media Europa, Irène Némirovsky saltó a la fama con esta breve joya literaria sobre la venganza de una adolescente, editada en Francia en 1930 y traducida al castellano en 1986.
Instalados en un lujoso piso de París, los Kampf poseen todo lo que el dinero puede comprar, excepto lo más difícil: el reconocimiento de la alta sociedad francesa. Así pues, con el propósito de obtener el codiciado premio, preparan un gran baile para doscientos invitados, un magno acontecimiento social que para el señor y la señora Kampf supondrá, respectivamente, una excelente inversión y la soñada apoteosis mundana.

Crítica: Una joya literaria con mucha mala leche
Parece increíble que en tan pocas páginas se pueda condensar tanto, y con tanta intensidad. Definir este relato como una joya creo que es más adecuado que nunca, por lo que tiene de perfección acumulada en tan breve extensión.

Al ser tan corto, es difícil decir algo sin revelar su contenido, por lo que me limitaré a decir que en esta joyita literaria encontraremos un fiel reflejo de la visión de una adolescente del mundo que la rodea, con un sentimiento a ratos desgarrador; también, una ácida crítica de la alta sociedad burguesa en general, y de los nuevos ricos en particular; de la vanidad humana y de la necesidad de venganza frente a la humillación; del resentimiento y la ira; y de la necesidad de autoafirmación y rebeldía en la difícil transición de la niñez a la edad adulta.

En fin, una obra magnífica, una verdadera joyita que se lee en apenas una hora, que se disfruta y que, pese a su breve extensión, es capaz de provocar muchos sentimientos diferentes en el lector. Recién terminado, casi me dan ganas de releerlo de nuevo, para poder apreciar mejor la gran cantidad de matices contenidos en tan pocas páginas. Lo recomiendo a todo el mundo.

Nota personal: 10

20 de mayo de 2013

Cita de hoy


Irónica, triste y resignada descripción de la decadencia física asociada al envejecimiento:

Cuando me duelen los huesos o mi espalda se rebela, considero el dolor un castigo por haber abandonado mi cuerpo durante tanto tiempo, por haberlo tratado incluso con desdén. Cuando era más joven lamentaba mi físico, y ahora mi físico me deplora a mí. A medida que envejezco, mi cuerpo exige el lugar que le corresponde en el programa de mis atenciones. Reivindica sus derechos, corta su porción de pastel. Antes, la mente por encima del cuerpo, pero ya no. Aaliya en primer lugar. Aaliya la separada. Aaliya, Aaliya über alles. Triste, triste, triste.

La mujer de papel - Rabih Alameddine

16 de mayo de 2013

[Libros] La ola – Morton Rhue (1981)


Sinopsis:

Cuando el profesor Ben Ross aborda durante la clase de historia el periodo del nazismo, los alumnos no pueden entender el comportamiento ciego de los alemanes ni por qué se dejaron manipular. Ellos nunca hubieran permitido algo así, se habrían rebelado contra los déspotas. El profesor decide llevar a cabo un experimento para demostrar cómo se pueden desarrollar comportamientos autoritarios, y probar que lo que pasó en Alemania puede repetirse en cualquier lugar y momento. Sin embargo, el experimento se le va de las manos y empieza a tomar dimensiones peligrosas.
Ben Ross y sus alumnos aprenderán una lección que no olvidarán jamás.
La Ola se basa en hechos reales que tuvieron lugar en la clase de historia de un instituto de Palo Alto, California, en 1967.

¡Fuerza mediante disciplina!
¡Fuerza mediante comunidad!
¡Fuerza mediante acción!

Crítica: Un libro mediocre para una historia interesante
Si no fuera porque realmente merece la pena conocer esta historia y reflexionar sobre ella, este libro lo calificaría directamente como malo. Pero su contenido lo salva: creo que siempre es conveniente conocer esta realidad, lo fácil que sería que se reprodujera todo lo que ocurrió en la Alemania nazi, en cuanto se diera el contexto adecuado.

La historia va de eso: un caso real de un profesor que, buscando el modo de explicar a sus alumnos cómo todo un país pudo ser arrastrado por la barbarie nazi, convierte a su clase en cuestión de minutos y casi sin darse cuenta en una especie de célula de las juventudes nacionalsocialistas.

Los acontecimientos narrados dan para reflexionar sobre diferentes aspectos de la psicología de masas: el orgullo de grupo, el sentimiento de pertenencia, la sensación de superioridad frente al resto… Nada nuevo, y que diariamente vemos reflejado en diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana, desde el comportamiento colectivo de los hinchas en el fútbol, hasta los sentimientos ultranacionalistas, por mencionar sólo un par de ellos; pero que en manos de un líder adecuado, puede llevar al grupo hacia cualquier parte.

Esa es la historia, y aunque leyéndola en la wikipedia obtendremos casi tanta información como leyendo este libro, lo cierto es que la lectura del libro ayuda a entenderlo un poco mejor y da más oportunidades para reflexionar sobre ello. Pero esa es su única virtud, porque como obra literaria, es literalmente penosa. Afortunadamente, leerlo no lleva más de dos horas, es poco más que un relato corto, y eso lo salva y hace que, pese a todo, pueda recomendar su lectura para conocer su contenido.

El mayor problema de este libro, aparte de la mediocridad de su autor, está en su origen: no se basa directamente en los hechos, ni siquiera en el libro que escribió el protagonista de los mismos (el profesor que llevó a cabo el experimento), sino en un telefilm realizado a partir de dicho libro (no me refiero a la película alemana de 2008, sino a un telefilm norteamericano anterior). Esta obra, tal como se revela en el apéndice del libro, es la transcripción al papel de ese telefilm. Eso mismo lo hice yo con 14 años con alguna película que me gustó mucho; lamentablemente, creo que el resultado de “La ola” es más o menos parecido al resultado que conseguí yo a mis 14 años.

En fin, poco más que añadir. Como decía anteriormente, pese a todo recomiendo leer este libro, porque considero importante conocer hechos como estos, y porque es tan cortito que incluso en el peor de los casos nunca se puede considerar una pérdida de tiempo: se lee en un rato.

Probablemente sea especialmente recomendable para adolescentes, tanto por abrirles los ojos frente a la manipulación y la necesidad de mantener un espíritu crítico, como por el hecho de que a esa edad se pasarán por alto las carencias del texto.

Nota personal: 5,5

14 de mayo de 2013

[Libros] El nombre del viento (Crónica del Asesino de Reyes, Primer Día) – Patrick Rothfuss (2007)


Sinopsis:

«He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.»

Crítica: Muy entretenido y bien escrito
Lo empecé animado por las buenas críticas, y debo decir que las entiendo perfectamente, porque además de ser un gran libro de entretenimiento, está también muy bien escrito y sus personajes tienen bastante carisma, resultando fácil que te involucres en la historia.

Debo reconocer que el libro no me enganchó totalmente desde el primer momento: aunque enseguida aprecias su calidad (cuando un autor escribe bien, pocas veces necesitas más que unas cuantas páginas para notarlo), y aunque me resultaba agradable de leer, no me empezó a "enganchar" hasta llevar más o menos la tercera parte. Pero a partir de ahí, se convirtió para mí en uno de esos libros cuya lectura estás deseando retomar en cualquier momento disponible. Luego tiene otro pequeño bajón en su tercio final, que para mí está de nuevo al nivel de la primera parte (bien, pero no apasionante). Pero la parte central (para quien lo haya leído, toda la historia de Kvothe en la universidad) me ha gustado mucho.

El nombre del viento es la primera parte de una trilogía de la que hasta ahora se han publicado los dos primeros volúmenes. Se supone que a lo largo de ellos vamos a conocer la historia de un personaje legendario que en la actualidad vive oculto del mundo bajo la identidad de un humilde posadero; el libro comienza presentándonos a dicho posadero, que poco más adelante empezará a relatar la historia de su vida a un famoso cronista. Desde el principio advierte que la historia es larga, y que le llevará tres días contarla. Este libro abarca el primer día.

Aunque esta novela se encuadra dentro del género fantástico, yo diría que se trata en realidad de una novela de aventuras en un marco de fantasía. Vale, sí, probablemente podríamos decir eso de todos los libros de fantasía, pues prácticamente todos ellos son al mismo tiempo novelas de aventuras… pero lo que quiero decir es que el que el elemento fantástico en esta historia es en cierto modo casi accesorio. Sí, está ahí presente, hay algunos seres “extraños” y la magia está presente a lo largo de todo el texto, pero en ambos casos, desde mi punto de vista, en un plano secundario. El núcleo del libro es la historia de la vida de su protagonista, sus aventuras para salir adelante siempre acuciado por las penurias económicas, e intentar progresar en la universidad; una universidad donde se imparte, entre otras cosas, magia, pero de nuevo sin eclipsar una vida que resulta bastante creíble.

Ahondando un poco en esto último, me ha llamado positivamente la atención el interés del autor por revestir de credibilidad incluso los aspectos más fantásticos del texto. Se trata de algo que me ha resultado casi divertido: vale, es un libro de fantasía... pero muy realista, si puede decirse así.  Lo que me ha resultado más llamativo y divertido es que casi se intenta justificar científicamente la magia.   ¡Si hasta cumple el principio de conservación de la energía!   No hacía falta, cuando leo un libro de fantasía, estoy dispuesto a creerme que es perfectamente factible ir en contra de todas las leyes de la física... pero si el autor se molesta en intentar hacerlo más creíble, dando explicaciones que sirvan para encajarlo al menos un poco dentro de las leyes de la física, como en este caso, la verdad es que me resulta "divertido", un detalle que aprecio, aunque no fuera necesario.  

Este interés del autor por “racionalizar lo irracional” no lo emplea solamente para “justificar” de alguna forma la magia, sino también en otras descripciones: cuando aparece en el texto un dragón, explica de forma creíble cómo es posible que escupa fuego; también explica el comportamiento del animal con argumentos científico-evolutivos. En otros párrafos del libro aparecen otras pinceladas de este interés científico de su autor, como al mencionar la ley cuadrático-cúbica, o al exponer que una determinada reflexión es un principio básico de la psicología, por ejemplo. En todos los casos, se trata de brevísimos guiños de índole científica que probablemente pasen desapercibidos para bastantes lectores, pero que a mí me han divertido, y denotan un cierto “frikismo” por parte del autor. Por cierto, que a raíz de estos detalles he acudido a internet a ver qué estudió este hombre… y el resultado es que parece ser un espíritu curioso que le dio un poco a todo: se licenció en literatura inglesa, pero antes de eso picoteó en varias otras disciplinas como la ingeniería química o la psicología clínica, por ejemplo.

En fin, que aunque al ser tan famoso supongo que a estas alturas todo el que tuviera algún interés en el libro ya lo habrá leído hace tiempo, simplemente añadir que si queda algún despistado como yo, lo recomiendo: es básicamente un libro de aventuras en un marco de fantasía, un libro de entretenimiento puro, pero de bastante calidad. Me queda la duda de si la segunda parte mantendrá el nivel, pues tal como termina la primera, me da la impresión de que quizás en ese segundo volumen la parte fantástica empiece a ganar más relevancia, lo cual no sé si será bueno: ya digo que las partes inicial y final del libro me han parecido más flojas, y temo que el segundo volumen pueda ir algo más en esa línea. Pero en cualquier caso, el libro me ha gustado lo suficiente como para seguir con el segundo volumen de la trilogía.

Se trata de un libro agradable, ameno y bien escrito con el que para pasar un buen (y largo) rato. Lo recomiendo para todo el mundo.

Nota personal: 8

9 de mayo de 2013

Cita de hoy

Pocas veces me he encontrado ante una fuerza expresiva como la del siguiente párrafo:

Eso dijo Carmela. Y entonces se levantó. Y luego cruzó el salón. Y lo cruzó ante mí, por mí, contra mí, para mí, hacia mí, frente a mí, junto a mí, hasta mí, y, sobre todo, a través de mí, para perderse después por el pasillo.

Almudena Grandes - Estaciones de paso

1 de mayo de 2013

[Libros] Vivir – Yu Hua (1993)


Sinopsis:

Después de gastar toda la fortuna de su familia en el juego y en burdeles, el joven Fugui, único heredero de la familia Xu, no tiene otra solución que convertirse en un honesto granjero. Obligado por el Ejército a separarse de su familia, es testigo de los horrores de la Guerra Civil. Años después, tiene que hacer frente a las penurias de la Revolución Cultural. Con un buey como único compañero en sus últimos días, Fugui consigue sobrevivir gracias a su amor por la vida. 
Esta novela celebra la inalterable voluntad de vivir por encima de las desgracias y los golpes del destino.

Crítica: Una historia de sufrimiento y de los verdaderos valores de la vida

Me he leído este librito en un par de días, y me ha encantado. Es un librillo sencillo y rápido de leer, de prosa fácil y sin aspiraciones, pero que te llega hasta el fondo. En más de una ocasión me tuvo al borde de las lágrimas, y no es fácil que eso llegue a ocurrirme. Aunque es una novela, creo que es un magnífico reflejo de la vida de millones de personas en muchos países de Asia y Africa; personas que trabajan de sol a sol por un simple cuenco de arroz que llevarse a la boca (el día que pueden). Y en medio de esa miseria... los valores realmente importantes de la vida son los que cobran relevancia. El amor, la familia... el resto es superfluo.

En fin, un libro que conmueve y que hace que por unas horas recordemos que existen todos estos millones de seres compartiendo la Tierra con nosotros, aunque a menudo no queramos saberlo.

Nota personal: 8