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20 de junio de 2013

[Libros... y más] Regular, gracias a dios – José Antonio Labordeta (2010)

Sinopsis:

En Regular, gracias a dios, José Antonio Labordeta recuerda su infancia durante la Guerra Civil, los años pasados en Teruel recién casado, su breve estancia parisina, sus vivencias como cantautor durante la Dictadura, la vida en Zaragoza y aquella experiencia maravillosa recorriendo España con una mochila al hombro. También reflexiona sin sentimentalismos sobre los días pasados y el cáncer que le ha postrado en esta etapa de su vida. Dejando de lado su actividad política –ya cubierta en su anterior libro, Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados–, Labordeta va hilvanando un retrato sentido y vital de los años pasados y sus amistades en un libro definitivo, escrito con una de sus hijas, y que aparece con motivo de su 75 cumpleaños.

Crítica: El adiós de un gran tipo
Este libro es una despedida. Una despedida de toda una vida, un repaso a los mejores recuerdos para intentar irse del mundo con un buen sabor de boca, y aprovechando al mismo tiempo para decir adiós a muchos amigos.

Cuando José Antonio Labordeta escribió este libro, sabía que le quedaba muy poco tiempo. Tenía un cáncer de próstata con metástasis, y sus condiciones físicas incluso le impedían ya salir de casa, a él, que se recorrió media España con su mochila a cuestas…

Pero no es un libro triste, aunque en alguna ocasión, al mencionar con amargura su sensación de impotencia ante esa degradación física que le hace sentirse un viejo inútil cercano a la tumba, se te pueda llegar a formar un pequeño nudo en la garganta. Pero no, es sólo un momento: el libro está lleno de buenos recuerdos y divertidas anécdotas, un repaso a toda la vida de este irrepetible personaje que fue Labordeta, desde su niñez en los años 30, hasta prácticamente su muerte, en septiembre de 2010 (el libro lo terminó pocos meses antes). Su infancia en la postguerra; su juventud como profesor; sus inicios en el mundo de la canción (donde siempre se consideró un aficionado) y en la resistencia al franquismo en la clandestinidad; la grabación para RTVE de su programa de viajes “Un país en la mochila”; sus experiencias como político atípico…. En fin, tantas y tantas vivencias de un gran tipo que nunca supo estarse quieto, y que siempre fue una persona comprometida y honesta, contado en un relato en el que se mezclan retazos de humor y de melancolía. Los recuerdos de una persona tremendamente vital, cuya vida ya toca a su fin.

Como imaginaréis, éste es un libro “pequeño”, de esos de los que uno no debe esperar grandes cosas, más allá de pasar un rato agradable con las memorias de un gran tipo, un tío campechano, majo y que caía bien a todo el mundo (bueno, casi; en alguna entrevista confesaba que Rajoy y Aznar ni siquiera le saludaban en el Congreso). En ese sentido, es un libro que recomiendo a aquellos a quienes Labordeta les caía bien… o a quienes, sin saber mucho de él, creen que un profesor de instituto metido a cantautor comprometido con la lucha por la libertad, y posterior tocapelotas de gran parte de los apoltronados del estamento político, podría caerle bien. Pero no sólo a ellos: también puede ser una lectura agradable para quien quiera tener una visión superficial pero muy cotidiana de lo que han sido los últimos 70 años de la historia de nuestro país; porque leer este libro es como escuchar las batallitas de un abuelete cachondo y casi diría que envidiable por su forma de encarar la vida. Es un libro agradable, ameno y cortito. Y muy humano.

Me caía bien Labordeta. Me cayó bien desde que le conocí, siendo un jovenzuelo, a finales de los 80 en un concierto en la Plaza Mayor de Madrid, en las fiestas de San Isidro (en la época en la que Tierno Galván las había sacado de la cutrez a la que poco a poco han ido volviendo), cuando su “Canto a la Libertad” seguía poniéndonos los pelos de punta incluso a los que no habíamos vivido la lucha contra el franquismo por ser unos críos entonces. Me seguía cayendo bien cuando le vi en televisión con su mochila, charlando con su acento maño y su tono campechano con tantos personajes curiosos a lo largo y ancho de la geografía española. Me cayó aún mejor cuando leí sus “Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados”, con su ácida crítica a toda la farsa y la caradura ocultas bajo la palabra “política”. Y, como no podía ser de otra forma, se ha corroborado mi simpatía hacia él tras leer este libro.

No es nada del otro mundo, está claro. Pero me ha gustado leerlo. No le conocí, pero es una de esas personas que parece que siempre te resultan cercanas, y con esa cercanía he leído sobre su vida en este libro. Si en base a eso os merece la pena leerlo o no… juzgad vosotros mismos.

Un pequeño homenaje:

Y, para terminar, permitidme dejar aquí unas pequeñas muestras de homenaje a un gran hombre, cantante, profesor, político y poeta:

Canto a la libertad. Su canción más mítica. Esa cuyo estribillo, incluso ya con una democracia asentada, muchos seguíamos entonando cogidos con los brazos en alto y a voz en grito; porque siempre habrá que seguir cantando a la libertad.

A la mierdaSu famosa reacción de hartazgo ante esa chusma de impresentables que una y otra vez le insultaban y se reían de él mientras utilizaba su turno en la tribuna del Congreso de los Diputados. (No se oye en el vídeo, pero los gritos eran de “cántanos algo”, “dónde te has dejado la mochila”, “cantautor de las narices”…) Con sus burlas, esa gentuza vociferante estaba insultando a los miles y miles de ciudadanos que Labordeta, elegido democráticamente en las urnas, representaba. Su reacción no sólo representó a esos miles: creo poder decir que en aquel momento Labordeta nos representaba a millones de españoles asqueados de tanta necedad y prepotencia.




Albada. Una muestra del eterno compromiso con su tierra. Aunque uno no sea aragonés, y aunque a priori no se sea un gran amante de los ritmos folclóricos, lo cierto es que esta canción estremece.


Banderas rotas. Labordeta nunca fue un gran cantante; él mismo se definía como aficionado, cantante de fin de semana. Pero sí era un gran poeta. La letra de esta canción es un buen ejemplo, y el vídeo, otro pequeño homenaje de tantos y tantos que sintieron su pérdida.



Meditaciones de Severino el Sordo. Humor rural, de mucho antes de “El Koala” y su corral... pero con una irónica crítica de fondo.



Panegírico en la prensa. Uno de los muchos que inundaron la prensa española a su muerte. En éste se hace también una reseña sobre este mismo libro del que hablábamos aquí.

14 de junio de 2013

[Música... y más] Space Oddity

En 1969, como parte de su primer álbum, David Bowie editaba una maravillosa canción con un extraño título: Space Oddity (que podríamos traducir por “rareza espacial”). El tema estaba sin duda influído por el ambiente espacial de la década, que había comenzado con la puesta en órbita de Gagarin en 1961 y estaba a punto de culminar con la llegada de los norteamericanos a la Luna ese mismo año de 1969. En cuanto al título, estaba a su vez inspirado en el de la película que Stanley Kubrick había estrenado solamente un año antes: 2001, Space Oddissey; Space Oddity resultaba así un juego de palabras en inglés.

Sin embargo, para rareza espacial la que os traigo aquí hoy. No es nuevo: hace casi exactamente un mes que esta versión de la canción de Bowie fue hecha pública, pero la verdad es que, aunque había tenido noticia de su existencia y de la historia que tenía detrás, por unas causas u otras no había tenido ocasión de disfrutarla hasta ahora. Porque es una canción, y un vídeo, que realmente se disfruta. Pero antes, permitidme que os ponga un poco en antecedentes, si no conocéis lo que hay detrás de este vídeo:

La canción está grabada a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), en órbita a 400 km sobre la superficie terrestre, y está interpretada por el astronauta canadiense Chris Hadfield, en aquel momento comandante de la tripulación a bordo de la estación. Tranquilos, no os asustéis y salgáis corriendo sin ver el vídeo: asombrosamente, su interpretación me gusta casi más que la del propio Bowie (aunque conocía lejanamente la canción, no soy especialmente fan de David Bowie, y he buscado la canción original para comparar; me ha sorprendido ver que me gusta más esta versión).
Presentar una canción grabada a bordo de un vehículo espacial y cantada por un astronauta ya es bastante rareza (digno del título de la canción), pero si sólo se tratase de eso, no estaría escribiendo esta entrada. La razón es que me ha gustado mucho. Y no sólo por la buena interpretación y las bonitas  imágenes (que también), sino por el mensaje.

Hadfield ha modificado ligeramente (muy ligeramente) la letra original para adaptarla más a su situación personal. La canción se hizo pública el último día de Hadfield en la estación, antes de partir para la Tierra a bordo de su Soyuz. Y la letra refleja justamente eso: el adiós al espacio… la última mirada a la Tierra y a las estrellas… una melancólica despedida de un entorno maravilloso y único al que sabe que ya nunca volverá.

Porque Hadfield sabía que no volvería al espacio. Tras dos misiones a bordo del transbordador espacial norteamericana, esta misión de larga duración (5 meses) como comandante de la estación espacial era el culmen de su carrera. Teniendo en cuenta, además, las reducidas oportunidades de vuelo de los astronautas de nacionalidad distinta a la rusa o norteamericana (socios mayoritarios del proyecto ISS, y por tanto principales componentes de las tripulaciones) y su edad (59 años), Hadfield era sin duda consciente de que no habría ya más oportunidades en el espacio para él. De hecho, se retiró del cuerpo de astronautas canadiense poco después de su regreso a la Tierra.

En fin, disculpad esta larga introducción, que sin embargo considero conveniente para disfrutar en plenitud el vídeo y la canción que os pongo a continuación. Existe una versión subtitulada en castellano en Youtube, pero no termina de convencerme la traducción. En cualquier caso, si queréis ver esa, la tenéis aquí. Yo he preferido traer aquí la versión sin subtitular, y dejaros abajo mi versión de la traducción.

Nada más; espero que disfrutéis esta preciosa canción, junto con las imágenes y la melancolía de su mensaje, tanto como yo.



Letra (traducción):

Control de tierra al comandante Tom,
Control de tierra al comandante Tom:
Cierre la escotilla de su Soyuz y póngase el casco.
Control de tierra al comandante Tom,
Cuenta atrás iniciada, motores en marcha.
Desacóplese de la estación, y que el amor de Dios le acompañe.

Aquí control de tierra llamando al comandante Tom:
Realmente has dado la talla,
Y la prensa quiere saber hasta qué camisas usas.
Pero ha llegado el momento de guiar la cápsula, si te atreves.
Aquí el comandante Tom a control de Tierra:
Me he marchado para siempre
Y estoy flotando de una forma bastante peculiar
Y las estrellas parecen muy diferentes hoy.

Y aquí estoy, sentado en una lata de hojalata
Muy por encima del mundo.
La Tierra es azul, y ya no queda más por hacer.

Aunque he volado cien mil millas, me siento muy en calma [o inmóvil]
Y más pronto que tarde sé que ha llegado el momento de partir
Un comandante vuelve de regreso a la Tierra, y sabe…

Control de Tierra al comandante Tom,
El momento se aproxima, no queda mucho.
¿Me escucha, comandante Tom?
¿Me escucha, comandante Tom?
¿Me escucha, comandante Tom?
¿Me escucha…?
Estoy aquí, flotando en mi lata de hojalata…
Una última mirada al mundo;
La Tierra es azul, y ya no queda más por hacer.


P.D.: Hadfield ha sido uno de los que más ha hecho en los últimos tiempos, durante su estancia en el espacio, por acercar la astronáutica, y la ciencia en general, al gran público. Ha grabado decenas de vídeos, tremendamente amenos, con experimentos en ingravidez o sobre cómo es la vida en el espacio. Si tenéis curiosidad, no tenéis más que buscar por su nombre (Chris Hadfield) en youtube. Merece la pena.

26 de enero de 2013

[Música] Las mejores canciones del siglo

El otro día oí esta canción en la radio, en un programa de humor. No podía dar crédito... Al parecer, va camino de desbancar a la del baile del caballo...

No sé si ponerla por delante de otros dos "hits" de todos los tiempos:

Estoy loco por el tenis:

O el insuperable curso de inglés que nos da "El príncipe gitano" en su versión de "In the ghetto":

¿Qué? ¿A que no tienen desperdicio...?

17 de noviembre de 2012

[Música] Músicas del mundo

¿Os acordáis, los que ya llevéis unas cuantas décadas por este mundo, de cuando éramos jóvenes y regalábamos a novi@s o amig@s íntim@s aquellas recopilaciones de nuestras canciones favoritas grabadas en una cinta de audio? ¿O cuando lo hacíamos para nosotros mismos?

El caso es que recientemente recordé viejos tiempos preparando una de esas recopilaciones. Tenía un montón de canciones sueltas que me gustaban, clásicos que había ido recopilando en diferentes momentos, según las iba recordando por oírlas aquí o allá… y las tenía por ahí desperdigadas sin ton ni son. Buceando en esa maraña, descubrí que muchas de ellas tenían en común el hecho de no tener nada en común… excepto una cosa: ser de procedencia e idiomas muy variados. Y decidí hacer un recopilatorio que llamé pomposamente “Músicas del mundo”.

Hoy quería compartir con vosotros esa recopilación, cuyo resultado me gustó bastante.

No se trata de que considere estas canciones las mejores representantes de cada país, ni mucho menos; como decía, simplemente eran canciones que tenía ya por una u otra razón, no están expresamente buscadas como representativas de nada. El resultado es un disco poco purista y muy adaptado al oído occidental (es decir, al mío, poco habituado a rarezas), lo cual seguro que escandalizará a los puristas de la música étnica. Pero en fin, a mí me gusta.

En cada canción indicaré el idioma, el país, título e intérprete, y algún comentario personal. Si os gusta, tomadlo como un regalo de un amigo, aunque no vaya en cinta de audio ;-)

1. Grandola Vila Morena – Zeca Afonso y Amalia Rodrigues.
Idioma/País: Portugués de Portugal.
Existen fados sin duda maravillosos, pero para un desconocedor de la música portuguesa, ésta es la primera canción que me viene siempre a la mente como representante del país vecino. Y además, es una canción con connotaciones muy especiales que la han convertido casi en un canto a la libertad…


2.The lion sleeps tonight – The Tokens.
Idioma/País: Inglés Americano para una canción de origen zulú.
Ésta es la versión más conocida, pero más adelante pondré otra mucho más “étnica”…



3. La Mamma – Charles Aznavour.
Idioma/País: Francés de Francia.
Probablemente podría haber elegido mejor una canción de Edith Piaf como representante de este otro vecino nuestro, pero había oído recientemente esta canción por la radio, me gustó, y quise meterla, aunque tenga toques casi más napolitanos que puramente franceses. Para colmo, está interpretada por un cantante de origen armenio... Ya digo que esta recopilación no es nada objetiva, aunque por otro lado, ¿qué mejor mezcla para un disco de “músicas del mundo”?
Por cierto, que cuando buscaba esta canción por internet hice un descubrimiento que también incluí en la recopilación (luego vendrá…)


4. Deewangi Deewangi – No sé quién la interpreta ni me importa.
Idioma/País: Hindi e inglés, de la India.
Se trata de la canción principal de la BSO de Om Shanti Om, una película bollywoodiense que os recomiendo fervientemente si queréis pasar un rato divertido y muy, muy animado (aunque hay que verla con una “mente abierta” y espíritu festivo): se trata de una especie de autoparodia de los musicales de Bollywood... aunque no deja de caer en los mismos tópicos que ridiculiza. Geniales los créditos finales en los que todo el equipo de la película va saliendo, uno tras otro, bailando al ritmo de esta canción. Os dejos dos versiones: la primera, ideal para ver por youtube pero algo larga para simplemente escuchar (es el original de la peli); la canción más escuchable (sin tanto remix), pero más sosa visualmente, la tenéis a continuación.


La película la podéis encontrar subtitulada por internet. Os la recomiendo para convertir una aburrida tarde lluviosa de domingo en un desmadre cómico-disco-palomitero. Yo me lo pasé pipa.

5. Comme d’habitude – Claude Françoise.
Idioma/País: Francés de Francia, again.
Esta canción cayó como curiosidad, al descubrirla como el verdadero origen del famoso “My way” de Sinatra, aunque con una letra completamente diferente (tanto en contenido como en espíritu…)


6. Mbeugel – Daby Balde.
Idioma/País: Fula, Senegal (el idioma es la lengua de una tribu senegalesa).
Un tipo curioso este Daby Balde, con una música que mezcla los ritmos étnicos con el jazz, el blues, y otros. Habrá más ejemplos.


7. Baba Yetu – Composición de Christopher Tin, interpretada por el coro Gospel de Soweto.
Idioma/País: Swahili. País difícil de definir (el swahili es un idioma sudafricano, pero Christopher Tin es un norteamericano de origen chino).
Alucinante, me encanta esta mezcla de coros en swahili con orquesta sinfónica… ¿Su origen? Pues nada menos que la banda sonora de un videojuego, Civilization IV… Increíble… Ah, y la última curiosidad: la letra. ¿Qué dice? El padrenuestro...



8. Aquarela – Toquinho.
Idioma/País: Portugués “do Brasil”.

Sí, ya, esta canción no es la mejor representante de la música brasileira… pero siempre me gustó y en cambio no la tenía por ningún lado… Por cierto, la letra en portugués, aunque parecida a la de la versión en castellano, no tiene nada que ver. Especialmente ese final agridulce, que me resulta muy curioso.



9. Waltzing Mathilda – Countdown Kids.
Idioma/País: Inglés de Australia.
De las decenas de versiones existentes de esta famosa canción, que se ha convertido en el himno nacional no oficial de Australia, ésta me pareció la más curiosa (y fue la banda sonora de un anuncio de TV no hace mucho tiempo…)


10. Nine to five – Dolly Parton.
Idioma/País: Inglés de los USA.
Como música americana había muchos candidatos posibles, pero el country parece una buena representación de la “América profunda” (bueno… o al menos de la América blanca…). Esto no es country puro en absoluto, pero es muy animada, la recordé al oírla por la radio un día, y la pillé.



11. Mbadi – Daby Balde.

Idioma/País: Más fula senegalés de este cantautor de Dakar.


12. La riva bianca, la riva nera – Iva Zanicchi.
Idioma/País: Italiano, Italia.
Una bonita canción que es todo un alegato antibelicista. La letra de la versión española respeta de forma muy aproximada el original, pero es más chulo escucharla en su lengua nativa.


13. Imagine – Khaled y Noa.
Idioma/País: Inglés, hebreo y árabe; Argelia e Israel.
Una curiosa versión del clásico de John Lennon con letra y ritmos árabes, interpretada por el cantante árabe más famoso en occidente (Khaled), acompañado en hebreo por la israelita Noa (también la más famosa por estos lares). Mola.


14. Waino blues – Daby Balde.
Idioma/País: Fula, Senegal.
Que sí, que ya, que es la última de este senegalés, vale. Pero suena bien, ¿no?


15. And the band played Waltzing Mathilda – The Clancy Brothers & Tommy Makem.
Idioma/País: Inglés de Irlanda, aunque el original de la canción es australiano.
Buscando el famoso Waltzing Mathilda di con esta maravilla: otro crudo y amargo alegato antibelicista que merece la pena escuchar con atención; la letra a mí me pone la carne de gallina. Este irlandés vocaliza muy clarito, pero podéis encontrar la letra fácilmente en Google, y luego hacer un poco de uso de la wikipedia para recordar la matanza de Gallipoli, en la Primera Guerra Mundial; lo malo es que sólo merece la pena el artículo de la wikipedia en inglés, en español es poco más que una reseña apresurada.

Dejo dos versiones de la canción: la primera me gusta más, pero la segunda incluye la letra subtitulada (en inglés) y las imágenes son muy apropiadas.



Os dejo  algunos versos escalofriantes traducidos al castellano (aunque toda traducción pierde fuerza):

(…)
Qué bien recuerdo aquel terrible día
en que nuestra sangre teñía el agua y la arena.
Y cómo en aquel infierno llamado Suvla Bay
nos masacraron como ovejas en el matadero.
(..)
… paramos para enterrar a nuestros muertos.
Nosotros enterramos a los nuestros, los turcos enterraron a los suyos,
 y luego todo volvió a empezar de nuevo
(…)
Los que quedamos, intentamos sobrevivir
en aquel mundo de locura, de sangre, muerte y fuego.
Y durante diez penosas semanas me mantuve con vida
mientras a mi alrededor se apilaban los cadáveres cada vez a mayor altura
(…)
Y cuando desperté en mi cama de hospital
y vi lo que [el obús] había hecho, deseé haber muerto.
Nunca imaginé que había cosas peores que morir.
(…)
(…) orgullosos desfilan mis viejos camaradas
(…) y los jóvenes preguntan por qué están marchando
y yo me hago la misma pregunta
(…)
Y la banda tocaba Waltzing Mathilda…

16. Polyushka Polye – Coros del Ejército Rojo.
Idioma/País: Ruso, Rusia.
Buscaba alguna canción tradicional rusa y cayó ésta porque fue la primera que encontré, pero tenía otras candidatas muy interesantes…


17. Reservista Purahei – Rolando Chaparro.
Idioma/País: Instrumental, Paraguay.
Es una excepción en este disco, único tema instrumental, y por tanto desentona un poco con el resto… pero lo descubrí al buscar “la mamma” de Aznavour. Escuchad este tema paraguayo… ¿no os suena? Pues sí, Aznavour tuvo que indemnizar a Rolando Chaparro por plagio (o inspiración inconsciente, según dijo él…). Preciosa música, aunque busqué más de Chaparro y no me convenció; ¿mala suerte en mi búsqueda, o es que ésta canción fue una joyita que no se repitió en su carrera? No sé…


18. Mbube – Miriam Makeba.
Idioma/País: Zulú, Sudáfrica.
Escuchadlo: ¿os suena? ¿No? Escuchad un poco más atentamente… ¿Algún leve rastro de algo conocido…? Pues sí, esto es un casi irreconocible “The lion sleeps tonight”, en una versión que tampoco es la original, pero se le acerca algo más que el superoccidentalizado éxito de los Tokens que escuchamos al comienzo de esta recopilación… Por cierto, mbube es león en lengua zulú…


19. Dard-e-disco - No sé quién la interpreta ni me importa.
Idioma/País: Hindi e inglés, India.
Música india discotequera sacada también de la BSO de Om Shanti Om. Marcha bollywoodiense para terminar la recopilación (y con un vídeo para el disfrute de las féminas)


Se me quedaron unas cuantas en el tintero, que quizás dentro de un tiempo pueden dar para una segunda recopilación. Y se aceptan sugerencias de “músicas del mundo” que suenen bien a oídos poco habituados a lo muy étnico. 








15 de noviembre de 2012

[Música] Romance de Curro “el Palmo”

El otro día oí en la radio esta canción de Joan Manuel Serrat versionada por Antonio Vega. Desde luego, me quedo con el original, pero bueno, el caso es que gracias a esta nueva versión he rememorado esta canción después de muchos años sin oírla. Siempre me ha encantado por su letra, aunque la música y la voz de Serrat supongo que también añaden mucho al hecho de que me gustase tanto; y dado que este blog es un “cajón de sastre” (¿o “desastre”?) , he pensado en traerla aquí para quien no la conozca.

Tuve una época en la que me encantaba Serrat. Supongo que fue en la época típica para gustos así, entre los 18 y veintitantos años, aunque también coincidió con un “renacer” de la fama de este cantautor. Llevado por ese entusiasmo hacia este “clásico” recién descubierto para mí, en aquella época no solo descubrí al Serrat de entonces, sino al de sus inicios: diferente incluso en la voz, pero igualmente bueno. Fue quizás mi cantante favorito durante bastantes años (aunque tenía también otros, y de estilos muy distintos, pero Serrat era especial).

Luego, supongo que yo crecí… y Serrat también. Me decepcionó mucho en años posteriores, cuando cantaba ya sin voz, abusando de los “gorgoritos” hasta el hastío y perdida mucha de la anterior frescura tanto en las letras como en las melodías. En algún momento me “aparté” de Serrat definitivamente. Y la verdad es que hace ya muchos años que no suelo escucharlo. Pero sus grandes canciones siguen siendo grandes, e intemporales. Y para mí, ésta es una de ellas, aunque no esté entre las más conocidas.

Con todos ustedes, el Romance de Curro “el Palmo”


La vida y la muerte
“bordás” en la boca
tenía Merceditas
la del guardarropa.
La del guardarropa
del tablao del "Lacio",
un falso gitano
ex-bufón de palacio.

Alcahuete noble
que al oír los tiros
recogió sus capas
y se pegó el piro.
Se acabó el jaleo
y el racionamiento
le llenó el bolsillo
y montó este invento,
en donde "El Palmo"
canta llorando...

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Mil veces le pide...
y mil veces que "nones"
de compartir sueños,
catre y macarrones.
Le dice burlona:
"Carita gitana,
¿cómo hacer buen vino
de una cepa enana?".

Y Curro se muerde
los labios y calla,
pues no hizo la mili
por no dar la talla.
Y quien calla, otorga,
como dice el dicho,
y Curro se muere
por ese mal bicho.

¡Ay! quién fuese abrigo
pa' andar contigo...

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Buscando el olvido
se dio a la bebida,
al mus, a las quinielas...
Y en horas perdidas
se leyó enterito
a Don Marcial Lafuente,
por no ir tras su paso
como un penitente.

Y una noche, mientras
palmeaba farrucas,
se escapó Mercedes
con un "curapupas"
de clínica propia
y Rolls de contrabando…
Y entre palma y palma,
Curro fue palmando.

Entre cantares
por soleares.

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Quizá fue la pena
o falta de hierro...
El caso es que un día
nos tocó ir de entierro.
Pésames y flores
y una lagrimita
que dejó ir la Patro
al cerrar la cajita.

A mano derecha
según se va al cielo,
veréis un tablao
que montó Frascuelo,
en donde cada noche
pa' las buenas almas
el Currito "El Palmo"
sigue dando palmas.

Y canta sus males
por "celestiales".

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.