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22 de septiembre de 2015

[Libros] Esperanza del Venado – Orson Scott Card (1986)

Ya sabéis que no soy especialmente amante del género fantástico, pero también considero que libros buenos los hay en todos los géneros, y éste lo había visto nombrar en varias ocasiones como uno de los grandes del género. La verdad es que su título y la imagen de la portada, con ese horrible jinete cornudo, no me animaban nada a leerlo, y probablemente por ello se pasó varios años en la lista de pendientes sin que encontrase el momento para ponerme con él. Finalmente, este verano me decidí a darle una oportunidad, y debo reconocer que quienes lo ensalzaban como uno de los grandes del género tenían buenas razones para hacerlo.

Sinopsis:
“Entraréis en la ciudad de Esperanza del Venado, y la hija del rey montará sobre el Ciervo para vos.”
La profecía condujo a Palicrovol a lanzarse a la búsqueda de un reino, y a hacerse con él. Mató al rey Nasileo: al igual que el Ciervo, él montó a la Cierva, la princesa Asineth, una niña de doce años. Violada ante la pasiva presencia de diez mil testigos, la furia de Asineth se revolvió contra el ultraje sufrido. Juró vengarse del Ciervo que había derramado su sangre y que, compasiva e irracionalmente, le perdonó la vida.
Asineth sabía que la justicia podía ser cruel, y más cruel todavía la necesidad, pero también sabía que la compasión era lo más cruel de todo. Porque un día ella se convertiría en la reina Belleza, y Palicrovol recordaría lo que era poseerla, y desearía con toda su alma poseerla de nuevo. Y entonces...

Opinión personal: Fantasía de calidad

Esperanza del Venado no es un libro fácil. Maticemos: tampoco es que sea de lectura especialmente ardua, ni mucho menos, pero está bastante alejado del estilo ligero habitual de este género. Me recuerda bastante, en este sentido, a Olvidado Rey Gudú, de Ana María Matute, una verdadera obra maestra de la literatura. Por supuesto, Esperanza del Venado no llega a este nivel literario, pero podemos situarlo en un punto intermedio entre la obra de Matute y la literatura fantástica habitual. Esperanza del Venado es un libro de fantasía “de calidad”, escrito con oficio, con clase, y con más fondo (llamémosle filosófico o sociológico) de lo que uno suele esperar de una obra de este género. Aunque, por supuesto, eso lo aleja del estilo bestseller y de aventuras que quizás pueda esperar algún segmento de sus potenciales lectores, que posiblemente puedan encontrarlo algo lento y pesado. Nunca llueve a gusto de todos…

La novela tiene dos partes bastante bien diferenciadas, y debo reconocer que la primera se me ha hecho un poquito pesada: se trata de una extensa introducción (como un tercio del libro) dedicada a relatar con un lenguaje ampuloso, al estilo de las antiguas leyendas medievales, los hechos acontecidos siglos atrás en el imaginario reino en el que transcurre la historia, hechos que determinarán el desarrollo del relato una vez que aparezca el verdadero protagonista (que no lo hace hasta que ya llevamos una buena parte del libro leída). La verdad es que si no abandoné la lectura antes de llegar “al meollo” fue gracias al buen oficio de Card como escritor (y, probablemente, al de su traductor al castellano, que no creo que haya sido tarea fácil en este caso): es uno de esos textos que, aunque no te interese demasiado lo que te estén contando, se leen a gusto, por lo bien escritos que están.

Sobrepasado ese primer tercio, el libro cambia, y la lectura se hace más ágil y amena, transformado el texto en un relato de aventuras (o desventuras) más clásico, muy al estilo de “El nombre del viento” (que parece inspirado en la obra de Card, anterior, en la parte que relata la etapa de supervivencia infantil de su protagonista Kvothe). Aquí empieza la historia de Orem, aún niño, que tendrá un destino clave en la historia del reino, sus habitantes… y sus atormentados reyes.

Lo genial de la historia, aparte del buen hacer literario de su autor en cuanto a estilo, es cómo combina una historia de fantasía y una segunda mitad en la que aparece también la aventura, con un hondo fondo de tragedia y pasiones humanas, perfectamente creíbles por su gran humanidad (en todos los sentidos, incluido el fondo cruel que tenemos también los seres humanos). Los personajes son magníficos, profundos y complejos, y se hace difícil hablar de buenos y malos, porque aquí no hay blanco ni negro, y en realidad todos tienen un cierto tono gris, como la vida misma. Es por esto, junto con la calidad literaria, por lo que esta obra me recuerda a Olvidado Rey Gudú, que comparte con ella (a un nivel superior, eso sí) esa forma de plasmar en el relato la naturaleza humana.

Sí, ya sé, sufrido lector de este blog: una vez más, no estoy diciendo apenas nada sobre el argumento de la historia, que es lo que te interesa. Pero es que en este caso es especialmente difícil. Es una obra de fantasía medieval (guerras entre reinos a caballo y espada, magos y magia) mezclada con un relato de aventuras (supervivencia de un niño huérfano en una ciudad hostil) y literatura épica (rivalidades entre reinos, el bien y el mal, linajes y ofensas) a la que se añade un trasfondo sociológico y hasta religioso (Card inventa una nueva religión con unos curiosos dioses, que interactúan con la historia de forma mística cuando es necesario). Una historia compleja, fantástica… y a la vez conmovedora, por su extraña humanidad, que hace que el lector comprenda la crueldad del malvado y el lado oscuro del bondadoso, en una historia que, si bien apunta a un final feliz, lo hace de un modo algo fatalista y en el que la felicidad nunca será completa y siempre deberá alcanzarse a costa de algo…

En fin, un libro interesante, complejo pero también intenso, que me alegro de haber leído. No quiero a exagerar, tampoco voy a decir que sea un libro que me haya marcado especialmente o que sea algo parecido a una obra maestra… pero es un gran libro, todo un referente dentro de un género en el que abundan demasiado las obras “de usar y tirar” (como en todos los géneros, en realidad…). La verdad es que mis dos experiencias hasta el momento con este autor han sido muy diferentes, pero en ambos casos, todo un acierto. Este Orson Scott Card está claro que sabe escribir. Será cuestión de prestar atención a algunos de sus otros títulos…

20 de marzo de 2014

[Libros] Jonathan Strange y el Sr. Norrell – Susanna Clarke (2004)

Una novela de éxito internacional y ganadora de varios premios dentro del género fantástico. Con esas premisas y las buenas críticas que la rodeaban, decidí probar suerte, pues, aunque sabéis que no soy un gran fan del género, nunca le hago ascos a un posible buen libro. El resultado ha sido… digamos que interesante.

Sinopsis:
A principios del siglo XIX, las hazañas del Rey Cuervo, el más grande de todos los magos de la Edad Media, perviven en la memoria y la leyenda, pero la práctica de la magia ha sido completamente olvidada en Inglaterra. Hasta el día en que el esquivo señor Norrell, de Hurtfew Abbey, logra que las piedras de la catedral de York hablen.
La noticia del retorno de la magia se extiende como la pólvora y el señor Norrell, convencido de que debe poner sus artes al servicio del gobierno en la guerra contra Napoleón, se traslada a Londres. Allí conoce al joven Jonathan Strange, un brillante y voluntarioso mago, y tras superar algunos recelos, consiente en acogerlo como discípulo.
En una época en la que sólo los charlatanes se hacían llamar magos, Norrell y Strange se proponen limpiar el buen nombre de su oficio, al que consideran una ciencia con mayúsculas. Bajo las órdenes de Wellington, realizarán decenas de actos mágicos, y su éxito es tal que muy pronto se los consultará sobre muchos otros problemas, desde la curación de la locura del rey Jorge III hasta la mejor venganza para amantes despechados. A su paso encontrarán amor y muerte, portentos y crueldades, y arrastrados por la ambición y la rivalidad, el camino de la gloria los acercará irremediablemente al abismo.

Opinión personal: Muy original, pero muy largo
Este es uno de esos libros en los que su calidad intrínseca no coincide del todo con el placer producido por su lectura. Es decir, es un libro cuyas cualidades aprecio, pero que no me ha hecho disfrutar demasiado. La verdad, era de esos que quería acabar lo antes posible. Y es que se me ha hecho muy largo, demasiado. No dudo que habrá quien disfrute de todas y cada una de sus páginas, porque es un texto cuidado (no es alta literatura ni de lejos, pero está bien escrito y se nota que el autor ha cuidado los detalles), pero personalmente me sobraba prácticamente un tercio de sus cerca de 800 páginas. Se me ha hecho largo, mucho.

La novela es muy original, tanto por su argumento como por su forma. Sobre el argumento no diré mucho más, pues, aunque la sinopsis se queda muy corta, ya da una idea aproximada del mismo. Pero la forma es muy, muy curiosa: está escrito como si fuera un texto de época, recuerda las novelas clásicas de la época de Dickens o Jane Austen; y, además, está escrito como si fuera una crónica de hechos reales.

La trama presenta una historia alternativa, en la que los hechos y personajes históricos se mezclan con la ficción de la novela. Los magos intervienen en las campañas de Wellington contra Napoleón y se codean con políticos reales o personajes como Lord Byron, entre otros. Todo está muy bien documentado y bien plasmado, consiguiéndose un efecto curioso. Además, como decía, el libro intenta parecer una crónica de la historia de estos dos personajes, y para darle verosimilitud se acompaña de más de un centenar de notas a pie de página, desde las que aclaran hechos comentados en el texto (y que sirven para inventarse pequeñas historias o cuentos adicionales, en notas al pie que a veces ocupan más de una página) hasta las que hacen referencia a la fuente (indicando que está extraído del libro tal o cual, o de las cartas de fulanito a menganito, por ejemplo; todo falso, huelga decirlo). Un recurso curioso, original y cuidado… pero que llega a hacerse algo excesivo, desde mi punto de vista. Las notas al pie en su conjunto suponen un 10% del total del texto de la novela (es lo bueno de los libros electrónicos, que permiten obtener estos datos con facilidad), y pasada la sorpresa inicial por su originalidad, la verdad es que al final terminan por no aportar prácticamente nada, y en cambio distraen del argumento principal y contribuyen al excesivo alargamiento del texto.

El estilo intenta recordar al de los textos del siglo XIX, aunque añadiéndole chispas de un sutil e irónico humor típicamente inglés. Es un texto cuidado y bien documentado en la parte histórica (que se entrelaza con la absolutamente fantástica, como ya he comentado), lo que unido a la originalidad de la historia y su puesta en escena hace que parezca que no se le puedan sacar defectos al libro… excepto el de su excesivo tamaño.

Porque creo que con 300 páginas menos y con la quinta parte de las notas al pie, habría resultado mucho más ágil y dinámico. En realidad, el texto divaga en su primera mitad a través de diferentes anécdotas e historias paralelas ajenas a la trama principal del libro, la cual realmente no despega hasta pasada la mitad de sus muchísimas páginas. Y aunque toda esa primera mitad esté igualmente bien escrita, con originalidad y destellos de sutil humor, tanto vagar sin rumbo a mí se me ha hecho pesado. La originalidad es algo que impacta en un principio, pero luego, perdido el efecto sorpresa, uno espera algo más… y ese algo más, pequeñas historietas aparte, tarda demasiado en llegar.

Así pues, el libro me ha resultado algo ambivalente: valoro su calidad, especialmente dentro de un género no demasiado sobrado de ella (desde mi punto de vista personal), pero me da la impresión de que no llega “a cuajar”. Le falta una chispa para llegar a tener la calidad necesaria como para disfrutar del texto independientemente de su contenido (algo que solo los grandes autores consiguen, haciendo que disfrutes de lo que lees “aunque no pase nada”), y le sobra “verborrea” (dicho sea sin ánimo despectivo) para quienes sólo busquen un libro de fantasía al uso. Me da la impresión de que se queda algo entre dos aguas, y el resultado, aunque sin duda valorable, pues es también ese: un regustillo intermedio, sin saber uno bien cómo calificarlo.

Interesante, curioso, original, con un texto cuidado… pero falto de gancho.

Nota personal: he decidido no seguir poniendo notas. Ya lo explicaré.

7 de agosto de 2013

[Libros] El temor de un hombre sabio (Crónica del asesino de reyes, 2º día) – Patrick Rothfuss

Continuación del famoso El nombre del viento, quizás no me ha gustado tanto como el primero pero me mantiene enganchado a la saga. Literatura de entretenimiento y aventuras pero de calidad.

Sinopsis:
«Todo hombre sabio teme tres cosas: una tormenta en el mar, las noches sin luna y la cólera de un hombre bueno»
La secuela de la extraordinaria El Nombre del Viento, El Temor de un Hombre Sabio es la segunda entrega de la soberbia trilogía de Patrick Rothfuss. Retomando de nuevo la historia de Kvothe el Asesino de Reyes, le seguimos en el exilio, en intrigas políticas, aventura, amor y magia... y más allá, en el camino que convirtió a Kvothe, el mago más grande de su época, una leyenda en su propio tiempo, en Kote, un posadero sin mayores pretensiones. Lleno de la misma magia y aventura de El Nombre del Viento, esta secuela es tan buena como su predecesora, y una lectura obligada para todos los fans de la fantasía.

Crítica: Sólo si disfrutaste la primera parte
El título introductorio a esta crítica (sólo para quienes disfrutaron la primera parte) tiene dos motivos muy claros: por un lado, este libro es más de lo mismo (para bien o para mal), de modo que gustará a quienes haya gustado el primero, y el resto no encontrará nada que les haga cambiar de opinión; y por otro lado, este libro es una continuación directa del anterior, de modo que si no se ha leído aquel antes, será muy difícil seguirle el hilo. Por tanto, reitero lo dicho: un libro sólo para amantes del primero.

Como digo, este libro es una continuación directa del anterior. Más que una segunda parte, es como si un mismo libro se hubiera publicado partido en dos volúmenes por razón de su extensión (aclaro: por lo que he leído después, parece que fue así: el autor escribió un único libro larguísimo, que la editorial tuvo que partir en tres por razones comerciales; luego, cuestiones de marketing están haciendo que nos lo dosifiquen poco a poco). No hay ninguna concesión al lector en ese sentido, como suele ser habitual en estos casos, en la forma de dedicar parte de los primeros capítulos a recapitular más o menos subrepticiamente sobre la novela previa. Nada: entramos “a pelo” en la trama, como continuación directa de la historia. Esto tiene sus pros y sus contras: a favor, nos evita releer sobre lo que ya sabemos, elimina ese “relleno” superfluo para quien recuerda bien el primer volumen; por el contrario, impide que un nuevo lector acceda directamente a esta segunda novela, e incluso dificulta el seguimiento de la historia a quien, habiendo leído la primera, lo ha hecho ya hace tiempo y ha olvidado algunos detalles. Incluso yo, que lo he leído sólo mes y medio después de haber terminado el anterior, he tenido alguna dificultad para recordar algunos hechos menores mencionados de nuevo aquí.

Aunque este segundo volumen se puede equiparar prácticamente al primero en todos los sentidos (entretenido, bien escrito, ameno, etc), le veo un par de particularidades destacables. Por una parte, se pierde la novedad: aunque la historia siga evolucionando y aparezcan diferentes pasajes y aventuras, el elemento sorpresa ya se ha perdido en gran medida. Y, por otra parte, la irregularidad que ya mencioné en cuanto a interés en el anterior (que para mí empezaba y terminaba algo más flojo que en su parte central), aquí la he observado de forma más acentuada: el libro comienza a un nivel aceptable (en realidad bueno, pero que resulta lo esperable tras leer el otro) para decaer profundamente a partir de la mitad. Para mí, tiene ahí un bache relativamente breve pero profundo, con unos pasajes que llegan a ser casi tediosos (la historia con Felurian), para luego remontar algo hasta una meseta más prolongada en el tiempo pero que tampoco llega al nivel acostumbrado (la etapa con los adem; un relato interesante e inteligente, con una curiosa descripción de toda una cultura alternativa, pero cuya amenidad queda bastante por debajo de la media del libro). Sólo en la parte final, para mi gusto, el nivel vuelve a subir rápidamente, llegando a elevarse bastante de golpe y dejando con muchas ganas de leer el tercer y último libro (aún no publicado), más que nada por descubrir qué pasó con Kvothe para que hoy llegue a estar en las condiciones que está, como simple posadero.

Pese a esta irregularidad comentada, el libro me ha gustado, y creo que gustará a los fans de la saga. Rothfuss ha demostrado con esta primera obra suya un gran nivel como novelista, con un estilo literario de calidad y ameno, y con una historia interesante y bien desarrollada. Aunque valoro este segundo volumen un poco por debajo del primero, desde luego me quedo con ganas de más. Esperemos que no tarde mucho en salir al mercado la conclusión de la historia de Kvothe. Estoy seguro de que muchos lo esperamos con impaciencia… y casi diría que con tristeza por ser el último.

Nota personal: 7,5

14 de mayo de 2013

[Libros] El nombre del viento (Crónica del Asesino de Reyes, Primer Día) – Patrick Rothfuss (2007)


Sinopsis:

«He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos. Me llamo Kvothe. Quizá hayas oído hablar de mí.»

Crítica: Muy entretenido y bien escrito
Lo empecé animado por las buenas críticas, y debo decir que las entiendo perfectamente, porque además de ser un gran libro de entretenimiento, está también muy bien escrito y sus personajes tienen bastante carisma, resultando fácil que te involucres en la historia.

Debo reconocer que el libro no me enganchó totalmente desde el primer momento: aunque enseguida aprecias su calidad (cuando un autor escribe bien, pocas veces necesitas más que unas cuantas páginas para notarlo), y aunque me resultaba agradable de leer, no me empezó a "enganchar" hasta llevar más o menos la tercera parte. Pero a partir de ahí, se convirtió para mí en uno de esos libros cuya lectura estás deseando retomar en cualquier momento disponible. Luego tiene otro pequeño bajón en su tercio final, que para mí está de nuevo al nivel de la primera parte (bien, pero no apasionante). Pero la parte central (para quien lo haya leído, toda la historia de Kvothe en la universidad) me ha gustado mucho.

El nombre del viento es la primera parte de una trilogía de la que hasta ahora se han publicado los dos primeros volúmenes. Se supone que a lo largo de ellos vamos a conocer la historia de un personaje legendario que en la actualidad vive oculto del mundo bajo la identidad de un humilde posadero; el libro comienza presentándonos a dicho posadero, que poco más adelante empezará a relatar la historia de su vida a un famoso cronista. Desde el principio advierte que la historia es larga, y que le llevará tres días contarla. Este libro abarca el primer día.

Aunque esta novela se encuadra dentro del género fantástico, yo diría que se trata en realidad de una novela de aventuras en un marco de fantasía. Vale, sí, probablemente podríamos decir eso de todos los libros de fantasía, pues prácticamente todos ellos son al mismo tiempo novelas de aventuras… pero lo que quiero decir es que el que el elemento fantástico en esta historia es en cierto modo casi accesorio. Sí, está ahí presente, hay algunos seres “extraños” y la magia está presente a lo largo de todo el texto, pero en ambos casos, desde mi punto de vista, en un plano secundario. El núcleo del libro es la historia de la vida de su protagonista, sus aventuras para salir adelante siempre acuciado por las penurias económicas, e intentar progresar en la universidad; una universidad donde se imparte, entre otras cosas, magia, pero de nuevo sin eclipsar una vida que resulta bastante creíble.

Ahondando un poco en esto último, me ha llamado positivamente la atención el interés del autor por revestir de credibilidad incluso los aspectos más fantásticos del texto. Se trata de algo que me ha resultado casi divertido: vale, es un libro de fantasía... pero muy realista, si puede decirse así.  Lo que me ha resultado más llamativo y divertido es que casi se intenta justificar científicamente la magia.   ¡Si hasta cumple el principio de conservación de la energía!   No hacía falta, cuando leo un libro de fantasía, estoy dispuesto a creerme que es perfectamente factible ir en contra de todas las leyes de la física... pero si el autor se molesta en intentar hacerlo más creíble, dando explicaciones que sirvan para encajarlo al menos un poco dentro de las leyes de la física, como en este caso, la verdad es que me resulta "divertido", un detalle que aprecio, aunque no fuera necesario.  

Este interés del autor por “racionalizar lo irracional” no lo emplea solamente para “justificar” de alguna forma la magia, sino también en otras descripciones: cuando aparece en el texto un dragón, explica de forma creíble cómo es posible que escupa fuego; también explica el comportamiento del animal con argumentos científico-evolutivos. En otros párrafos del libro aparecen otras pinceladas de este interés científico de su autor, como al mencionar la ley cuadrático-cúbica, o al exponer que una determinada reflexión es un principio básico de la psicología, por ejemplo. En todos los casos, se trata de brevísimos guiños de índole científica que probablemente pasen desapercibidos para bastantes lectores, pero que a mí me han divertido, y denotan un cierto “frikismo” por parte del autor. Por cierto, que a raíz de estos detalles he acudido a internet a ver qué estudió este hombre… y el resultado es que parece ser un espíritu curioso que le dio un poco a todo: se licenció en literatura inglesa, pero antes de eso picoteó en varias otras disciplinas como la ingeniería química o la psicología clínica, por ejemplo.

En fin, que aunque al ser tan famoso supongo que a estas alturas todo el que tuviera algún interés en el libro ya lo habrá leído hace tiempo, simplemente añadir que si queda algún despistado como yo, lo recomiendo: es básicamente un libro de aventuras en un marco de fantasía, un libro de entretenimiento puro, pero de bastante calidad. Me queda la duda de si la segunda parte mantendrá el nivel, pues tal como termina la primera, me da la impresión de que quizás en ese segundo volumen la parte fantástica empiece a ganar más relevancia, lo cual no sé si será bueno: ya digo que las partes inicial y final del libro me han parecido más flojas, y temo que el segundo volumen pueda ir algo más en esa línea. Pero en cualquier caso, el libro me ha gustado lo suficiente como para seguir con el segundo volumen de la trilogía.

Se trata de un libro agradable, ameno y bien escrito con el que para pasar un buen (y largo) rato. Lo recomiendo para todo el mundo.

Nota personal: 8

1 de abril de 2013

[Libros] Olvidado rey Gudú – Ana María Matute (1996)


Una vez más, un gran clásico contemporáneo al que aún no le había hincado el diente. Poquito a poco, me voy culturizando con los años; más vale tarde que nunca...

Sinopsis:
Ambientada en la Edad Media, Olvidado Rey Gudú tiene un gran componente de fabulación y fantasía, y narra el nacimiento y expansión del reino de Olar. Multitud de personajes, aventuras y el propio paisaje sumergen al lector en una trama en la que todo interviene: el ansia de poder, lo desconocido, el miedo, el placer de la conquista, el amor y la ternura. Como símbolos de lo inalcanzable, el misterioso Norte, la inhóspita estepa al Este, y el Sur, rico y opulento, limitarán la expansión de un Reino en cuyo intrigante devenir intervendrán la astucia de una niña sureña, la magia de un viejo hechicero y las reglas del juego de una criatura del subsuelo.

Olvidado Rey Gudú compone la gran metáfora del Hombre y su Historia. Realidad y leyenda, pasado y futuro se confunden en una ficción que se nutre de las inquietudes, dudas y anhelos que desde siglos animan y dominan a la humana naturaleza. Una novela imprescindible para disfrutar de la auténtica literatura.

Crítica: Un libro bello.
He leído por ahí que hay quien lo considera una obra maestra de la literatura... No sé si decir tanto, pero desde luego, es un libro de calidad, bien escrito y con mucho, mucho fondo. No es un libro ligero, aunque esto no quiere decir que se haga pesado (bueno, al final sí se me hizo un poquito largo, pero nada exagerado); lo que quiere decir es que hay mucha reflexión, mucha filosofía de la vida, detrás de las palabras de este libro.

La historia del reino de Olar es la historia de sus gentes, y en ellos se observan las principales virtudes y defectos del ser humano: sus deseos, pasiones, anhelos y sueños... odio, amor, envidia, venganza, ambición, ternura... Todo ello aderezado con frases, con reflexiones, de esas que te sueltan de repente, como si tal cosa, y te dices. "jo, cuánta verdad... qué profundo..."

Por momentos, el texto es pura poesía. Hay partes de aventura, partes entretenidas, partes hasta divertidas, pero también hay partes que cuesta entender, surrealismo puro, poesía pura... Y partes tristes. Porque, quizás, y especialmente en la parte final, el libro parece algo pesimista con respecto a la especie humana, una vez que ésta supera la etapa de la niñez...

Es un libro bello. Un libro que recomendaría leer, aunque sabiendo que no es una lectura cualquiera. Es largo, y para paladear. Esto no es ni mucho menos sinónimo de aburrido (que sé que lo estáis pensando), pero es cierto que no es un libro de lectura ligera, y probablemente "no apto para todos los públicos", o no en todos los momentos. A mí me ha gustado.

Nota personal: 8

25 de enero de 2013

[Libros] Crónica del pájaro que da cuerda al mundo – Haruki Murakami (1994)


Sinopsis:
Tooru Okada está en el paro. Ha dejado su trabajo en un bufete de abogados y no parece tener prisa por buscar un nuevo trabajo. Un día recibe la llamada de una mujer misteriosa que parece proponerle sexo telefónico. Y a partir de ese momento su vida cambiará. Desaparecerá su gato y, más tarde, su mujer. Aparecerán extraños personajes en su vida, algunos con poderes mágicos, a veces en sueños particularmente realistas. Todo parece estar relacionado con el-pájaro-que-da-cuerda, un pájaro que emite un sonido como de dar cuerda al mundo, y que sólo unos pocos parecen oír.

Crítica: Pá mear y no echar gota (con perdón…)

Habéis visto la imagen de la portada, ¿no? Bien, no podía haberse elegido mejor. Es la cara que se te queda leyendo este libro.

Quien haya leído algo suyo, ya lo sabe: Murakami es raro. Bueno, pero raro. Y de lo que llevo leído suyo hasta ahora (sólo 3 libros), creo poder decir que éste es el más raro.

Me cuesta mucho trabajo describir el libro. Su contenido es surrealista, onírico… Y, sin embargo, como en todos los libros de Murakami, se lee con agilidad y tiene algo que gusta. Te está colando los hechos más absurdos, saltando inconexamente de acá para allá o introduciendo personajes surrealistas, y tú lo vas tragando como si nada, aunque la cara se te vaya poniendo poco a poco como en la portada del libro y te estés preguntando “¿de qué coño va esto?”.

Mientras leía este libro, me he sentido como si viviera dentro de un cuadro de Dalí, como si me hubiera introducido en un mundo onírico sin sentido, pero a la vez “real”. Y, pese a todo, sigues leyendo…

Evidentemente, no es un libro fácil… aunque tampoco difícil, porque Murakami siempre escribe con un estilo sencillo y fluido que se lee con agilidad. Es, simplemente, muy raro; y para colmo, es un libro muy largo (más de 900 páginas en papel). Desde luego, no lo recomiendo si no se conoce previamente a Murakami: descubrir a este autor a través de este libro debe ser todo un shock del que cueste recuperarse.

A mí, como ya me tenía extrañamente cautivado, me sigue teniendo entre sus redes, y seguiré probando otras obras suyas a ver si en alguna me entero de algo. Porque el caso es que me gustan…

Nota personal: sinceramente... ni idea.

27 de octubre de 2012

[Libros] 1Q84-Libros 1, 2 y 3 – Haruki Murakami (2009-2010)


Sinopsis (sólo la sinopsis de los libros 1 y 2, porque en la sinopsis del libro 3 la editorial la cagó destripando parte de la trama de los libros anteriores):

En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyu, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984.
En ese mundo en apariencia normal y reconocible se mueven Aomame, una mujer independiente, instructora en un gimnasio, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los treinta años, ambos llevan vidas solitarias y ambos perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán de manera inexorable a un destino común.
Y ambos son más de lo que parecen: la bella Aomame es una asesina; el anodino Tengo, un aspirante a novelista al que su editor ha encargado un trabajo relacionado con La crisálida del aire, una enigmática obra dictada por una esquiva adolescente. Y, como telón de fondo de la historia, el universo de las sectas religiosas, el maltrato y la corrupción, un universo enrarecido que el narrador escarba con precisión orwelliana.

Crítica tras leer las partes 1 y 2: Raro, raro, raro... pero gusta

Acabo de terminar de leerlo y debo decir que me ha gustado, aunque sin llegar a entusiasmarme. La verdad es que es un libro raro, raro, raro... Pero gusta. Sin saber muy bien por qué... gusta.

Está bien escrito, tiene partes que enganchan, que intrigan, que te motivan a seguir leyendo. Los personajes son magníficos, están perfectamente perfilados; a pesar de ser todos ellos un tanto raritos de una forma u otra, el autor consigue que te identifiques con ellos. El ritmo es pausado, pero sin caer en el aburrimiento (aunque en ocasiones hay fragmentos ligeramente tediosos, pero afortunadamente cortos), aunque creo que esto es típico de Murakami (sólo he leído otro, pero el estilo pausado se repetía).

No sé, es un libro distinto, que gusta y desconcierta a partes iguales. En ocasiones, hasta me provocó un fuerte rechazo: la primera aparición de la "LP" (quien lo haya leído sabe a qué me refiero) casi me hace soltar un "¡vamos, no me jod...!" Me chirrió enormemente, me pareció casi una tomadura de pelo. Luego hasta casi te acostumbras... La verdad es que a partir de ahí, la trama da un vuelco, pasa de ser un libro más o menos "normal" a ser... pues eso: raro, raro, raro...

En resumen, no sé bien qué decir. Me ha dejado con ganas de seguir, con ganas de leer la tercera parte, lo cual debe ser muestra de que el libro ha conseguido engancharme. Y sin embargo, al mismo tiempo su lectura me ha dejado una especie de sabor agridulce... Curioso.

Crítica final, tras leer la parte 3: Arte abstracto hecho literatura

Leída la tercera y última parte, me reafirmo en lo que dije en su día: un libro que me ha gustado bastante, pero que me ha resultado “raro”.

Es curioso: no es, desde luego, un libro que me haya “marcado”, no es un libro que recordaré con especial cariño, pero en cambio es un libro de cuya lectura he disfrutado bastante (Actualización: me equivoqué; un año después, sí recuerdo este libro con bastante cariño, como algo muy especial). Todo ello me ha hecho reflexionar tras terminar de leerlo, por esa sensación extraña que me ha dejado: ¿por qué me ha gustado este libro? ¿por qué me parece un libro especial? ¿tiene sentido buscarle sentido?, etc. Y tras reflexionar un poco, he sacado mis conclusiones personales, que quería compartir aquí.

Advertencia: si eres de los que te influye mucho conocer algo de un libro antes de leerlo, quizás sea mejor que no sigas leyendo. Aunque no revelo datos concretos, sí puedo dar pistas sobre el desarrollo de la trama y el modo en que termina, así que, si continúas leyendo esto, que sepas que asumes ese riesgo. Por otra parte, si no has leído el libro es probable que no entiendas parte de mi siguiente reflexión.

La sensación que tuve al terminar el libro fue la de “haber disfrutado del viaje”. Lo de menos fue el final (bastante tópico) o que quedasen decenas de flecos, de historias abiertas, de asuntos sin explicar. Supongo que esto puede molestar a alguien (esa sensación de “¿miles de páginas leídas para quedarme igual que al principio?”), pero a mí no: disfruté de su lectura, de la prosa del autor, del magnífico retrato de sus personajes… y ese final un tanto flojito no me ha molestado. Quizás he disfrutado el libro más en su forma que en su fondo…

También tenía la extraña sensación de si, a pesar de todo, el autor no nos habría tomado un poco el pelo. ¿Tenía algún sentido, alguna explicación, algún significado oculto todo eso de la Little People, la mother y la daughter, la crisálida de aire… o no eran más que chorradas sin sentido lanzadas por el autor para crear un ambiente especial “mágico”, sin que él mismo supiera de qué estaba hablando? ¿Había algún “mensaje profundo” en el libro, alguna neura interna de Murakami reflejada en estas fantasías, o no era más que el jugueteo con las palabras de un genio de la literatura? Estas dudas se reforzaban con el claro “juego” con el lector que supone la introducción del revólver en la historia, con la directa alusión, varias veces, a “las leyes de Chéjov” de la novela; claramente, el autor juguetea con el lector en estos casos… ¿lo habría hecho durante todo el libro?

Pensando en esto, y reacio a pensar que Murakami quisiera simplemente tomarnos el pelo a todos, me dio por comparar el libro con una especie de poema en prosa… Pero luego encontré una metáfora mucho mejor, que para mí le encaja al libro como anillo al dedo: este libro es arte abstracto. Es como un cuadro abstracto transformado en literatura. Algo a lo que no hay que buscar explicación, algo que probablemente ni el propio autor sabe qué significa, algo que simplemente “le ha salido así de dentro”, y que luego el que lo observa (lo lee, en este caso) simplemente lo disfruta (o no) sin necesidad de buscarle un sentido. Sí, sé que hay gente que “necesita” buscar un sentido al arte abstracto… gente que difícilmente puede disfrutarlo; a mí un cuadro abstracto me gusta o no me gusta, sin saber por qué, y sin que me plantee preguntarme qué es eso (de hecho, creo que a menudo, no es “nada”; simplemente, arte). Este libro lo veo exactamente igual.

Quizás por eso no me ha importado que todo lo “mágico” de este libro quede sin explicación alguna, o que el final sea tópico y sencillo, o que el libro esté saturado de historias paralelas o descripciones sin vinculación directa con la trama principal (hay decenas: la lectura de la obra de Chéjov sobre Sajalin… la historia del padre de Tengo como cobrador de la NHK… etc). Da igual: he disfrutado leyendo el libro como disfruto viendo un cuadro abstracto que me gusta: sin saber por qué y sin necesidad de buscarle un sentido. No quiero decir que ésta sea la forma en que debe uno acercarse a este libro, o que sea lo que Murakami pretendía… No lo sé… pero es lo que he sentido yo al leerlo.

Así que me reafirmo: un libro raro, pero que me ha gustado.

Nota personal: 8,5