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6 de octubre de 2015

[Libros] Juliano, el apóstata – Gore Vidal (1964)

Sinopsis:
A lo largo de la novela se nos describe la vida del emperador romano del siglo IV Juliano, que pasó a la posterioridad por intentar acabar con la hegemonía que los cristianos tenían sobre todas las cosas del Imperio, incluyendo la religiosa, proclamando la libertad de culto. Pero la novela va más allá de lo simplemente biográfico para intentar dar una visión de cómo era el mundo a finales del siglo IV, cuando Roma se encontraba en decadencia hasta tal punto que los emperadores habían abandonado la ciudad de Roma como Capital del Imperio y ejercían el poder de forma dual, uno en Occidente (llamado César) y otro en Oriente (Augusto), estando el primero supeditado al segundo, lo que generó continuos enfrentamientos entre ambos y un mayor peligro de desintegración debido a una creciente debilidad frente a las tribus y pueblos fronterizos del oeste y el Imperio Persa del Este.

Opinión personal: Una buena novela histórica

Ya sabéis que, aunque me muevo por diferentes géneros, me gusta bastante tanto la novela histórica como la historia de Roma. Así que a esta novela, reconocida como una de las grandes del género, le tenía puesto el ojo hace tiempo.

Podría decirse que este libro tiene grandes similitudes con la famosa obra de Robert Graves, “Yo, Claudio”. En ambos casos se trata de la biografía novelada de un emperador romano, en ambos casos el texto está escrito en primera persona, como si de una autobiografía se tratara, y en ambos casos la rigurosidad del texto y del autor están ampliamente reconocidos. Las diferencias vienen dadas principalmente por la época y los hechos narrados.

La figura de Juliano, que personalmente desconocía, me ha resultado de lo más interesante, al haberse tratado de un emperador muy “peculiar”, si lo comparamos con la amplia mayoría de los que ejercieron el cargo a lo largo de los siglos. Nos encontramos aquí con un personaje culto, ilustrado, casi un filósofo, que pasó buena parte de su vida ajeno a las intrigas políticas y que, cuando de forma casi accidental accedió al cargo, intentó ser un buen dirigente para su pueblo. Lamentablemente, la jungla política no suele ser un lugar adecuado para este tipo de personas; Juliano terminó asesinado por los afines a la Iglesia, que veía amenazado el poder social y político que había conseguido en las últimas décadas, frente a las políticas laicas y de libertad de culto impulsadas por Juliano.

La novela me ha resultado de interés no sólo por la interesante figura del emperador, sino por el retrato de la época: estamos ya ante el inicio de la decadencia del imperio, se intuye muy próxima ya la división entre imperio de Oriente e imperio de Occidente, y el poder de la Iglesia dentro de Roma es cada vez mayor. Este último aspecto me ha resultado también muy interesante, quizás porque es algo que (tristemente) siempre me ha interesado mucho: cómo el avance del cristianismo terminó con el esplendor cultural de la época antigua, cómo se pasó del mundo helenístico (del que era heredera Roma) amante de la ciencia y las artes, para progresar hacia la oscura Edad Media, siempre en nombre de una religión oscura y opresiva, empeñada en aplastar todo lo que no fuera “su fé”.

También es interesante, a nivel histórico, la recreación del nacimiento de la Iglesia moderna: las luchas de poder entre las diferentes sectas cristianas (a menudo, luchas a muerte), la definición (con sus discusiones internas también) de lo que debería ser la religión católica (inventándola sobre la marcha, difuminando su origen judío y añadiéndole elementos tomados de aquí y de allá). La verdad es que Gore Vidal ha trabajado bien tanto a nivel de documentación como de redacción para escribir este libro.

Por cierto, ya que mencionamos al autor, un par de curiosidades: fue primo de Jimmy Carter y de Al Gore, y el nombre con el que es conocido (Gore) no fue puesto por sus padres, sino por él mismo, tomando para ello el apellido materno. En realidad, nació como Eugene Luther Vidal, luego se añadió Gore como tercer nombre, y en la práctica sería este último el único que usaría, pasando a llamarse Gore Vidal. Fue varias veces candidato al Premio Nobel de Literatura.

En fin, para terminar: Juliano el apóstata es una novela histórica rigurosa, bien documentada y bien escrita, que nos permitirá descubrir a un emperador peculiar y un periodo histórico interesante, el del hundimiento del Imperio Romano como preludio a la llegada de la oscura Edad Media, y el nacimiento y ascenso de la Iglesia Católica. Muy recomendable si os atrae cualquiera de estos temas.

17 de marzo de 2015

[Libro] El libro de los placeres prohibidos – Federico Andahazi (2013)

Sinopsis:
En el Monasterio de las Adoratrices de la Sagrada Canasta, un extravagante y lujurioso burdel a las orillas del Rhin, el habitual regocijo que reina entre sus muros ha dejado paso a un profundo silencio. Zelda, una de las más antiguas y requeridas de las místicas consagradas a las prácticas de “los placeres prohibidos” ha sido encontrada desollada viva y el terror se ha apoderado de todas sus compañeras. Éste será el primero de una serie de misteriosos e inquietantes asesinatos.
¿Cuál es la relación de Johannes Gutenberg con estos crímenes? Recluido en una lóbrega abadía a las afueras de Estrasburgo, Gutenberg experimenta con una máquina y una técnica para reproducir libros. En lugar de conseguir la gloria por su maravilloso invento, será perseguido y arrestado, acusado de ser el falsificador y estafador más audaz que recuerde el Sacro Imperio Romano Germánico. Un libro buscado por todos será la clave para resolver todos los asesinatos: El libro de los placeres prohibidos.
Una fabulosa novela histórica y de intriga que transporta al lector a las diferentes ciudades europeas del siglo XV, tras las huellas de uno de los personajes más complejos y emblemáticos de la Historia: Gutenberg.

Crítica: Una interesante novela histórica camuflada de falso erotismo e intriga
Andahazi es un tramposo. Pero mucho. Sabe lo que vende, y envuelve en ello sus escritos. La parte buena, es que el interior tiene calidad. Así que le perdonamos que quiera engañarnos con los colorines del envoltorio.

Descubrí al argentino Federico Andahazi hace algunos años a través de su primera novela (y gran éxito de ventas), “El anatomista”. Me agradó su estilo ameno, su habilidad para recrear épocas pasadas, y el interés de lo que nos contaba, aunque no fuese más que una parte “menor” de la Historia. Con la excusa de contarnos la vida del “descubridor” del clítoris y de su relación con el placer femenino, Andahazi hacía un interesante y ameno recorrido por la Europa del siglo XVI, sus prostíbulos, sus costumbres… En resumen, un libro que, sin ser ningún novelón, me resultó lo suficientemente interesante y ameno como para repetir con este autor.

Y eso fue lo que me animó a leer “El libro de los placeres prohibidos”, porque si la lectura de su sinopsis hubiera ido acompañada del nombre de un autor desconocido, probablemente nunca lo hubiera empezado, esperando encontrarme alguna basurilla más del tipo “best-seller histórico con intriga” que tanto prolifera en los últimos años. Pero en este caso, el apellido Andahazi hacía subir algunos puntillos a la mosqueante reseña comercial, así que decidí darle una oportunidad.

Y sí, Andahazi resultó ser un embaucador y tramposo de cuidado, pero en este caso para bien. Porque ha aprovechado esa tendencia “histórico-bestsellera con intriga de garrafón” del mercado literario para intentar vender a espuertas su nuevo libro, vistiéndolo de "thriller", y dándole algunos toques en su interior para que también lo parezca. Afortunadamente, junto a la mediocridad esperable de esa parte, hay una historia interesante y auténtica: la de Gutenberg y la invención de la imprenta. Y lo que empieza como un extraño relato de intriga histórico para enganchar al lector despistado, deriva pronto hacia una novela histórica “de verdad” en la que esa parte comercial va perdiendo cada vez más fuerza. Afortunadamente.

Y nos sorprendemos y hasta nos divertimos descubriendo que Gutenberg era “un listo” en todos los sentidos, alguien que buscaba lucrarse falsificando manuscritos, que estafaba aquí y allá para conseguir créditos con los que investigar de cara a fabricar su invento, con el objetivo último de hacerse rico. Un genio oscuro y, quizás por ello, más interesante. Especialmente cuando se trata de un personaje histórico del cual sabemos tan poco. Si además nos lo cuentan de forma amena, el resultado por fuerza tiene que resultar atractivo.

Pese a todo, a Andahazi le vemos el plumero a lo largo de todo el libro, pero lo hace con oficio, y se lo dejamos pasar; los artificios del escritor con ganas de vender no nos abandonan en ningún momento a lo largo del texto, aunque se lo perdonamos. Y lo hacemos porque la historia nos gusta, porque no sabíamos nada de la vida de Gutenberg y todos los tejemanejes que rodearon la creación de ese gran invento gracias al cual hoy podemos disfrutar leyendo, entre otros, a Andahazi: la imprenta. Y nos gusta cómo nos lo cuenta. Consigue, como hizo en “El anatomista”, que una pequeña historia se convierta en un interesante relato. Incluso aunque lo salpique aquí y allá con bombillitas de colores, y lo envuelva todo con papel de colores chillones, para intentar vendérnoslo con fanfarrias y trompetas desde los anaqueles de bestsellers de las librerías. Se lo perdonamos; un poquito. Porque el fondo nos ha gustado.

Y se lo perdonamos también, debemos reconocerlo, porque hasta esas bombillitas tienen su gracia. Porque ese envoltorio y espumillón despistante de la historia central tiene también su esencia de calidad, pues se nota que en él ha empleado los conocimientos históricos sobre el sexo de los que se empapó (supongo) cuando se documentó para “El anatomista”. Así que, hasta la parte más light y comercial tiene también cierto trasfondo de rigor e interés. En fin, lo que decía: que Andahazi es un tramposo y un listillo de cuidado, pero lo hace bien el jodío.

En resumen: como en el caso de “El anatomista”, no estamos ante ningún novelón, pero se lee bien, entretiene y encima aprendemos algo, en este caso sobre Gutenberg y su invento. Ya es mucho más de lo que nos ofrecen muchas otras novelas. 

4 de marzo de 2015

[Libros] La estrella de sangre - Nicholas Guild (1989)

Sinopsis:
Nicholas Guild retoma las aventuras y desventuras de Tiglath Assur, una vez es exiliado de su patria natal. Puesta su cabeza en venta, tendrá que huir mezclándose con gran cantidad de civilizaciones y culturas, demostrando sus dotes para la diplomacia y el enorme carisma que emana.
Despojado del trono por su hermanastro, condenado a errar por la tierra si logra escapar de los asesinos que le persiguen y acompañado únicamente de un leal servidor, Tiglath abandona la histórica ciudad de Nínive, tratando de ponerse a salvo y hacer fortuna, sabedor de que la estrella roja, una marca de nacimiento que ostenta en la palma de la mano como muestra del favor de los dioses, puede asimismo delatarle a sus enemigos. Sus andanzas le conducirán, entre otros lugares, al decadente Egipto, a una fortaleza comercial fenicia y a Sicilia, aterrorizada por un rey bandido, hasta que por fin regresa a Oriente para enfrentarse con su hermano en un encuentro que no sólo decidirá su destino sino el de varios imperios.
Guild, auténtico maestro a la hora de recrear antiguas civilizaciones, esta vez nos prepara un viaje por multitud de parajes cada cual más suculento y maravilloso. De tal manera volveremos a la tierra de Asiria; negociaremos en las calles con los Fenicios; pasaremos sed y tragaremos arena en el desierto del Sinaí; tocaremos el lujo y la pomposidad en el antiguo Egipto, y descubriremos que hubo ejércitos más poderosos que el suyo; formaremos parte de la democracia en Grecia, y trabajaremos la Tierra en las islas Itálicas. En cada uno de sus rincones, en cada uno de sus paisajes y culturas, Guild nos hará tener la sensación de estar allí y en vez de tener un libro entre las manos pensaremos que tenemos una máquina del tiempo.
Una vez más el escritor cala con su escritura nuestro espíritu, las pasiones y los sentimientos a flor de piel, nos hará entender que la vida de ahora y la de hace miles de años eran muy parecidas. El amor se siente igual ahora que antes, al igual que la pena o la alegría. Eso es La Estrella de sangre, un compendio de manifestaciones y sentimientos profundos y humanos que nos pondrá la carne de gallina.

Crítica: Otra entretenida novela histórica y de aventuras
“La estrella de sangre” es la continuación de uno de los títulos más emblemáticos de la novela histórica: “El asirio”, de Nicholas Guild. Una novela que para muchos aficionados es casi obra de culto, supongo que por su capacidad de combinar un texto ameno, ágil y de fácil lectura con un interesante trasfondo histórico de una civilización prácticamente desconocida: el antiguo imperio asirio, de épocas casi prebíblicas.

Leí “El Asirio” hace ya bastantes años, antes de empezar con este blog (por eso no aparece aquí su reseña). Me pareció una interesante y entretenida novela histórica, aunque no llegó a apasionarme tanto como uno lee en ciertas reseñas que se encuentran por la red. Un libro entretenido y bien documentado, del que quizás lo más valorable fuera precisamente esto último, ya que sabemos realmente muy poco de la civilización asiria, lo que hace que el nivel de detalle del texto de Nicholas Guild, al describirnos usos y costumbres, ciudades y formas de vestir, gastronomía y religión, entre otros muchos, sea algo realmente muy valorable.

El Asirio nos contaba la historia de Tiglath Assur, personaje ficticio inserto dentro de la Historia real, con mayúsculas. Supuesto hijo de Sennaquerib, rey de Assur (Asiria), hermano de Assarhadon (el también histórico rey que sucedería a Sennaquerib), y supuesto padre de Assurbanipal (el último gran rey asirio, oficialmente hijo de Assarhadon), Tiglath Assur recorre las páginas de “El Asirio” desde su más tierna infancia hasta la muerte de su padre, cuando las intrigas de la corte (y, principalmente, de su madrastra) le impiden alcanzar el trono a favor de su hermano Assarhadon. Las páginas de “El Asisio” terminan con el príncipe Tiglath Assur desterrado por traición, un delito que en realidad nunca cometió (todo gran héroe debe ser siempre injustamente tratado, si uno quiere crear una buena historia para vender libros…).

Se trata, pues, de una novela de aventuras dentro de un marco real. Y su continuación, “La estrella de sangre”, continúa en ese tono, retomando las aventuras de Tiglath en su destierro. Sin embargo, este segundo volumen me ha parecido algo inferior al primero en cuanto al contexto histórico: frente a la rigurosidad y nivel de documentación del anterior, éste deriva más hacia la novela de aventuras pura y dura. Mantiene cierto interés, eso sí, en el sentido de que las andanzas de Tiglath le hacen deambular por todo oriente medio, Egipto, Grecia y Sicilia, lo que le permite al autor ofrecernos unas pinceladas de cómo eran esas civilizaciones en la época, aunque sin alcanzar el rigor con que nos sorprendió en el primer volumen.

No entraré a comentar más sobre el fondo del libro, que es básicamente lo ya dicho, una novela de aventuras de hechuras bastante clásicas, en la que nuestro héroe va pasando por diferentes vicisitudes de las que suele salir airoso gracias a su ingenio y valor; nada nuevo bajo el sol, aunque bien escrito, ameno y fácil de leer. Así que nada que objetar, una buena novela de entretenimiento en este sentido, inmersa en un exótico y poco conocido marco histórico.

Comentaré, no obstante, algunos detalles que me han parecido curiosos: por ejemplo, el homenaje de Guild al Sinuhé de Mika Waltari. Recuerdo que, según comenzaba el libro, empecé a ver bastantes similitudes: el protagonista acompañado de su sirviente que hace las veces de asesor y contrapunto humorístico, o la ruta seguida por Tiglath en su periplo, casi idéntica al recorrido que hace Sinuhé en su libro. ¿Plagio descarado? Bueno… no, desde mi punto de vista, cuando el propio autor pone en boca de su personaje, por dos veces a lo largo del texto, la frase más repetida en el libro de Waltari: “tus palabras son como moscas para mis oídos”. Una evidente declaración precisamente de eso, de reconocimiento hacia la gran obra de Waltari, de homenaje a Sinuhé el egipcio, la primera gran novela histórica moderna. Cuando uno imita a otro a escondidas, es un plagio: si lo hace de forma abierta y lo reconoce, es un humilde homenaje a un maestro al que se admira, desde mi punto de vista. Bien por Guild.

Y por último, simplemente señalar, como punto de atención para posibles futuros lectores, el interés de la descripción que hace Guild de la religión monoteísta asiria, su adoración del dios Assur, por el interés que tiene de cara a la comprensión de las grandes religiones monoteístas modernas. Aunque en el libro lógicamente no se menciona explícitamente cómo influyó la religión asiria sobre (entre otras) el judaísmo, Guild se detiene en bastantes detalles en relación con el culto a Assur, una de las primeras (¿quizá la primera?) religión monoteísta de la historia. Efectivamente, la religión judía tomaría prestados con el tiempo muchos detalles del dios Assur de sus antiguos vecinos, que serían después incorporados a su propio Yahvé. Por supuesto, el paso de los siglos iría haciendo evolucionar las religiones, y a simple vista puede resultar chocante hoy ver reflejado al sanguinario Assur en la bondadosa imagen del anciano barbudo de la religión cristiana… pero recordemos que también Yahvé comenzó siendo vengativo y sanguinario, y sólo el paso de los milenios y una suavización hacia lo “políticamente correcto” irían transformando su imagen en la que el mundo occidental ha creado hoy para su dios. Leer la obra de Guild conociendo estos antecedentes de la historia de las religiones nos hace disfrutar de otra forma de las minuciosas descripciones realzadas por Guild en relación con el culto a Assur.


En resumen, para terminar: una interesante y amena novela de aventuras que además puede leerse muy bien sin necesidad de haber leído la novela previa (de hecho, en mi caso habían pasado años entre una y otra, y ya apenas recordaba los detalles de la anterior). Una lectura recomendable tanto para amantes de la novela histórica como del género de aventuras (mucho más si os gustan ambos…).

22 de agosto de 2014

[Libros] Las tres bodas de Manolita – Almudena Grandes (2014)

Leer a Almudena Grandes es un acierto siempre. Sus libros se disfrutan, se paladean, y por eso, había reservado su última novela para leerla en el verano, con más tiempo para saborearlo con intensidad. Y no me ha defraudado.

Sinopsis:
En un Madrid devastado, recién salido de la guerra civil, sobrevivir es un duro oficio cotidiano. Especialmente para Manolita, una joven de dieciocho años que, con su padre y su madrastra encarcelados, y su hermano Antonio escondido en un tablao flamenco, tiene que hacerse cargo de su hermana Isabel y de otros tres más pequeños. A Antonio se le ocurrirá una manera desesperada de prolongar la resistencia en los años más terribles de la represión: utilizar unas multicopistas que nadie sabe poner en marcha para la propaganda clandestina. Y querrá que sea su hermana Manolita, la señorita Conmigo No Contéis, quien visite a un preso que puede darles la clave de su funcionamiento. Manolita no sabe que ese muchacho tímido y sin aparente atractivo va a ser en realidad un hombre determinante en su vida, y querrá visitarlo de nuevo, después de varios periplos, en el destacamento penitenciario de El Valle de los Caídos. Pero antes tiene que saber quién es el delator que merodea por el barrio.
Las tres bodas de Manolita es una emotiva historia coral sobre los años de pobreza y desolación en la inmediata posguerra, y un tapiz inolvidable de vidas y destinos, de personajes reales e imaginados. Una novela memorable sobre la red de solidaridad que tejen muchas personas, desde los artistas de un tablao flamenco hasta las mujeres que hacen cola en la cárcel para visitar a los presos, o los antiguos amigos de colegio de su hermano, para proteger a una joven con coraje.

Reseña: Una historia agridulce, pero optimista, de nuestra oscura postguerra
Almudena Grandes sigue en este libro la misma filosofía que sirvió de base para el anterior, “El lector de Julio Verne”: utilizar las memorias de personajes reales para recrear la historia de la España de la postguerra. Es decir, aunque se trata de una novela, la historia de fondo se basa en hechos reales (aunque, a menudo, reuniendo varias historias de personas diferentes en unos mismos personajes).

Sin embargo, poco a poco parece que los últimos “episodios de una guerra interminable”, que es como denomina la autora a esta serie de novelas ambientadas en la postguerra, se van alejando de la crónica histórica para hacer más hincapié en la crónica social. Si en “Inés y la Alegría” la clave estaba en contarnos la desconocida historia de la invasión del valle de Arán y del partico comunista en el exilio (esta parte era tediosa, y lastraba bastante al libro, desde mi punto de vista), en “El lector de Julio Verne” el relato se hizo ya mucho más intimista, y el relato histórico quedó reducido más bien al entorno de fondo, a los maquis que operaban en las montañas donde vivía el niño protagonista del relato.

En este tercer episodio, es la vida de Manolita, su familia y sus amigos, lo que centra el mensaje del libro. No hay ya un episodio histórico concreto que contar, aunque sí, por supuesto, una crónica social de la época. Porque el libro, aparte de una historia de supervivencia, de coraje, de amor y de optimismo vital pese a las adversidades, es una magnífica crónica de la España de la postguerra. Una España de hambre, miseria y miedo, de represión y lucha a muerte por salir adelante. Todo ello de la mano de la magnífica pluma de Almudena Grandes, y visto a través de los ojos de una muchacha que, de repente, se encuentra sola en el Madrid del hambre, con cuatro hermanos a los que alimentar.

Y esa es la novela, la historia de una joven corriente que debe aprender a luchar por sobrevivir en una sociedad hostil… pero en la que también hay sitio para una gran solidaridad. La historia de los que perdieron la guerra, que no fueron sólo los ciudadanos de ideales progresistas y democráticos, sino, ante todo, el pueblo llano, una amplia clase media que en buena medida se encontró de repente en la indigencia, especialmente si el cabeza de familia había tenido la desgracia de luchar en el lado equivocado.

Por supuesto, a lo largo del relato no sólo viviremos la vida de aquellos difíciles tiempos, sino que iremos descubriendo detalles sobre los procesos sumarísimos a los combatientes republicanos, las cárceles masificadas, el mercado negro, los chaqueteros que pasaban del socialismo a levantar el brazo y perseguir a sus antiguos compañeros… Aunque quizás el detalle más doloroso y vergonzoso, por ser el más desconocido, es la denuncia de uno más de los crímenes cometidos por la Iglesia española durante aquella época (junto con el robo de recién nacidos, la pederastia…): el régimen de esclavitud en el que algunas instituciones religiosas mantuvieron a centenares de niños por el mero hecho de ser “hijos de rojos”. Hechos probados y denunciados por los supervivientes, aunque, como tanto ha pasado en este país con nuestro pasado, silenciado y ocultado con el resto de basura debajo de la alfombra. El relato de la hermana de Manolita, prácticamente secuestrada y esclavizada por una orden religiosa de Bilbao junto con otros centenares de adolescentes, es lo que más me ha conmovido de todo el libro, probablemente porque desconocía estos hechos.

Pese a todo, ésta es, como decía antes, una historia básicamente de supervivencia, de salir adelante, de lucha y coraje. Y de amor, de amor frustrado, casi imposible, entre la muchacha de vida difícil que lucha por salir adelante y su novio en la cárcel, con la incertidumbre de si le quedan por delante décadas de encierro… o un paredón a corto plazo. Y, sin embargo, una historia casi optimista, vital, repleta de amistad, solidaridad y momentos de humor. Otra gran novela de una gran escritora.


Nota final: A no perderse también el apéndice histórico, en el que se revelan las claves, las conexiones entre la novela y los hechos. En especial, la asombrosa y repugnante historia del comisario Roberto Conesa, “el Orejas”, el líder de las juventudes socialistas reconvertido en máximo represor franquista, colaborador de la Gestapo, torturador implacable, artífice del asesinato de “las trece rosas”, maestro de “Billy el niño”… y protagonista de oscuros hechos durante la transición (¿la mano negra detrás de los GRAPO? ¿el organizador de los secuestros de Oriol y Villaescusa, “milagrosamente” resueltos por él mismo? ¿la herramienta de la ultraderecha para intentar desestabilizar el proceso democrático?),un  torturador que fue condecorado ya en plena democracia… Aunque se trata de una lectura totalmente independiente de la novela en sí, leer el apéndice histórico sobre este repugnante sujeto es realmente apasionante.

6 de agosto de 2014

[Libros] El capitán Alatriste – Arturo Pérez-Reverte (1996)

¿Y qué hago yo leyendo (y escribiendo sobre) este libro a estas alturas, cuando ya lo ha leído todo el que tuviera el más mínimo interés en hacerlo? Bueno, pues simplemente es que yo no me había decidido hasta ahora. Mi experiencia como lector con Pérez-Reverte, aún pudiendo calificarse de agridulce, es más agria que dulce, de modo que mi interés en su momento fue más bien reducido, por decirlo suavemente. Coincidió, además, una época en la que este autor estaba especialmente de moda y cada dos por tres alguien me regalaba un libro suyo, de modo que estaba bastante empachado (aunque luego me pasó lo mismo con Dan Brown, y eso fue aún peor...). Pero ahora, años después, sentía curiosidad por saber por qué levantó tantas pasiones esta saga del espadachín bigotudo con nombre de solitario duro y melancólico (como todos los protagonistas “ahumphreybogartados” del autor). Y, finalmente, este verano ha caído, en un par de días.

Sinopsis:
"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente"... Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de la Corte de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables o fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar. Acción, historia y aventura se dan cita en estas páginas inolvidables.

Crítica: Típico y tópico, pero entretenido
Muy cortito, entretenido, bien ambientado y bien escrito. Es lo mejor que se puede decir de este libro. En la parte negativa, típico, con argumento minimalista y lleno de tópicos. Y, si me apuras, con un cierto deje de pedantería en el estilo, aunque se solapa con lo de bien escrito… no sé, quizás será que su autor me parece tan chulo y prepotente que no puedo evitar ver esas características en sus textos…

La de Alatriste no es más que la típica novela de aventuras de toda la vida, en plan “Los tres mosqueteros”, con buenos, malos y luchas a espada a tutiplén. Nada nuevo bajo el sol, ninguna novedad, ninguna originalidad. Si acaso al contrario, minimalismo en el argumento más bien: se nota que ya pensaba convertir esto en una saga a la que sacarle los cuartos, y este librillo parece más un capítulo alargado de un libro de aventuras que una novela por sí misma. O un capítulo de la serie “Águila Roja”. Más o menos…

Pérez-Reverte elige una época histórica que le gusta y que conoce (el libro está muy bien ambientado), en la que mete a su personaje de siempre (alguien duro, apuesto, valiente, melancólico, cínico, solitario y maltratado por la vida) para que se dé mamporros por una buena causa (su honor, básicamente). Aprovecha para contarnos algo de la historia de la época, incluyendo a multitud de personajes históricos como secundarios de la novela, y aprovechando para repetir una y otra vez la opinión (llena de topicazos) que tiene el autor sobre España y los españoles (qué buenos que somos, pero qué malos han sido siempre nuestros dirigentes, repite una y otra vez en descarado exceso de simplismo maniqueo). Para rellenar, porque por mucho que repita lo mismo una y otra vez el argumento no da para más, nos cuela aquí y allá fragmentos de versos de Quevedo o de obras de Lope de Vega, que llenan páginas y hacen más fácil llegar a generar un librillo vendible. Lo adereza con un lenguaje que imita al castellano antiguo, pasándose (desde mi punto de vista) en la utilización de palabras que requieren tener el diccionario al lado (esto es lo que lo pone, para mí, en la frontera entre lo “bien escrito” y “la pedantería”).

El resultado de todo esto es lo que decía: un librillo de aventuras de lectura amena y facilona, bien escrito y ambientado, que se liquida en un par de ratos y se olvida en el siguiente. Personalmente, debo decir que no me ha animado a seguir con la serie. Pero eso sí, como novela juvenil y para introducir a los adolescentes en temas históricos con un texto ameno y personajes estereotipados pero de empatía fácil, me parece bastante recomendable. En mis años mozos los hubiera devorado, seguro…

26 de julio de 2014

[Libros] Yo, Claudio – Robert Graves (1934)

Aunque ya habréis notado que tengo unos gustos literarios bastante amplios, y que de hecho me gusta variar en mis lecturas, lo cierto es que siento una cierta debilidad hacia la novela histórica y la Historia, con mayúsculas. En concreto, la historia de Roma es una de las épocas que más atractivas me resultan. Por ello, este clásico del género tenía que caer tarde o temprano.

Sinopsis:
En el díptico que integran «Yo, Claudio» y «Claudio el dios y su esposa Mesalina», la amplitud y la profundidad de los conocimientos sobre la Antigüedad clásica de Robert Graves (1895-1985) se conjugan con una prosa de enorme belleza a la que da aliento una poderosa y viva imaginación, capaz de reconstruir toda la grandeza y miseria de la Roma imperial.
Primer volumen de la supuesta «autobiografía» de este singular emperador, destinado a serlo contra sus propias inclinaciones, en «Yo, Claudio» las intrigas, la depravación, las sangrientas purgas y la crueldad de los reinados de Augusto y Tiberio, que culminaron en la locura de la etapa de Calígula, sirven de marco histórico a la trama argumental.

Crítica personal: Gran novela histórica para adictos al género
Aunque casi sea empezar por el final, explicaré el encabezamiento de esta crítica: considero que “Yo, Claudio” es una magnífica novela histórica, bien escrita, bien documentada, y de gran calidad en general; pero también creo que es un libro que podrá resultar a ratos aburrido para el lector no excesivamente afín al género. Luego daré más detalles.

Como supongo que os ocurrirá a muchos de vosotros, yo más o menos ya sabía de qué iba esto de “Yo, Claudio”. Recordaba la serie que ponían en televisión durante mi niñez, esa que veía toda España (en un tiempo en que no había ni cadenas privadas ni internet, uno veía lo que le ponían en TVE) y de la que todo el mundo hablaba. Creo que fue una pequeña revolución en su época, una serie bien hecha y “moderna”, con malos malísimos y hasta con sexo de fondo, aunque no fuera explícito. Yo era un crío y no veía la serie, supongo que estaría jugando por ahí con la tele de fondo (mis padres sí que la seguían con interés, de eso sí me acuerdo), pero es imposible no recordar al Claudio tartamudo y servil, y al loco de Calígula. Así que, más o menos, sabía de qué iba el libro, aunque por lo demás me resultase totalmente nuevo, porque realmente no seguí la serie.

El planteamiento de la novela es original, pues está redactada como si se tratase de las memorias de Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico (y Esto-y lo-otro-y-lo-de-más-allá, como dice él mismo), escritas hacia el final de sus días en primera persona. Aunque no se trata de una autobiografía, sino más bien de la crónica de una época, remontándose a sus padres y el reinado de Octavio Augusto, y relatando todos los acontecimientos que fueron teniendo lugar durante su niñez y juventud.

En realidad, este primer volumen de una obra compuesta por dos, apenas habla del propio Claudio. El autor aparece como un personaje más bien secundario, que nos va relatando buena parte de la historia de Roma en el siglo I, y centrado principalmente en el entorno de la familia imperial. Claudio es nieto de Augusto, lo que le permite vivir en palacio, aunque todos lo consideren un pobre retrasado. Nacido con diferentes minusvalías, Claudio es cojo y tartamudo, lo que le lleva a ser despreciado por la mayor parte de su entorno, aunque interiormente es mucho más inteligente de lo que todos creen. El hecho de que nadie le otorgue la más mínima importancia le permitirá, en cierto modo, ser el testigo más privilegiado de todo lo que sucede a su alrededor.

Viviremos el final del reinado de Augusto, seguido por el de Tiberio (tío de Claudio) y posteriormente Calígula (su sobrino), describiéndonos la política y las acciones bélicas en las fronteras, pero con un especial énfasis en todo el entramado de envidias, traiciones, intrigas, sucias maniobras y asesinatos  que adquirieron especial relevancia durante la época imperial.

La novela está bien escrita y se nota documentada, pero puestos a ser críticos, destacaría una cierta falta de amenidad. El narrador (Claudio) es prácticamente omnipresente, siendo los diálogos bastante escasos, lo que resta agilidad al relato. Además, el exceso de personajes y el exceso de detalle en algunas partes resulta algo confuso para el lector, en ocasiones sin tener mayor relevancia: hay personajes que se mencionan en una o dos páginas y no vuelven a aparecer; podría haberse prescindido de ellos sin afectar al texto y ganando en agilidad, pero Graves prefiere optar por el detalle en su relato. Esta atención al detalle será valorada por el verdadero aficionado a la Historia, pero para el lector medio considero que hace el texto algo denso y confuso y falto de amenidad a ratos.

Realmente, la amenidad del texto despega con la llegada de Calígula al poder, en el último tercio del libro. Las locuras de este payaso sanguinario dan mucho juego, y a partir de aquí la novela se lee con bastante más agilidad. Este primer volumen termina justamente con la muerte de Calígula y el nombramiento de Claudio como emperador, por lo que todo parece apuntar a que, en el segundo tomo, el presunto autor del texto pasará de secundario a protagonista principal de la historia. La verdad es que uno se queda con la sensación de que el segundo tomo va a ser más ameno, aunque habrá que verlo (aún no lo he leído).

En resumen, un buen libro, sin ninguna duda, una gran novela histórica que además fue pionera en el género (¡se escribió en 1934, y hoy sigue pareciendo moderna!), pero que no es un libro que destaque por una lectura ágil y amena.  No lo califico de aburrido en absoluto, el texto fluye bien y tiene toques de ironía y humor, pero si alguien espera cierta tensión o aventuras, puede olvidarse. Es un relato histórico contado con amenidad, pero relato histórico al fin y al cabo. Si sabiendo esto os atrae, adelante: no os sentiréis defraudados.

Por cierto, que me he quedado con ganas de ver la serie. Son poquitos capítulos, y he leído por ahí que no ha acusado demasiado el paso del tiempo. Creo que la serie, con sus diálogos y la necesaria simplificación de los detalles menores, aportará ese toque de mayor amenidad del que quizás adolece algo el libro.

20 de junio de 2014

[Libros] Si te dicen que caí – Juan Marsé (1973)

Uno de los clásicos contemporáneos de la literatura española. Tras leerlo, comprendo que figure dentro de este selecto grupo: su calidad es innegable. Pero su complejidad, también. No es un libro fácil. Pero merece la pena leerse.

Sinopsis:
Escrita a finales de los años sesenta y prohibida por la censura, Si te dicen que caí constituye una secreta y nostálgica despedida de la infancia, así como un cuadro a la vez sórdido y poético de la vida durante el franquismo. Se trata además de una de las novelas más personales del autor, pues, según el propio Marsé, al escribirla solo pensaba en los anónimos vecinos de un barrio pobre que no existe en Barcelona, en los furiosos muchachos que compartieron con él las calles leprosas y los juegos atroces, el miedo, el hambre y el frío, en su propia infancia y adolescencia.

Crítica personal: Retrato de la podredumbre de la postguerra
Si te dicen que caí es una novela compleja, difícil de leer, difícil de seguir y de entender. Su estilo, que calificaría de “faulkneriano”, por su semejanza en cuanto a estructura con la compleja obra del norteamericano, no hace ninguna concesión al lector, todo lo contrario: el esfuerzo requerido para poder seguir medianamente el texto es más que considerable. Personalmente debo reconocer que no he llegado a entender la totalidad del libro, que una vez terminado sigo perdido en relación a numerosos detalles de la trama; de hecho, creo que es un libro que requiere de al menos dos lecturas: estoy seguro de que en la segunda se entenderán mejor muchos detalles de una historia que se va desenredando poco a poco hacia el final del libro (sin llegar a hacerlo por completo), de forma que la relectura resultará seguramente mucho más reveladora. Pero en el fondo no importa, creo yo: para mí, la trama es en realidad lo de menos. Lo realmente valioso de este libro es el vívido retrato de una sociedad y de una época. Los años del hambre. Los años del miedo. Años de miseria, hambre, frío, resentimiento, abusos de poder y sometimiento. La oscura postguerra española.

Juan Marsé vuelca en el texto los recuerdos de su infancia, que vivió como uno de los niños protagonistas de su obra: un niño de la calle, sucio y hambriento, jugando por las esquinas de las calles embarradas, por los descampados aún repletos de munición olvidada, con lo único que tenían: su imaginación. “Es una novela, hasta cierto punto, autobiográfica, porque todo lo que tiene que ver con mi infancia está en ella”, cuenta el autor en una entrevista que enlazo al final de esta reseña.

El texto aparece salpicado de historias en apariencia inconexas, siendo a veces más bien una recopilación de las miserias personales de cada uno, de diferentes anécdotas o de instantáneas cotidianas de la vida de aquellos días. El día a día de los verdaderos perdedores de la guerra: el pueblo llano. Una historia de la miseria en un barrio de las afueras de Barcelona en los años 40. Niños harapientos, con sarna y fantaseando con un bocadillo… jóvenes metidas a putas para comer o por pura desesperanza… familias con alguno de sus miembros en la cárcel o escondido en un zulo para evitar acabar en ella… excombatientes republicanos convertidos poco a poco en meros delincuentes comunes… y por encima, vigilando a todos, los nuevos amos.

Las tramas se cruzan, así como las épocas: algunos de esos niños de la calle recuerdan, años después, lo que ocurrió. Pero no sólo sus memorias mezclan realidad y fantasía, hechos y rumores, sino que ni siquiera tenemos muy claro quién es quién: no se presenta a los personajes, y quienes de niños sólo se conocen por sus apodos (el Tetas, el Amén, Java o Sarnita) se convierten, sin introducción alguna, en adultos con nombre propio. La historia principal, por su parte, es una reconstrucción mezcla de hechos conocidos con rumores escuchados aquí y allá,  o incluso con invenciones propias de la imaginación infantil. La realidad y la ficción tienen fronteras difusas… pero en el fondo da igual, pues cualquier versión de la historia es realista, cualquiera de ellas pudo haber sido, en aquella España de miedo, hambre y miseria.

Un libro complejo, pero muy recomendable. Y también lo es leer esta entrevista a Juan Marsé, en la que aclara muchas de las claves de la novela, y en la que revela cómo un gran número de detalles están basados en su propia infancia.

En resumen: un buen libro, una gran novela negra con todas las letras (la negrura era la identidad de la época), pero un libro exigente con el lector. Aunque el esfuerzo se ve recompensado.

29 de mayo de 2014

[Libros] La bailarina y el inglés – Emilio Calderón (2009)

Sinopsis:
Ésta es la insólita aventura de un británico, nacido en la India, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
Masters es nombrado, sin ninguna experiencia, jefe de la policía de Jay Town. Sonámbulo, enamorado de la bailarina Lalita Kadori y dueño de Henry II, el arma con que se comete un crimen, asiste perplejo a un brusco cambio de su destino en el que sus relaciones sólo parecen jugar en contra. Se ve inmerso, así, en una conspiración que puede llevarlo a la cárcel sin que alcance a comprender lo ocurrido.
Colonizadores e independentistas protagonizan esta asombrosa novela repleta de intriga y traición.
La bailarina y el inglés se recorre con una sonrisa.
Finalista Premio Planeta 2009.

Crítica personal: Se deja leer
Lo primero que destacaría de este libro una vez leído es su título, que no parece irle demasiado bien. Me refiero a que el título parece sugerir que nos hallamos ante un melodrama romántico, y no es así en absoluto. Se trata en realidad de una novela “mixta”, mitad costumbrista, mitad policíaca; y, de hecho, la bailarina a la que hace referencia el título, aunque tenga una cierta importancia en la trama, es en realidad un personaje muy secundario en la historia.

Por otra parte, estas dos facetas del texto a las que he hecho referencia, la de novela costumbrista (e histórica a la vez) y la trama policíaca, están también muy diferenciadas tanto en cuanto a la estructura de la novela como en cuanto a calidad.

Referido a la estructura, casi podríamos dividir el libro por la mitad, ya que la trama policíaca está totalmente ausente en la primera parte del libro, arrancando una vez alcanzada la mitad del texto. Y en cuanto a calidad, también personalmente he notado una gran diferencia, ya que la parte costumbrista del libro me ha parecido bien lograda, mientras que la parte policíaca me ha parecido bastante pobre, en muchos sentidos.

Lo más destacable de este libro, para mí, es el buen retrato que realiza del final de la época colonial en la India y de la convivencia entre colonos (ingleses) y nativos. A nivel social se plasma de forma bastante interesante la forma de vida y las relaciones entre unos y otros, así como curiosidades del entorno (los tigres devoradores de hombres o los elefantes enloquecidos, por ejemplo) y de la sociedad india (especialmente destacable cuando se describe la forma de vida y costumbres de los marajás). También a nivel histórico, aunque sea en un segundo plano, está bien documentado tanto el nacimiento del movimiento independentista indio (Gandhi, el Partido del Congreso, la resistencia pacífica, la represión británica…) como la influencia de la Segunda Guerra Mundial (el avance japonés hacia territorio indio, el Ejército Nacional Hindú reclutado por las fuerzas del Eje, las actividades filonazis de algunos británicos, etc). Para mí lo más valorable del libro es justamente eso, que describe razonablemente bien la vida de un inglés en la India en aquel contexto.

Sin embargo, la parte de intriga o policíaca me ha parecido muy pobre. Especialmente en cuanto a su resolución: sin ningún tipo de pista de por medio, de repente el protagonista resuelve el misterio por inspiración divina, de repente se le ocurre una teoría de lo más enrevesada que lo explicaría todo, y resulta que acierta. Demasiado inverosímil.

Pese a todo, esta parte policíaca me ha parecido más bien secundaria. De hecho, creo que el libro habría quedado mucho mejor sin ella, si simplemente hubiera seguido desarrollando la historia de su primera parte. Si simplemente se hubiera desarrollado la historia romántica que parece indicar su título (y que brilla por su ausencia, ya que, si bien el protagonista se enamora de la bailarina, esto prácticamente se menciona en un par de frases y punto, es un tema que no se desarrolla en absoluto), el libro me habría parecido más redondo. Haber desarrollado un drama romántico sobre los problemas de una relación inter-racial en aquel contexto, aunque algo tópico y previsible, creo que hubiera sido más interesante que esa pobre historieta policíaca con barniz político. Pero bueno, supongo que es cuestión de gustos, y habrá quien prefiera este toque de intriga, aunque sea pobre y descafeinada.

En resumen: una novela un tanto irregular aunque agradable de leer. De esas que no te marcan la vida, pero que tampoco te hacen pensar que has perdido el tiempo. Una lectura más. Del montón, probablemente… pero es que en realidad esas suelen ser la mayoría.

Al menos he aprendido un par de cosas interesantes, como que los elefantes odian el color blanco y que a los marajás se la sujetaba un criado cuando tenían que mear. Supongo que sólo por eso (y alguna que otra cosilla más) ya he sacado algo de su lectura… ;-)

29 de abril de 2014

[Libros] El puente de Alcántara – Frank Baer (1991)

Sinopsis:
Los destinos cruzados de tres personajes -cada uno de ellos pertenecientes a una de las tres grandes religiones que convivían por entonces en España- se perfilan sobre un fondo histórico que constituye un vivo retrato de la Andalucía del siglo XI. Una de las mejores novelas históricas de todos los tiempos.

Crítica personal:

No es un libro que se pueda catalogar de lectura fácil: no sólo es muy largo (pero mucho; de hecho, se publica en dos volúmenes), sino que tampoco cuenta con una trama clara. En el fondo, se trata del relato de una época de la historia española a través de las vidas de sus personajes (varios de ellos, personajes históricos reales).

Quizás no sea una novela al uso, pero permite conocer con una lectura novelada (siempre más cómoda que leer un ensayo) cómo fue la historia del comienzo de la decadencia del imperio musulmán en España. Conoceremos las intrigas y las luchas en la España cristiana (entre reyes, condes y mercenarios como El Cid) y en Al-Andalus. Y, al mismo tiempo, se nos ofrecerá un detallado relato de cómo se vivía a cada lado de la frontera.

Un libro perfectamente documentado, con un nivel de detalle impresionante en multitud de ocasiones, especialmente destacable cuando describe el modo de vida en Al-Andalus (con detalles como incluso la descripción de la forma de jugar al ajedrez en esa época). En fin, uno de esos libros que, si bien no puede calificarse de apasionante, se lee con interés y se termina con la sensación de haber aprendido mucho. Por lo tanto, muy recomendable, siempre que sepas lo que debes esperar.

31 de marzo de 2014

[Libros] El poder del perro – Don Winslow (2005)

Sinopsis:
La guerra contra las drogas al desnudo.
Un thriller épico, coral y sangriento que explora los rincones de la miseria humana. Cuando su compañero aparece muerto con signos de haber sido torturado por la mafia de la droga, el agente de la DEA Art Keller, emprende una feroz venganza. Encadenados a la misma guerra, se encuentran una hermosa prostituta de alto standing; un cura católico confidente de ésta y empeñado en ayudar al pueblo, y Billy «el niño» Callan, un chico taciturno convertido en asesino a sueldo por azar. Narcovaqueros, campesinos, mafia al puro estilo italo-americano, policías corruptos, un soplón y un santo milagrero conforman el universo de esta historia de traiciones, frustración, amor, sexo y fe sobre la búsqueda de la redención.
Una trama vertiginosa y absorbente, repleta de sangre, narcos mexicanos, nacionalistas irlandeses, implicaciones políticas internacionales, torturas, venta de armas, alta tecnología. Un universo en sí misma.
La novela transporta al lector de los suburbios de Nueva York, a San Diego, de los desiertos mexicanos pasando por el río Putumayo en Colombia hasta un violento desenlace final.

Crítica personal: Una novela-crónica que no deja indiferente
Podría definir este libro con una sola palabra: epatante. Un libro que te deja con la boca abierta. Que asombra y escandaliza… incluso a los que ya estamos curados de espanto.

Y es que este libro no es sólo una novela, es mucho más. Tras la cobertura de una supuesta ficción, el texto es la crónica del narcotráfico en América (en todas las Américas, del norte al sur pasando por el centro) y todo el complejo entramado geopolítico que tiene detrás, durante los últimos 25 años. Una crónica de crimen y corrupción a los máximos niveles, en la que no queda títere con cabeza. Narcotraficantes, policías, políticos, religiosos, guerrilleros… el gobierno mexicano, el de los Estados Unidos, el Vaticano, la CIA, la DEA, las FARC, el Opus Dei, los chinos, la Contra nicaragüense, los zapatistas de Chiapas… tráfico de drogas y de armas, asesinatos y venganzas, corrupción y millones de dólares en constante circulación…

Nadie se libra de la mierda en este libro en el que no se trata de que la realidad supere a la ficción: es que la supuesta ficción de algo etiquetado como novela, no hace más que reflejar la cruda realidad. No hay más que acudir a la wikipedia para comprobar que el 90% del texto son hechos reales cambiando algunos nombres. Los capos de la droga de México y de Colombia, los líderes guerrilleros de diferentes grupos en distintos países de América Latina, dirigentes como Carlos Salinas de Gortari, Ronald Reagan, George Bush-padre o Juan Pablo II… todos implicados de una forma u otra en negocios ilícitos, masacres y asesinatos. El resultado, ya lo decía arriba: epatante. Y vomitivo. Pero, al mismo tiempo, apasionante.

Don Winslow se documentó durante nada menos que 6 años para escribir esta historia. Una historia coral, con decenas de personajes que en buena parte son el alter ego de otros personajes reales. Una historia de ambición y muerte, de traiciones y venganza, de política y corrupción.
Escrita con un estilo duro y directo.
En presente.
Con frases cortas.
Puntos y aparte.
Un estilo crudo, seco.
Un estilo que funciona.

Un texto duro, repleto de sangre y violencia extrema. De traiciones impensables, de corrupción en todos los ámbitos y a niveles inimaginables. Con personajes, a pesar de todo, humanos, donde los “buenos” tienen su lado negro y los asesinos implacables su lado humano. Dinero y violencia. Muertes y más muertes. De culpables e inocentes… si es que hay inocentes.

Un libro que puede leerse como una apasionante novela negra que no da respiro al lector y que le mantiene en tensión y pegado a sus 700 páginas de la primera a la última. O que puede entenderse como una crónica de una historia real en la que se mezclan multitud de datos históricos con teorías no probadas… aunque probables. Nombres ficticios fáciles de rastrear en la vida real sin más que echar mano de Google. Asesinatos, negocios y luchas entre bandas que ocurrieron en la realidad, presentados en detalle y con toda crudeza. Y leyendo entre líneas, sin necesidad de mucho esfuerzo, todavía sale más mierda.

Preguntado en una entrevista “¿Cuánto de realidad hay en su novela?”, la respuesta del autor fue “un 90% (…) en diversos círculos muy selectos todo lo que explico es información conocida. Es un retrato muy exacto de la realidad.”.

Si quieres mantener la inocencia, no leas este libro. Porque descubrirás que nadie está libre de pecado. Ni siquiera el Papa… literalmente.

Un libro impresionante, y que no deja indiferente.

APÉNDICE:
Si has leído el libro pero no has hecho los deberes de buscar los vínculos entre la ficción del libro y la realidad, aquí te dejo unos cuantos apuntes:

  • El tiroteo en una discoteca de Puerto Vallarta entre bandas rivales – Fue real
  • El tiroteo entre bandas rivales a las puertas del aeropuerto de Guadalajara, incluido el asesinato a quemarropa del cardenal Posadas (Parada, en el libro) – Fue real
  • El asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio – fue real
  • El asesinato de una familia entera, incluido el detalle de una madre con su bebé en brazos, como venganza entre bandas rivales – fue real
  • El escándalo Irán-Contra – supongo que todos sabemos que fue real, aunque la conexión “drogas por armas” (operación Cerbero, en el libro) es quizás menos conocida.
  • La operación Niebla Roja (operación Cóndor en la realidad), las campañas de asesinatos pagados por la CIA a lo largo y ancho de Latinoamérica – fue real
  • La venta de armas a las FARC a cambio de coca – es real
  • La conexión china en la venta de armas a cambio de droga – es real (se han decomisado varios alijos de armas chinas en operaciones ligadas al narcotráfico)
  • La vinculación del Vaticano y el Opus Dei – aunque no es posible determinar su relación directa con el asesinato del cardenal Posadas, existen hechos probados como la relación del Vaticano con el tráfico de armas (escándalos del Banco Vaticano) y es público el enfrentamiento directo de JPII con los teólogos de la liberación, o su afinidad al Opus Dei (beatificación de Escrivá de Balaguer); también es un hecho el restablecimiento de relaciones entre el gobierno mexicano y el Vaticano inmediatamente después del asesinato de Posadas. Asimismo, es un hecho que el gobierno mexicano impidió la autopsia de Posadas.
  • Por supuesto, son hechos todo el contexto histórico: el nacimiento del tráfico de cocaína colombiana en México tras la destrucción de los campos de marihuana por la DEA, liderado por Miguel Angel Félix Gallardo (Miguel Angel Barrera, “Tío”, en el libro). También son hechos la creación de la “Federación” y los diferentes cárteles, así como la implicación de los sobrinos de Tío (los hermanos Adán y Raúl Barrera en el libro, los hermanos Arellano Félix en la realidad), etc. El personaje del libro Güero Méndez parece representar a Hector Luis Palma Salazar-“El Güero”, o bien a “El Chapo” Guzmán, o a una mezcla de ambos.
  • Los personajes (agentes de la DEA) Art Keller y el asesinado Ernie Hidalgo tienen varios puntos en común con el agente real Enrique Camarena Salazar, artífice de varios grandes éxitos de la lucha contra la droga en México, y secuestrado y asesinado en la vida real por Félix Gallardo (el alter ego de “Tío”, en la novela).
  • … y supongo que decenas de detalles más que ni siquiera me he molestado en investigar.

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Para terminar, un narcocorrido. No puedo entender que se exalte a los narcotraficantes de esta forma... supongo que habrá que ser mexicano para entenderlo. Bueno, aquí os dejo un narcocorrido dedicado al "Chapo" Guzmán, del cártel de Sinaloa:



6 de febrero de 2014

[Libros] El fantasma de Harlot – Norman Mailer (1991)

Me acerqué a este libro por sus buenas críticas, y por descubrir a Mailer. Vale, ya lo he descubierto. A otra cosa.

Sinopsis:
El cadáver de Hugh Montague, antiguo oficial de la CIA, es descubierto flotando en un lago, con la cara destrozada. Harlot, tal era su nombre en clave, no trabajaba ya en la Agencia, pero aún continuaba investigando lo que él llamaba «los Grandes Santones». Su desaparición abre ahora un interrogante: ¿Se ha suicidado, ha sido asesinado o es sólo un montaje para poder desaparecer de la vida pública? Harry Hubbard, ahijado de Harlot, casado con su ex esposa, sabe que también su vida está en peligro. Decide huir. Durante un año, escondido en un hotelucho de Nueva York, escribe sus memorias.
En esta novela, Norman Mailer descubrirá no sólo una historia apasionante sino, también, la posibilidad de conocer el funcionamiento interno de la CIA; su formación, sus métodos, sus objetivos.

Opinión personal: Interesante, pero pesado
Acercarse a este libro ya impone: 1300 páginas en papel para alguien como yo, sin un interés especial por las novelas de espionaje, es como para pensárselo mucho antes de empezarlo.

Pese a todo, página a página, el libro ha caído, y supongo que haber llegado al final ya tiene su mérito. Por parte del libro, quiero decir: si no lo he abandonado a la mitad, supongo que ha sido por algo.

Y es que lo cierto es que mi opinión hacia este libro es algo ambivalente: me ha resultado largo y algo pesado, y sin embargo considero que es un libro interesante, y que hasta podría considerarse un buen libro (aunque esto depende mucho del punto de vista, claro; si buscas puro entretenimiento, te parecerá un tostón insufrible). No destaca por su estilo, su valor literario diría que es justito, pero en el fondo resulta interesante, a poco que uno tenga un espíritu curioso, sin necesidad de ser un amante de la historia geopolítica del siglo XX.

La razón de este interés es que, a pesar de tratarse de una obra de ficción, se trata en realidad de un recorrido novelado por la historia de la CIA durante la Guerra Fría, en las décadas de los 50 y 60. El autor se ha documentado profundamente para escribirlo, y se apoya continuamente en hechos reales, de modo que el texto nos permite ir conociendo muchos detalles curiosos tanto de la historia de nuestro siglo, como del funcionamiento de las grandes agencias de espionaje.

¿Dónde termina la realidad y comienza la ficción? No es fácil discernirlo, y aunque el propio autor desvela bastantes pistas al respecto en una nota final, como él mismo dice en realidad no importa: si los detalles concretos no ocurrieron exactamente así, lo cierto es que así es como podrían haber ocurrido. Lo importante es que “la filosofía” subyacente sea correcta. La verdad es que resulta creíble, y el autor confiesa que, tras todos sus años de documentación sobre el tema, cree haber llegado a comprender bien cómo funcionan estas organizaciones, y en base a ese supuesto conocimiento, ha escrito el texto. Nos hallamos, pues, ante una mezcla de hechos históricos, con un conjunto de personajes también históricos (reales) y unos cuantos personajes ficticios que “interactúan con la historia real” del modo en el que el autor considera que podría haber ocurrido.

El resultado es interesante, aunque pesado. Interesante porque uno descubre muchas cosas, algunas de ellas verdaderamente curiosas (incluso por lo absurdo, en ocasiones), pero pesado por el exceso de detalles, por el exceso de páginas, por el exceso de información superflua… y por la escasez de acción. Aunque esto último entiendo que es lo correcto: la verdadera actividad de inteligencia se muestra aquí como un 99% de rutina, papeleo y “cotilleos de viejas”, y sólo un 1% de acción.

En el libro, viajaremos con el protagonista al Berlín dividido y plagado de agentes rivales de los años 50. Un escenario donde la paranoia era la orden del día, donde uno no sabía si la persona con la que hablaba era un simple ciudadano corriente, un agente de la CIA, uno del KGB, o un agente doble; un contexto en el que nadie confía en nadie, donde incluso tu compañero de agencia puede estar en realidad a sueldo del enemigo. Y, lo más curioso, un contexto en el cual en realidad no pasa nada: donde se investigan chorradas, donde se derrochan medios y tiempo para “a lo loco” con la esperanza de obtener algo valioso, buscando una aguja en un pajar… En el fondo, uno descubre cómo se pierde gran parte del tiempo en verdaderas gilipolleces, y uno se pregunta para qué se invierten tantos millones de los contribuyentes para dar… prácticamente nada.

De ese Berlín paranoico nos trasladamos después a Uruguay, un país sin importancia, ajeno en apariencia a toda la primera fila de la política internacional, pero donde los agentes rusos y norteamericanos siguen moviéndose entre bambalinas dedicados a “sus cosas”. Aunque a veces sean tan absurdas como contratar a grupitos de revoltosos para hacer pintadas en las paredes o tirar bombas fétidas en las concentraciones promovidas por el contrario, para reventarlas. O a espiarse mutuamente aunque sólo sea para fastidiar al contrario, descubriendo sus amoríos y “chivándose” a sus mujeres…

De ahí seguimos a Florida, a los grupos de contrarrevolucionarios cubanos en Miami, y a todas las actividades de la CIA para intentar derrocar o asesinar a Castro. El desembarco de Bahía de Cochinos, y muchas otras acciones de sabotaje poco conocidas llevadas a cabo por la agencia norteamericana en territorio cubano, junto con los múltiples intentos (en ocasiones estrambóticos) de asesinar a Fidel Castro, van desfilando a través de unas páginas que, en esta parte, se me han hecho algo más espesas que el resto. A pesar de ello, hay notas de interés, especialmente viniendo de un autor norteamericano, por la autocrítica: se insinúa cómo fue en buena medida la propia actitud de los Estados Unidos la que echó a los cubanos en brazos de los rusos; o cómo una gran parte de los exiliados eran en realidad mafias y poderosos empresarios, con más interés en derrocar a Castro para recuperar sus intereses económicos, que por verdadero afán democrático, a la vez que se reconoce la gran mejora que experimentó el pueblo llano tras el derrocamiento de Batista. Por no hablar de la falsa publicidad de “balseros que huyen de Cuba” y que en realidad en muchos casos habían partido de la propia costa de Florida…

La rivalidad con el FBI de J. Edgar Hoover, el odio de los dirigentes de la agencia hacia el presidente Kennedy, el sabotaje de la CIA a los intentos pacificadores de la Casa Blanca, los amoríos del presidente y su seguimiento por el FBI, Sinatra y sus relaciones con la mafia, la crisis de los misiles y, finalmente el asesinato de Kennedy, van desfilando poco a poco por la segunda mitad del libro hasta llegar a su final. Casi todo ello contado de forma epistolar, a través de la correspondencia mantenida entre el protagonista y su amor platónico (casada con un alto cargo de la CIA). Es posible que esta técnica narrativa, con la que personalmente no termino de “conectar”, haya sido otra de las razones por las que el libro me ha resultado algo más pesado.

En resumen: un libro interesante para conocer los entresijos del funcionamiento de las agencias de inteligencia y de buena parte de los acontecimientos más notables de la época de la Guerra Fría. Pero por lo demás, un libro largo, muy largo, lento y escasamente ameno. No me arrepiento de haberlo leído, pero lo recomendaría con bastantes reservas. Interesante, pero pesado.

Nota personal: 6,5

10 de diciembre de 2013

[Libros] Samarcanda – Amin Maalouf (1988)

Sinopsis:

Tomando como hilo conductor los avatares de un manuscrito que, con el nombre de la mítica ciudad de Samarcanda, contiene las famosas «Rubaiyyat» del poeta persa Omar Jayyám, Amin Maalouf recrea en esta novela un fascinante y tumultuoso mundo oriental. En el marco de la Persia medieval, desgarrada por profundas contradicciones, dos figuras destacan junto a la del que, además de poeta, fuera astrónomo, geómetra y filósofo: la de Nizam el-Molk, gran visir del sultán Malikxah, y la del misterioso ismaelí Hassan Sabbah, fundador de la secta de los Asesinos, que desde su fortaleza de Alamut mantuvo aterrorizado al país.

Crítica personal: Descubriendo Persia
¿Qué sabemos en occidente, la gente de a pie, de Persia, o de la historia de Oriente en general? Salvo honrosas excepciones, casi nada. Como mucho nos pueden sonar los nombres de Nabucodonosor y Babilonia, de reminiscencias bíblicas, y seguramente de ahí ya pasamos, con suerte, a los últimos años del siglo XX: la revolución islámica, el derrocamiento del shah Reza Pahlevi, la subida al poder del ayatolá Jomeini, la guerra con Irak y poco más. Si acaso, lejanas referencias a califas, sultanes y visires, palacios suntuosos y harenes que recuerdan a “las mil y una noches”. Imágenes medio cinematográficas de una época incierta que identificamos con el antiguo oriente en general, sin mayor conocimiento del tema.

Este libro no conseguirá salvar ese enorme océano de desconocimiento que muchos padecemos sobre la historia de civilizaciones que no sean la occidental, pero arroja un pequeña llamita de luz sobre un par de momentos de la historia de Irán, o de la antigua Persia. Apenas unos momentos en la larga historia de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, pero que nos permitirán darnos cuenta de lo mucho que desconocemos de todo lo que no sea nuestro “vecindario”.

La sinopsis oficial del libro sólo describe, muy por encima, la primera mitad del mismo. En realidad, este libro es una crónica de un par de momentos de la historia iraní: la primera mitad transcurre entre los siglos XI y XII, mientras que la segunda mitad lo hace por los primeros años del siglo XX. Y no sabría decir cuál de las dos épocas fue más apasionante en la historia de este país, aunque personalmente me ha gustado más la segunda, quizás porque nos resulta más cercana y comprensible.

Y es que, antes de continuar, debo decir que éste es básicamente un libro de historia. Novelada, pero rigurosa. Con los mínimos elementos ficticios necesarios para poder crear un relato novelado, y para inventarse un hilo conductor a través del tiempo (el manuscrito del poeta Omar Jayyám y un norteamericano estudioso del tema), el autor hace un recorrido por esas dos épocas comentadas de la historia persa. El resultado es… digamos que interesante. Como decía, se trata básicamente de un libro de historia mínimamente novelada, y por tanto no podemos esperar una novela al uso; estamos casi ante una mezcla de novela y ensayo. Bueno, quizás esto sea exagerar un poco, pero lo que quiero decir es que no estamos ante una trama y personajes ficticios, sino ante una reproducción mínimamente novelada de la historia real. Excepto el protagonista de la segunda mitad, especie de espectador que nos va contando sus vivencias en primera persona, todos los personajes del libro son reales, y todo lo que se nos relata (excepto lo relativo al manuscrito de Omar Jayyám, que en realidad nunca se encontró) es verídico. Además, el autor ha huido en todo lo posible de adornar su historia con elementos novelescos (sólo lo mínimo imprescindible), de modo que el resultado probablemente no es tan ameno como una novela pura (todo es relativo, hay novelas que son un verdadero tostón), pero sí tremendamente interesante. Y se lee bien. Quizás no “enganche” como un típico best-seller, pero se lee cómodamente y con interés.

La primera parte del libro toma como referencia al gran poeta persa Omar Jayyám para relatarnos una época convulsa del medievo persa. Entre palacios y jardines nos encontramos con califas, sultanes, emires y visires, y el nacimiento de las luchas religiosas entre diferentes sectas islámicas (suníes, chiíes, ismaelitas…), así como el origen de la famosa secta de los Asesinos, una banda de fanáticos político-religiosos de la que terminaría derivándose esta palabra utilizada hoy día en casi todos los idiomas occidentales: asesino.

Personalmente, esta parte, aunque de interés, me ha resultado más lejana, supongo que por el desconocimiento previo de todo lo relacionado con el tema. Sobre todo al principio, todo ese enredo de sectas religiosas y de los diferentes rangos de poder orientales, a los que estamos poco acostumbrados, así como la abundancia de nombres árabes, me dificultó un poco meterme en el texto. Supongo que esa falta de base previa me hizo leer esta parte con cierta lejanía, aunque con interés.

En cambio la segunda parte me resultó mucho más cercana y apasionante, quizás precisamente por esa mayor cercanía, esa mayor comprensión de lo que nos cuenta el texto. Se trata del relato del intento de crear una democracia en Irán en la primera década del siglo XX. Un intento de salir de la opresión a la que estaba sometido el país por parte de las potencias occidentales, por un lado, y por parte de los líderes religiosos, por otro. Apasionante e indignante, al leer cómo los intereses occidentales aplastaron aquel intento de crear un país moderno y democrático. Como tantas veces en la historia, vemos cómo el actual “problema iraní” no es sino la consecuencia de la política represiva de las potencias occidentales hacia los países pobres. Esta parte me ha resultado apasionante, el relato de una revolución popular contra la tiranía y contra la opresión extranjera, los intentos de crear una democracia plena, y las sucias maniobras de las potencias occidentales (Rusia e Inglaterra, en este caso) para impedirlo. Esta parte me ha gustado mucho, porque lo desconocía, y porque toda esta historia nos resulta mucho más cercana y comprensible que la historia de sultanes y visires de la primera mitad.

En resumen: un libro interesante para acercarse tímidamente al inmenso océano de la desconocida historia de las civilizaciones orientales. Estupendo para quien tenga interés por la historia en general, y prefiera leerla de forma novelada. Por supuesto, también perfectamente legible para quien sólo busque una novela histórica con algo de exotismo, aunque hay que reconocer que si se busca más bien un libro de entretenimiento, los hay que cumplen de forma bastante más brillante en esta faceta.

Nota personal: 6,5