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13 de diciembre de 2014

[Libros] El asesino de la carretera – James Ellroy (1986)

Confieso que el género policíaco o negro no es uno de mis favoritos, así que a lo mejor eso influye algo en mi valoración de esta novela. Pero lo cierto es que, tras haberla leído, no consigo entender los elogios de algunos fans, que fueron lo que me llevó a leerla. Qué tostón…

Sinopsis:
Martin Michael Plunkett es un asesino en serie. Cuando la policía, por fin, logra atraparlo confiesa dos crímenes en los que hay además violencia sexual. Dos crímenes, ni uno más ni uno menos. Sin embargo los policías que llevan el caso mantienen fundadas sospechas de que hay más, muchos más crímenes. Cuando el confeso asesino en serie Martin Michael Plunkett entra para cumplir íntegra su condena en el legendario penal de Sing Sing, casi lo primero que hace es ponerse en contacto con un agente literario para comunicarle que pretende escribir la historia de su vida, la historia de su carrera como criminal. Así, Plunkett comienza a escribir su autobiografía: un viaje a lo largo y ancho de los Estados Unidos de América en el que los más horrendos crímenes se suceden uno tras otro sin solución de continuidad. A través de sus propias palabras escritas, Martin Michael Plunkett se revela a sus lectores como un homosexual extremadamente inteligente, poseído de una soberbia y autoestima megalómanas, un tipo opaco, amigo de detallar sin ahorrar palabras sus crímenes de una forma fría y cruel, crímenes tras los que no hay la más mínima brizna de arrepentimiento o culpa.

Crítica: Buena (?) psicología de un psicópata, que me importa bastante poco

Si algo tengo que valorarle a este libro, es su intento de meterse en la cabeza de un psicópata, de un asesino en serie, que será quien nos lleve de la mano a lo largo de todo el texto, en un relato en primera persona. Ahora bien, lo que no puedo valorar (ni creo que nadie pueda… excepto quizás un psicópata) es si este intento refleja de forma exacta o no la psicología de estos individuos…

Pero esta incertidumbre sobre su rigurosidad no sería importante si el resultado fuese creíble e interesante. Lo malo es que, si bien creíble puede serlo, para mí su interés ha sido nulo. El texto resulta insulso, frío, y prácticamente no provoca emoción de ningún tipo en el lector. No es que uno pretenda sentir empatía hacia un asesino en serie, pero si leemos una historia escrita en primera persona, lo mínimo que esperamos es “entender” un poco a su protagonista. Pero no: ni le entendemos, ni nos importa. Empatía nula, cero. Texto frío e insulso. No tanto como para aburrir hasta el extremo de abandonar el libro, se deja leer, pero ni emociona, ni interesa, ni entretiene.

Poco más puedo contar, excepto eso: que por mi parte no veo motivos para recomendarlo. Ahora bien, me consta que es un libro que ha gustado a algunos aficionados al género. Ya se sabe, por un lado “hay gente pá tó”, y por otro, probablemente sea yo el raro…

31 de marzo de 2014

[Libros] El poder del perro – Don Winslow (2005)

Sinopsis:
La guerra contra las drogas al desnudo.
Un thriller épico, coral y sangriento que explora los rincones de la miseria humana. Cuando su compañero aparece muerto con signos de haber sido torturado por la mafia de la droga, el agente de la DEA Art Keller, emprende una feroz venganza. Encadenados a la misma guerra, se encuentran una hermosa prostituta de alto standing; un cura católico confidente de ésta y empeñado en ayudar al pueblo, y Billy «el niño» Callan, un chico taciturno convertido en asesino a sueldo por azar. Narcovaqueros, campesinos, mafia al puro estilo italo-americano, policías corruptos, un soplón y un santo milagrero conforman el universo de esta historia de traiciones, frustración, amor, sexo y fe sobre la búsqueda de la redención.
Una trama vertiginosa y absorbente, repleta de sangre, narcos mexicanos, nacionalistas irlandeses, implicaciones políticas internacionales, torturas, venta de armas, alta tecnología. Un universo en sí misma.
La novela transporta al lector de los suburbios de Nueva York, a San Diego, de los desiertos mexicanos pasando por el río Putumayo en Colombia hasta un violento desenlace final.

Crítica personal: Una novela-crónica que no deja indiferente
Podría definir este libro con una sola palabra: epatante. Un libro que te deja con la boca abierta. Que asombra y escandaliza… incluso a los que ya estamos curados de espanto.

Y es que este libro no es sólo una novela, es mucho más. Tras la cobertura de una supuesta ficción, el texto es la crónica del narcotráfico en América (en todas las Américas, del norte al sur pasando por el centro) y todo el complejo entramado geopolítico que tiene detrás, durante los últimos 25 años. Una crónica de crimen y corrupción a los máximos niveles, en la que no queda títere con cabeza. Narcotraficantes, policías, políticos, religiosos, guerrilleros… el gobierno mexicano, el de los Estados Unidos, el Vaticano, la CIA, la DEA, las FARC, el Opus Dei, los chinos, la Contra nicaragüense, los zapatistas de Chiapas… tráfico de drogas y de armas, asesinatos y venganzas, corrupción y millones de dólares en constante circulación…

Nadie se libra de la mierda en este libro en el que no se trata de que la realidad supere a la ficción: es que la supuesta ficción de algo etiquetado como novela, no hace más que reflejar la cruda realidad. No hay más que acudir a la wikipedia para comprobar que el 90% del texto son hechos reales cambiando algunos nombres. Los capos de la droga de México y de Colombia, los líderes guerrilleros de diferentes grupos en distintos países de América Latina, dirigentes como Carlos Salinas de Gortari, Ronald Reagan, George Bush-padre o Juan Pablo II… todos implicados de una forma u otra en negocios ilícitos, masacres y asesinatos. El resultado, ya lo decía arriba: epatante. Y vomitivo. Pero, al mismo tiempo, apasionante.

Don Winslow se documentó durante nada menos que 6 años para escribir esta historia. Una historia coral, con decenas de personajes que en buena parte son el alter ego de otros personajes reales. Una historia de ambición y muerte, de traiciones y venganza, de política y corrupción.
Escrita con un estilo duro y directo.
En presente.
Con frases cortas.
Puntos y aparte.
Un estilo crudo, seco.
Un estilo que funciona.

Un texto duro, repleto de sangre y violencia extrema. De traiciones impensables, de corrupción en todos los ámbitos y a niveles inimaginables. Con personajes, a pesar de todo, humanos, donde los “buenos” tienen su lado negro y los asesinos implacables su lado humano. Dinero y violencia. Muertes y más muertes. De culpables e inocentes… si es que hay inocentes.

Un libro que puede leerse como una apasionante novela negra que no da respiro al lector y que le mantiene en tensión y pegado a sus 700 páginas de la primera a la última. O que puede entenderse como una crónica de una historia real en la que se mezclan multitud de datos históricos con teorías no probadas… aunque probables. Nombres ficticios fáciles de rastrear en la vida real sin más que echar mano de Google. Asesinatos, negocios y luchas entre bandas que ocurrieron en la realidad, presentados en detalle y con toda crudeza. Y leyendo entre líneas, sin necesidad de mucho esfuerzo, todavía sale más mierda.

Preguntado en una entrevista “¿Cuánto de realidad hay en su novela?”, la respuesta del autor fue “un 90% (…) en diversos círculos muy selectos todo lo que explico es información conocida. Es un retrato muy exacto de la realidad.”.

Si quieres mantener la inocencia, no leas este libro. Porque descubrirás que nadie está libre de pecado. Ni siquiera el Papa… literalmente.

Un libro impresionante, y que no deja indiferente.

APÉNDICE:
Si has leído el libro pero no has hecho los deberes de buscar los vínculos entre la ficción del libro y la realidad, aquí te dejo unos cuantos apuntes:

  • El tiroteo en una discoteca de Puerto Vallarta entre bandas rivales – Fue real
  • El tiroteo entre bandas rivales a las puertas del aeropuerto de Guadalajara, incluido el asesinato a quemarropa del cardenal Posadas (Parada, en el libro) – Fue real
  • El asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio – fue real
  • El asesinato de una familia entera, incluido el detalle de una madre con su bebé en brazos, como venganza entre bandas rivales – fue real
  • El escándalo Irán-Contra – supongo que todos sabemos que fue real, aunque la conexión “drogas por armas” (operación Cerbero, en el libro) es quizás menos conocida.
  • La operación Niebla Roja (operación Cóndor en la realidad), las campañas de asesinatos pagados por la CIA a lo largo y ancho de Latinoamérica – fue real
  • La venta de armas a las FARC a cambio de coca – es real
  • La conexión china en la venta de armas a cambio de droga – es real (se han decomisado varios alijos de armas chinas en operaciones ligadas al narcotráfico)
  • La vinculación del Vaticano y el Opus Dei – aunque no es posible determinar su relación directa con el asesinato del cardenal Posadas, existen hechos probados como la relación del Vaticano con el tráfico de armas (escándalos del Banco Vaticano) y es público el enfrentamiento directo de JPII con los teólogos de la liberación, o su afinidad al Opus Dei (beatificación de Escrivá de Balaguer); también es un hecho el restablecimiento de relaciones entre el gobierno mexicano y el Vaticano inmediatamente después del asesinato de Posadas. Asimismo, es un hecho que el gobierno mexicano impidió la autopsia de Posadas.
  • Por supuesto, son hechos todo el contexto histórico: el nacimiento del tráfico de cocaína colombiana en México tras la destrucción de los campos de marihuana por la DEA, liderado por Miguel Angel Félix Gallardo (Miguel Angel Barrera, “Tío”, en el libro). También son hechos la creación de la “Federación” y los diferentes cárteles, así como la implicación de los sobrinos de Tío (los hermanos Adán y Raúl Barrera en el libro, los hermanos Arellano Félix en la realidad), etc. El personaje del libro Güero Méndez parece representar a Hector Luis Palma Salazar-“El Güero”, o bien a “El Chapo” Guzmán, o a una mezcla de ambos.
  • Los personajes (agentes de la DEA) Art Keller y el asesinado Ernie Hidalgo tienen varios puntos en común con el agente real Enrique Camarena Salazar, artífice de varios grandes éxitos de la lucha contra la droga en México, y secuestrado y asesinado en la vida real por Félix Gallardo (el alter ego de “Tío”, en la novela).
  • … y supongo que decenas de detalles más que ni siquiera me he molestado en investigar.

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Para terminar, un narcocorrido. No puedo entender que se exalte a los narcotraficantes de esta forma... supongo que habrá que ser mexicano para entenderlo. Bueno, aquí os dejo un narcocorrido dedicado al "Chapo" Guzmán, del cártel de Sinaloa:



27 de diciembre de 2013

[Libros] Santuario – William Faulkner (1931)

Nunca había leído a Faulkner, y tenía curiosidad por saber a qué debía su gran prestigio. También lo temía un poco, pues tenía fama de no ser un autor fácil de leer… pero el resultado la verdad es que no ha estado mal. Al menos, me ha gustado más que su compatriota, y contemporáneo, Hemingway.

Sinopsis:
Lee Goodwin es acusado de asesinato. El escenario del crimen es una casa oculta entre los árboles que alberga una destilería ilegal. Allí viven, entre otros, Ruby, una mujer que ha renunciado a todo por Lee, y Popeye, un sádico gánster marcado por una infancia terrible. El abogado Horace Benbow lucha para que Goodwin no sea juzgado por ser quien es, sino por los actos de los que le acusan. Para ello necesita la ayuda de Temple Drake, una adolescente que siente una extraña atracción por el peligro. Pero Temple ha desaparecido. Santuario fue la obra que dio a conocer a William Faulkner al gran público. Una historia escalofriante en la que caben toda la fuerza y la originalidad del genial novelista estadounidense.

Comentario personal: Una novela negra algo retorcida

Ésta es una novela negra en toda regla. Pero, además, como comento en el título, algo retorcida. Retorcida por expresa voluntad de su autor, quien, con un estilo nada amable con el lector, pero al mismo tiempo extrañamente cautivador, exige un esfuerzo superior al habitual para seguir la historia.

Estamos ante un relato de la América profunda en tiempos de la depresión. Una novela negra en la que la mayoría de sus personajes pertenece a los estratos más bajos de la sociedad, y en la que nos enfrentamos a una brutal violación y a un asesinato, y a la posterior acción de la justicia frente a estos actos. Pero lo que hace especial el texto es el peculiar estilo del autor.

Nos hallamos ante lo que yo suelo llamar “una novela puzle”,  en la que la información se aporta de forma desordenada, en la que se esconden hechos al lector para dosificárselos poco a poco más adelante. Pero en este caso ni siquiera es una novela puzle “habitual”; en este caso, además, al puzle le faltan piezas. Porque hay fragmentos de la historia que nunca se aclaran, y que hay que intuir o imaginar.

Por eso decía que el texto no es nada amable con el lector, y que se exige de éste un esfuerzo poco habitual. Pero, al mismo tiempo, esto puede resultar extrañamente atrayente. La verdad es que termina uno la novela con montones de preguntas en su mente, pero quizás es eso lo que la hace más especial.

No obstante, el estilo de Faulkner (al menos en esta novela, ya que al no haber leído otras no puedo generalizar) no es peculiar solamente por eso, sino también, desde mi punto de vista, por otras dos razones. Una de ellas está algo relacionada con la falta de información a la que aludía antes, y es la escasa profundización en las motivaciones de los personajes. No se puede decir que sean personajes superficiales, no es eso, de hecho creo que se hace un buen retrato de todos ellos, pero nunca llegamos a saber muy bien lo que piensan o por qué actúan como actúan. En cierto modo, el autor se limita a presentarnos unos hechos (con algunos detalles escamoteados, como decía antes) y es el lector quien debe interpretarlos; lo cual, a veces, es complicado. Personalmente, no he conseguido comprender las acciones de alguno de los personajes de la novela. Pero, en el fondo, eso pasa en la vida misma, donde a menudo no comprendemos por qué alguien actúa del modo que actúa. Probablemente el autor sabe por qué… pero se lo guarda.

Y el otro detalle peculiar del estilo de Faulkner al que hacía referencia es su estilo literario en sí. Porque, en general, la novela está escrita con un estilo sencillo (en su forma, que no en su fondo) y directo en su mayor parte, pero de vez en cuando se intercalan pequeños fragmentos descriptivos que parece como si hubieran sido escritos por otra persona. De repente, nos aparece un párrafo con una descripción casi poética, o incluso a veces casi diría que “excesivamente florida” en su forma, y que contrasta brutalmente con todo lo anterior. Son pequeños instantes dispersos a lo largo del texto, pero que resultan chocantes… aunque funcionan.

En fin, debo reconocer que el libro y su autor me han resultado curiosos, interesantes. No es una lectura del montón, y probablemente no guste a todo el mundo, pero no porque resulte difícil o pesada de leer (ya digo que el estilo, en su mayor parte, es sencillo y directo), sino porque resulta compleja de asimilar, o de entender; porque exige reflexión.

Personalmente, no puedo decir que el libro me haya entusiasmado, pero sí me ha interesado y sorprendido en determinados aspectos. No descarto seguir leyendo alguna otra obra de Faulkner (dosificada en el tiempo, eso sí).

P.D.: En cuanto al título… supongo que es otra de esas cosas que te hacen pensar. Yo todavía no le he encontrado la relación con el texto (será que soy algo corto…).


Nota personal: 7

19 de octubre de 2012

[Libros] El cebo – José Carlos Somoza (2010)


Sinopsis:
Madrid. Un brutal atentado terrorista. Un futuro desolador. El Espectador, el mayor y más salvaje homicida de todos los tiempos, anda suelto. La policía va en su búsqueda. Los métodos policiales han cambiado. La tecnología no funciona. Tiene que buscar dentro, en la mente, en los deseos del asesino. Para ello utilizan cebos, expertos en conductas humanas, entrenados para conocer las filias de los delincuentes y manipularlas a través de máscaras.
Diana Blanco es la mejor, la más preparada, la única que puede atrapar al Espectador. Cuando la protagonista descubra que su hermana ha sido secuestrada por el asesino, iniciará una carrera contrarreloj para salvarla que la conducirá a la guarida del monstruo. A partir de este momento se desencadena un trepidante juego de sospechas que llevará a la protagonista a un sorprendente final lleno de acción y erotismo.

Crítica: Inteligente y bien escrito
Así me parece esta novela de intriga policíaca con toques de ciencia-ficción: un argumento inteligente, que se va dosificando en las medidas justas y sin flecos sueltos, con lo justo de explicación “pseudo-científica” para darle mayor credibilidad;

En un futuro indeterminado pero perfectamente reconocible, las técnicas psicológicas (unidas a la introducción de ordenadores “cuánticos” que permiten analizar hasta el menor rasgo de la personalidad) han revolucionado las técnicas policiales. Ahora se busca a los criminales a través de su perfil psicológico, y para capturarlos se utilizan “cebos”, expertos en darle al perfil del criminal lo que éste más íntimamente desea, siendo capaces de llegar a bloquearle totalmente sin necesidad de armas (aunque con un gran riesgo personal para el cebo). En este contexto, asistimos a la investigación de un asesino múltiple contra el que hasta ahora todos los cebos han fallado…

A este atractivo argumento, como decía argumentado con las dosis justas de “fantasía pseudo-científica” para darle credibilidad, se le une un buen saber hacer en la escritura, prestando atención a los personajes, imprimiéndoles personalidad y trasfondo psicológico; nada de personajes planos ligeramente esbozados (a veces con uno o dos rasgos característicos para que parezcan tener “vida”, pero sin nada detrás cuando se rasca un poco) como suele ser demasiado habitual en otras novelas de este género.

Quizás precisamente por todo ello, puede que este libro no sea del total agrado de los aficionados al género: si buscas acción trepidante y tensión constante sin nada más, aquí eso sólo lo encontrarás en pequeñas dosis (sabiamente dosificadas, eso sí); porque, como digo, la novela tiene bastante más que eso, y para mí es precisamente ese “más” lo que la hace valiosa y la diferencia positivamente del resto. Claro que eso va en gustos, y quizás a los más acérrimos amantes del género negro (yo no lo soy) precisamente les disguste eso que a mí más me gusta de esta novela. Quién sabe…

Nota personal: 7,5