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13 de enero de 2015

[Libros] Jamás sabrás por qué - Karine Giébel (2007)

Mira uno por internet sobre este libro y todo son halagos entusiasmados. Uno diría que estamos ante la obra maestra del siglo. Y yo voy y digo que es una castaña… En fin, está claro: soy raro.

Sinopsis:
De regreso a casa después de unos días en Dijon, el inspector de la policía de Besanzón, Benoît Lorand, detiene su coche para ayudar a una mujer sola con problemas con su automóvil. Tal vez pueda ayudarla a solucionar la avería, o tal vez no y tenga que acompañarla a su casa, o si se tercia acaben tomando una copa juntos... La noche le ha dado la oportunidad de añadir una conquista más a su larga lista de aventuras e infidelidades matrimoniales.
A la mañana siguiente Lorand se despierta tumbado en el frío suelo de cemento de un sótano con la inquietante sensación de que nada salió como imaginaba. Y esta inquietud se transmuta en miedo e incomprensión cuando se percata que quien lo ha encerrado en esta suerte de mazmorra es la misma mujer con la que anoche quiso ligar y que ahora, con una frialdad implacable, lo amenaza con acabar lentamente con su vida.
Sin comer ni apenas beber, aterido de frío, drogado, golpeado selectivamente -lo justo para mantenerlo con vida-, Benoît experimentará en sus carnes los límites del dolor y la dignidad mientras trata de comprender por qué es él, y no otro hombre, la víctima de una sádica empeñada en convertirlo en un despojo humano.

Crítica: Simplón, aunque efectivo
Pues eso: un libro muy ligero y muy simplón en su planteamiento, pero tremendamente efectivo en cuanto a capacidad de enganchar al lector. Frases cortas, capítulos cortos, y una trama simple pero efectiva, consiguen que se lea de un tirón. Y creo que esto es lo único positivo que puedo decir del libro...

Sobre el estilo y demás, no hay absolutamente nada que destacar: estilo ramplón, personajes planos y estereotipados, etc. Aquí se va al asunto y punto. Se trata de intentar tener en tensión al lector y ya está, el resto sobra. Al menos esto al parecer lo consigue, por la multitud de entusiasmados comentarios que uno lee por ahí. A mí, la verdad, con esos personajes tan planos, me daba exactamente igual lo que pasara: como si se lo cargaba a la siguiente página.

En la parte positiva, que es cortito, ameno, se lee de un tirón, y, aunque estereotipado y con una parte final donde la intervención del azar “canta” bastante (uno de esos “deus ex machina”, que dicen los que saben), no resulta demasiado sangrante. En la negativa… pues que es un libro clínex, de usar y tirar.

En fin, un libro de entretenimiento puro y duro, que cumple con esa misión y punto.

P.D.: Tenía esta reseña pendiente hace tiempo, y mi opinión no ha cambiado en absoluto, pero en ese plazo leí Misery. Simplemente destacar las similitudes y diferencias: ambos libros parten de la misma premisa, prácticamente idéntico argumento (en realidad, como decenas de libros y películas, lo del secuestro y tortura por un sádico no es nada original), pero ¡qué diferencia! Al lado de la Giébel, Stephen King parece merecer el Nobel de literatura. Como dijo alguien, “con eso te lo digo todo, y con eso te lo digo todo”. Eso sí, seguro que muchos seguirán prefiriendo la brevedad y ligereza extrema de la Giébel (creo que la edición en tapa blanda hasta levita…).

31 de julio de 2014

[Libros] Misery – Stephen King (1987)

Tras más de 20 años alejado de este escritor, mi reencuentro con Stephen King fue tan satisfactorio que he decidido ir catando algunos de sus principales libros poco a poco. Éste está considerado uno de los mejores por buena parte de sus fans, y la verdad es que no me ha decepcionado.

Sinopsis:
Paul Sheldon es un escritor que sufre un grave accidente y recobra el conocimiento en una apartada casa en la que vive una sospechosa mujer, corpulenta y de extraño carácter. Se trata de una antigua enfermera, involucrada en varias muertes misteriosas ocurridas en diversos hospitales. Fanática de un personaje de una serie de libros que él ha decidido dejar de escribir, está dispuesta a hacer todo lo necesario para "convencerlo" de que retome la escritura. Esta mujer es capaz de los mayores horrores, y Paul, con las piernas rotas y entre terribles dolores, tendrá que luchar por su vida. Un relato obsesivo y aterrador, que solo Stephen King podía ofrecemos.

Crítica: Espléndido thriller con trasfondo autobiográfico
Stephen King está considerado como el arquetipo de los escritores de best-sellers en su peor acepción: libros de lectura facilona que se escriben como quien hace rosquillas, que se leen como quien se bebe una coca-cola de un trago, y que, como ésta, no aportan más que un momento refrescante. Y, sin embargo, por lo poco que llevo leído de este autor últimamente, creo que los libros de King tienen siempre algo más. Su calidad está por encima de la media de esta categoría por varias razones, pero principalmente porque suele otorgar a sus personajes una profundidad muy superior a la habitual del género. En este libro en concreto, King no sólo ha escrito una soberbia novela de intriga, sino que ha vertido en su protagonista muchas de sus propias vivencias como escritor.

En realidad, la estructura de la novela es simple: un escritor se ve de repente secuestrado por una desequilibrada mental, sin ninguna posibilidad de escapar y totalmente a su merced. En realidad, no es un tema nuevo, hay centenares de libros y películas que siguen exactamente este mismo esquema, y la mayoría optan por lo fácil: tensión, búsqueda de formas de escapar, jugueteos del sádico con su víctima… y poco más, hasta llegar al desenlace.

En Misery hay más… y menos. Menos tensión explícita, menos acción, y mucha más psicología. Mucha tensión psicológica, mucho meternos en la cabeza del protagonista, y no tanta acción “real” (aunque, cuando la hay, también es soberbia). Y, mezclado entre todo ello, reflexiones del protagonista sobre el oficio de escritor. Reflexiones en las que se ven con claridad los rasgos autobiográficos que comentaba al principio.

King utiliza a su protagonista para mostrar una parte de sí mismo. Es mi opinión, pero no creo equivocarme. Aparecen detalles tanto introspectivos como más globales: el amor del autor por su trabajo, el aislamiento del resto que supone sumergirse en la obra, cómo ésta a veces parece tener vida propia más allá de lo que el autor podía haber pensado inicialmente… también, detalles de las técnicas del oficio, o de las relaciones del autor con el mundo editorial. Como King, el protagonista escribe novelas comerciales y facilonas, muy alejadas de la “buena literatura”, y es consciente de ello, de sus limitaciones como escritor, aunque tenga un gran éxito de ventas. Y, al igual que King en su vida real, con el éxito y la fama el protagonista ha caído en el alcoholismo y la drogadicción. Son muchos detalles, algunos pequeños… pero sí, no creo equivocarme si digo que hay mucho de autobiográfico en esta novela. Esto era algo que tenía bastante claro mientras la iba leyendo, pero la última frase del libro, aunque pueda tener diferentes interpretaciones, me lo confirmó sin ninguna duda: “Ahora ya he contado mi historia”.

Por lo demás… simplemente deciros que si buscáis un buen libro ligero, una lectura refrescante de verano que no llegue a ofender a vuestras neuronas, un libro de intriga bien resuelto y que no caiga en tópicos, o una lectura de entretenimiento de cierta calidad…. no lo dudéis: Misery os atrapará. Aunque, si sois sensibles, también os advierto que tiene un par de escenas un poco duras…

P.D.: Estaba yo releyendo esta entrada meses después de haberla escrito (no me preguntéis por qué...), y creo que en esa última frase del libro, Ahora ya he contado mi historia”, hace referencia a bastante más que a las evidentes notas autobiográficas. Porque quizás pueda tomarse todo el libro como una metáfora de su vida, donde la protagonista que lo tiene atrapado y que le va destrozando poco a poco no es otra que la droga. He hecho una pequeña comprobación, y, efectivamente, la fecha en que se publicó este libro (1987) se corresponde con su salida del hoyo de la adicción al alcohol y las drogas, en el que llevaba más de 10 años metido. Creo ahora que esa última frase del libro tiene mucho más fondo del que me pareció en un principio. Aunque sólo es mi opinión...

NOTA: La imagen que acompaña a esta entrada es de un cartel de la película basada en el libro. La razón es que me parece mucho mejor que cualquiera de las portadas chorreantes de sangre con las que salió el libro a la venta en España, y que no se corresponden, desde mi punto de vista, con el contenido o el espíritu de la novela.

18 de octubre de 2013

[Libros] La caverna de las ideas – José Carlos Somoza (2000)

Tercer libro que leo de este curioso escritor. Hasta ahora, sus novelas no me han dejado indiferente, y ninguna se parece a otra. Podrá gustar o no, pero hay algo que no se le puede negar: originalidad.

Sinopsis:
Unos crueles asesinatos de jóvenes tienen lugar en la Atenas de Platón. Diágoras, miembro de la Academia platónica contrata al Descifrador de Enigmas, Hércules Póntor para que averigüe quién ha matado a un joven discípulo suyo, mutilándolo y arrancándole el corazón. Hércules pone en marcha su investigación. Al mismo tiempo, el traductor de la novela de Hércules empieza a observar inquietantes mensajes ocultos en el texto, y poco a poco le entran sospechas de que la muerte del anterior traductor, un tal Montalo, tiene que ver con lo que ocurre en ella...

Crítica: Una novela muy original
No sé muy bien como hablar de esta curiosa obra, excepto aludiendo a su originalidad. Tampoco quiero dar demasiados datos, porque gran parte de la “gracia” del texto es ir descubriéndolo, pero diré que leer este libro es como leer la traducción de una obra clásica repleta de anotaciones personales del traductor. En cierto modo, no se trataría de la versión definitiva con las típicas notas al pie frías e impersonales, sino que sería más bien un borrador, con anotaciones personales del traductor, en las que vamos leyendo sus pensamientos, sus dudas y opiniones sobre la obra a medida que la traduce. Estas notas se convierten también en una especie de diario personal en el que comenta conversaciones que tiene con otras personas acerca de este trabajo.

Así, vamos leyendo el texto griego (una historia en cierto modo detectivesca en la Atenas antigua) intercalado con estas anotaciones, cuando empiezan a suceder cosas “extrañas”: por momentos, parece como si los personajes de la obra fueran conscientes de la presencia del traductor y se dirigieran a él. Poco a poco, realidad y ficción parecen ir difuminando sus límites…

¿Me ha gustado el libro? Digamos que me ha entretenido. Lo he leído con ganas, no me ha aburrido en ningún momento, y todo el tiempo ha mantenido mi curiosidad por saber qué estaba pasando, y en qué iba a desembocar todo ese enredo. No me ha entusiasmado, pero lo he leído con curiosidad e interés, que no es poco. El final me ha parecido algo flojillo, aunque supongo que cerrar esta historia no era fácil. Pero, en conjunto, me ha parecido un libro interesante y, sobre todo, refrescante. No se parece a ningún otro. Y eso tiene su valor. Pero no sé, no puedo quitarme de encima la sensación de que no se ha sabido aprovechar del todo el potencial que ofrecía la idea central del texto (la pérdida de los límites entre la realidad y la ficción): la verdad es que esperaba más.

Nota personal: 6,5

23 de septiembre de 2013

[Libros] Invierno en Madrid – C.J. Sansom (2006)

Una de las mejores novelas que he leído sobre la postguerra española. Parece increíble que haya sido escrita por un británico.

Sinopsis:
Año 1940. Europa está en manos de los nazis. En plena posguerra, Madrid pasa hambre y se ha convertido en un hervidero de espías de todas las potencias mundiales. Harry Brett, un ex soldado inglés que conoció la guerra civil y trabaja para el servicio secreto británico, debe ganarse la confianza de un antiguo condiscípulo, Sandy Forsyth, para averiguar a qué negocios turbios se dedica en la España de Franco.
Harry se verá envuelto en un juego muy peligroso. Mientras tanto, Barbara Claire, la novia de Sandy, antigua enfermera de la Cruz Roja, también tiene una misión secreta: encontrar a su ex amante, Bernie Piper, un voluntario comunista de las Brigadas Internacionales que desapareció tras la batalla del Jarama.
Inolvidable, irresistible e imprescindible, Invierno en Madrid es una novela de amor y espionaje que trata sobre la dificultad de elegir bien en un momento marcado por la guerra.

Crítica: Un magnífico libro sobre la historia reciente de nuestro país
Yendo al grano, diré que el libro me ha encantado. Ni es una joya literaria, ni tampoco lo puedo calificar como “un novelón”, pero está magníficamente documentado y refleja perfectamente lo que era la España de los años 40, con la mayor parte de la población sumida en la pobreza de la postguerra mientras unos cuantos se enriquecían y buscaban su personal nicho de poder entre el caos y la corrupción generalizados.

El protagonista, Harry Brett, es un inglés de clase media-alta que estudió español y visitó nuestro país antes de la Guerra Civil. Enviado al frente francés al comienzo de la invasión nazi, fue herido en Dunkerque y padece neurosis de guerra. Declarado no apto para el servicio activo, el gobierno de Su Majestad le ofrece seguir siendo útil a su país desde los servicios secretos: sus conocimientos de español y su antigua amistad de colegio con el vividor Sandy Forsyth, en la actualidad introducido en los círculos falangistas españoles para hacer negocios con el régimen de Franco, resultarán muy útiles en las actividades encaminadas a evitar que España se una a los nazis contra Gran Bretaña. Harry Brett llegará a España considerándose neutral, pero lo que encuentra a su llegada, y la comparación con lo que conoció antes de la guerra, le irá obligando poco a poco a tomar partido.

Por otra parte tenemos al ya mencionado Sandy Forsyth, típico ejemplo de quienes medraban en la “nueva España” para enriquecerse a costa de cualquier cosa. Y Bernie Piper, el idealista, el chico de clase obrera que estudió con una beca en el colegio de clase alta en el que conoció a Brett y Forsyth, y cuyas simpatías comunistas lo llevaron a enrolarse en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil. Desaparecido durante la Batalla del Jarama y dado por muerto, en realidad se encuentra picando piedra en un campo de prisioneros de Cuenca; dicen que, con esas piedras, Franco planea construir un enorme mausoleo en Guadarrama. Barbara Clare, una enfermera de la Cruz Roja que trabajó en ambos bandos durante la contienda civil, se enamoró de él, pero acabó más tarde en los brazos de Forsyth; en la actualidad, languidece entre fiestas con la alta sociedad franquista e intentando realizar una actividad social con los huérfanos de la guerra, algo que le resulta cada día más difícil.

También encontramos personajes españoles: la familia de un general de Franco, y otra familia que pasa hambre entre las ruinas de Carabanchel. Las dos Españas.

En medio de todo esto, los intereses británicos por controlar las actividades del gobierno español y su política hipócrita; la entrevista de Franco con Hitler en Hendaya; las actividades de la embajada británica en Madrid y la amargura del estirado Hoare, que esperaba ser virrey en la India y no embajador ante un régimen hostil; la rivalidad entre monárquicos y falangistas en las altas esferas del franquismo; la proliferación de los arribistas, estraperlistas y embaucadores venidos a más que se arriman a los vencedores buscando su enriquecimiento personal; y el sufrimiento, el hambre y el miedo del pueblo llano.

Pero, aunque la trama es interesante y amena, no es lo único valorable de este libro: su estupenda ambientación y el magnífico retrato que realiza de aquella España es, para mí, lo mejor. Los diversos personajes que aparecen reflejan las diferencias entre distintos estamentos de la sociedad, su vida y sus sentimientos… Y la forma de entender nuestra Guerra Civil y nuestra postguerra resultan sorprendentes en un extranjero, por mucho que esté licenciado en Historia y sea la novela histórica su género habitual.

La documentación es exquisita, presentando multitud de pequeños detalles de todo tipo, algunos de ellos poco conocidos incluso para el español medio. Y su forma de entender las dos Españas también resulta sorprendente. Además, buena parte de los personajes fueron personas reales, y muchos de los hechos relatados son históricos; aunque se ha elaborado alrededor de ellos una historia ficticia como hilo central, podemos decir que toda esta novela está basada en hechos reales.

Sólo he encontrado dos pequeños detalles, insignificantes en el fondo, en los que he detectado fallos que probablemente no habría cometido un autor español: la mención a carteles con la efigie de Stalin en la zona republicana durante la Guerra Civil, y el hecho de que algunos de los personajes se hagan un cocido para cenar. En el primer caso, no hubo ningún cartel de ese tipo (podéis revisar colecciones de carteles de la Guerra Civil por internet si queréis comprobarlo); hubiera sido lo mismo que ver carteles con la efigie de Hitler o Mussolini en la zona franquista: por muy simpatizantes que se fuera de esos dirigentes, no dejaban de ser dignatarios extranjeros que no hubieran pintado nada en la propaganda de uno u otro lado. En cuanto al cocido, sobra decir que a nadie se le ocurriría en nuestro país hacerse esa comida para cenar; pero ya sabemos que la cena es para los ingleses la comida fuerte del día, así que es comprensible el error (NOTA: un lector me aclara que esto no es un error, que en muchas casas la única comida del día digna de ese nombre -como mucho- tenía lugar al final de la jornada. Más información en comentarios). En el fondo, tanto uno como otro son errores menores comparados con la magnífica documentación sobre nuestro país, nuestra historia y la realidad de aquellos años, que se desprende de cada una de las páginas del libro.

Pese a contar con una trama de cierta intriga, se trata de una novela pausada; en el fondo, ésta es una novela de sentimientos: los de los personajes, y los que provoca en el lector la cruda exposición de la vida en aquellos años. Y como consecuencia de la época y la situación, quizás también decir que es una novela algo amarga. Su título lo describe bien: Invierno en Madrid, y no se refiere sólo a la estación del año. Es el retrato de una ciudad ocupada, a la que se castiga por su tenaz resistencia y en la que todos sus habitantes son sospechosos (a menudo con razón) de ser simpatizantes republicanos. Una ciudad que pasa hambre, frío y miedo, en la que no se ven gatos ni palomas (“se los han comido”). Una ciudad triste, en permanente invierno.

A pesar de todo, no puedo decir que ésta sea una gran novela. Es una novela muy buena, pero escrita por un autor medio. No tiene un estilo destacable; aunque no es, ni mucho menos, malo, es un estilo insulso, sin brillo, normalito. También quizás añadir que le falta un poquito de pasión. No puedo evitar pensar que esta historia en manos de Almudena Grandes se convertiría en una verdadera joya. Lamentablemente, Sansom no es la Grandes. Pero, a pesar de todo, ha conseguido escribir un buen libro. No un gran libro (de esos hay pocos), pero sí uno que merece la pena leer. Lo recomiendo sin ninguna duda.

Nota personal: 8,5


P.D.: Si no sois grandes conocedores de la historia de la postguerra española, os recomendaría leer antes “Los años del miedo”, de Eslava Galán. Aparte de ser un libro muy interesante y ameno, creo que aporta la base de conocimientos ideal para disfrutar esta novela en mayor profundidad. Y, entre otras cosas, para darse cuenta de que muy poco de lo que aquí se cuenta es ficción, que nada es demasiado imaginativo, y que toda la trama de este relato se apoya en hechos reales. 

14 de agosto de 2013

[Libros] Clara y la penumbra – José Carlos Somoza (2001)

Sinopsis:

En los circuitos internacionales del arte está en auge la llamada pintura hiperdramática, que consiste en la utilización de modelos humanos como lienzos. El asesinato de Annek, una chica de catorce años que trabajaba como cuadro en la obra "Desfloración", en Viena, pone en guardia a la policía y al Ministerio de Interior autriaco, que son presionados por la poderosa Fundación van Tysch para que no hagan público el crimen, ya que la noticia desencadenaría el pánico entre sus modelos y la desconfianza entre los compradores de pintura hiperdramática. Y mientras tanto, Clara Reyes, que trabaja como lienzo en una galería de Madrid, recibe la visita de dos hombres extranjeros que le proponen participar en una obra de carácter "duro y arriesgado"; el reto empieza en el mismo momento de la oferta, ya que la modelo debe ser esculpida también psicológicamente. De esta forma, Clara entra en una espiral de miedo y fascinación, que envuelve también al lector y lo enfrenta a un debate crucial sobre el valor del arte y el de la propia vida humana.

Crítica: Una buena y original novela que no ha conseguido entusiasmarme
Estamos ante un libro intrigante, bien escrito, y con cierta profundidad salpicada de toques de intriga y tensión (no demasiados), pero que no ha terminado de apasionarme.

Es el segundo libro que leo de Somoza, y en ambos veo cosas muy positivas: escribe bien, y es tremendamente imaginativo en sus planteamientos. Y no sólo plantea ideas o “mundos” originales, sino que además se nota que ha reflexionado sobre ello profundamente, describiendo en detalle “cómo funciona todo” en ese mundo ficticio, y dotándolo así de bastante verosimilitud. Todo ello es positivo y aporta valor a sus textos.

En este libro, ese “mundo imaginario” es un futuro próximo en el que el mundo del arte ha derivado hacia los “lienzos humanos”. Pintar sobre tela ha quedado desfasado, ahora se pinta sobre personas, profesionales que dedican su vida a ejercer de “lienzos”. Pero no penséis en eso que conocemos del “body painting”, no… es algo mucho más sofisticado, complicado y exigente.

En ese mundo ficiticio los seres humanos no se usan sólo como pinturas, sino incluso como adornos o muebles. Se trata, en estos casos, de un “arte menor”, al que se dedican básicamente “fracasados” que no han conseguido llegar a la primera línea del arte y que se ganan la vida como mesas, sillas, lámparas, bandejas o adornos cualesquiera. Por supuesto, todo este “arte” y “artesanía” se compra y se vende, y se exhibe en museos, casas particulares o empresas. Cualquier pregunta que os podáis hacer de “¿pero cómo es posible…?”, en general está contestada en el libro; por eso hablaba de la mucha reflexión que ha puesto el autor detrás del texto para imprimirle credibilidad.

En medio de todo este sugerente marco del arte de vanguardia, aparece un asesino en serie que va matando de forma ritual a algunas de las personas que trabajan como cuadros del mayor artista del momento. Aunque en realidad debería decir que se trata de un desconocido que se dedica a destruir valiosísimas obras de arte, pues así es como se ve la situación en este mundillo.

Como decía al principio, el planteamiento es interesante y original, con un desarrollo muy pensado en todos sus detalles, y escrito con calidad. Sin embargo, el libro no ha terminado de engancharme del todo.

La principal razón es que creo que le sobran páginas. A Somoza le interesan mucho más las descripciones de este mundo ficticio y los debates morales sobre el arte hiperdramático (como se denomina esta corriente) que la parte de intriga del libro. Y eso en principio no estaría del todo mal, si no fuera porque llega un momento en que las descripciones y las reflexiones se hacen claramente excesivas, al menos para mí (y no suelo ser de los que buscan acción constante, ni mucho menos). Todo esto llega a hacerse demasiado repetitivo, cansando y haciendo perder parte del interés.

Tampoco los personajes, aunque están bien definidos, han conseguido “llegarme”. Por alguna razón, no he “conectado” realmente con ninguno, de modo que el libro me ha resultado “frío”. No he llegado a “meterme dentro” en ningún momento.

Por todo ello, no sé bien cómo calificarlo. Sin duda, la novela es de calidad, pero por alguna razón no la puedo considerar “redonda”, en absoluto. Claro que esto es una percepción muy personal…

En cualquier caso, seguiré leyendo más títulos de este autor, ya que debo reconocer que se sale de lo común.


Nota personal: 6,5

2 de agosto de 2013

[Libros] La encuadernadora de libros prohibidos – Belinda Starling (2007)

Sinopsis:
Dora Damage sabe que está en la miseria, atrapada en el Londres victoriano entre la enfermedad de su marido, Peter, incapaz de sacar adelante la pequeña imprenta familia. La presencia de su hija Lucinda hará que Dora decida encargarse de la vieja imprenta. Perseguida por los prestamistas, Dora recorre las librerías hasta que encuentra al señor Diprose y sus ediciones pornográficas —El Decámeron, Fanny Hill, o Memorias de una mujer de placer, El Ars Amatoria de Ovidio—, cuyos encargos debe realizar en el más absoluto secreto, encuadernándolas con todo lujo y filigranas, destinadas a una enigmática y acaudalada sociedad denominada los Nobles Salvajes. Hasta que ejemplar a ejemplar, Dora va conociendo que aquellos nobles forman un club basado en compartir el conocimiento de la crueldad y de algo aún más tenebroso. Dora comenzará a darse cuenta de que ha penetrado en el seno de una obsesión de sexo, placer y muerte a la que tendrá que hacer frente si no quiere convertirse en una piel reseca más entre sus manos.

Crítica: Un libro entretenido y con cierta sustancia
Éste es uno de esos libros en los que su contenido difiere de lo que uno espera a partir de la sinopsis de la editorial. En este caso, para bien, en mi opinión.

Y es que eso que anuncian de “compartir el conocimiento de la crueldad y algo aún más tenebroso” o lo de penetrar “en el seno de una obsesión de sexo, placer y muerte” no es más que puro marketing. Parece que uno se va a encontrar con un libro negro, de intriga y perversión, y nada más lejos de la realidad.

La trama tiene una cierta intriga de fondo, sí, pero que nadie espere una novela negra al uso. En cuanto al sexo, el que espere un contenido con algo de morbo ya puede irse desengañando: el sexo no aparece más que como tema de fondo, en su versión literaria, y se acabó. Creo que hay versiones del cuento de caperucita bastante más “verdes” que este libro…

Pues bien, una vez dicho lo que no es, vamos a lo que es: para mí, un buen libro básicamente de entretenimiento pero de cierta calidad, con una trama acerca de las vicisitudes de una familia pobre en el Londres victoriano, y con un pequeño elemento de intriga añadido. A destacar la buena documentación del libro, que te introduce en detalle en el modo de vida de la época, a la vez que trata cuestiones como la lucha contra la esclavitud o la liberación de la mujer. El resultado es un libro ameno aunque no trepidante (a algunos les podrá parecer algo lento), con cierta intriga pero sin llegar a morderte las uñas; se trata de una especie de mezcla de novela costumbrista de una familia de clase obrera en el Londres de mediados del s. XIX, con unas dosis de intriga y una pizca de protagonista aventurera y adelantada a su tiempo.

En resumen, un libro entretenido, ligerito pero sin abusar, con una cierta sustancia. Para mí, algo por encima de la media de este tipo de libros.

Nota personal: 7

1 de julio de 2013

[Libros] Nivel 26 - A. Zuiker y D. Swierczynski (2009)

Un libro de esos de usar y tirar que devoras en pocas horas y olvidas en unos minutos. Lectura floja para los calores veraniegos.

Sinopsis:
Entre el personal de los cuerpos de seguridad es bien sabido que los asesinos se clasifican según su pertenencia a uno de los veinticinco niveles de maldad: de los ingenuos oportunistas del nivel 1 a los organizados asesinos torturadores que pueblan el nivel 25.
Pero hay algo que casi nadie sabe, a excepción del innominado grupo de investigación de élite que se encarga de dar caza a los asesinos más peligrosos del mundo, un conjunto de hombres y mujeres que no se menciona en ningún registro oficial. Ellos saben que se ha puesto en marcha un proceso para definir una nueva categoría de asesinos: el nivel 26 de crueldad. Y sólo un hombre pertenece a ese nivel.
Del creador de CSI llega esta trepidante novela que revolucionará el concepto de lectura tal y como lo conocemos: Nivel 26 es mucho más que un libro, bienvenido a una nueva experiencia. En www.nivel26.es encontrarás una extensión interactiva que te permitirá ver pasajes de la trama en vídeo y acceder a otros contenidos interactivos. Entra en la web y descubre un nuevo universo.
El terror continúa, más allá de la novela…

Crítica: Fantasioso, previsible y lleno de tópicos… aunque entretenido
Para empezar, diré que esto más que un libro es un guión cinematográfico. De hecho, su autor proviene del mundo de las series de televisión (CSI), y se nota: es la típica película/serie de asesinos en serie superlistos y malosdelamuelte y policías más listos aún (en este caso buenos y, a poder ser, guapos) que las pasan putas (con perdón) para dar con él mientras sus jefes les meten presión y el asesino juguetea dejándoles mensajitos. Podemos cambiar el escenario, los nombres, las manías sádicas del asesino (siempre las tiene) y demás, pero en el fondo esto lo hemos visto en decenas de películas idénticas en las que al final no recordamos si hemos visto al asesino del calendario, o al de los pecados capitales, o al coleccionista de huesos, o a cualquier otro. Y total, lo mismo nos da, porque en el fondo se trata de pasar el rato viendo lo mismo de una forma ligeramente diferente, esperando que al menos pasemos un rato entretenido.

Pues este libro es más de lo mismo. Lleno de tópicos y totalmente previsible, aunque sea dentro de la imprevisibilidad; es decir, de esos que sabes que van a retorcer la situación veinte veces intentando sorprenderte una y otra vez, lo cual al final deja de ser una sorpresa, para llegar a un final también esperable, aunque puedan añadirle algún detallito de supuesta originalidad que casi nunca es tal.

En fin, como libro, una kk. No esperéis literatura, ni personajes complejos, ni nada de nada. Esto es una peli yanqui de entretenimiento puro y duro pasada a texto, punto. Una de esas que ya nos sabemos de memoria aunque nos las sigamos tragando una y otra vez porque, a pesar de todo, sirven para pasar el rato, aunque no pase de ahí. Pues ya está. Más de lo mismo, aunque entretiene. Aunque si tienes un poco de espíritu crítico, hay descripciones y situaciones tan absolutamente tópicas, exageradas y forzadas (por no decir rocambolescas, improbables o sin sentido a poco que reflexiones sobre ellas) que pueden llegar a irritar momentáneamente si aún mantenemos alguna neurona activa; pero bueno, en estos libros se trata precisamente de dejar dormir a las neuronas. Take it easy

Nada más que añadir. Bueno, sí, que el experimento ese de mezclar el texto con vídeos (al final de muchos capítulos te remite a una web donde puedes ver en vídeo una escena descrita en el libro) me parece una memez. Por un lado, es un coñazo ir del libro a la web y demás… por otro, los vídeos no aportan absolutamente nada y los dos que vi son más irritantes (por topicazos) que el libro; personalmente, pasé de ver más, no hacen falta.

En fin, ya sabéis lo que vais a encontrar en este libro. Sois libres ahora de elegir si leerlo o no. Al fin y al cabo, a todos nos apetece dejar la mente floja de vez en cuando…


Nota personal: 4 (inicialmente le habría dado un 5 pelado, pero las decenas de hilos sueltos y de fallos en la trama, a poco que pienses en ellos incluso sin querer, me han resultado algo irritantes y me hacen dejarle por debajo del aprobado)

30 de noviembre de 2012

[Libros] 22/11/63 - Stephen King (2011)


He leído muy poquito de Stephen King, algo curioso, siendo uno de los autores más prolíficos de nuestros tiempos. Y lo cierto es que no sé bien por qué: supongo que lo tenía catalogado como autor de novelas de terror, atractivas para adolescentes y poco más. Qué equivocado estaba…

Hasta este momento sólo llevo leídos tres libros suyos: El resplandor, que lo leí de adolescente y me encantó (llegué a pasar miedo de verdad, lo que no me ha pasado con ningún otro libro), La larga marcha, un relato corto excesivamente alargado que leí el año pasado y me decepcionó bastante… y éste, que me encantó. No será el último…

Sinopsis:
En Dallas, el 22 de noviembre 1963, el presidente Kennedy fue asesinado. Aquel día el mundo cambió. Si tú pudieras cambiar la historia, ¿lo harías?
El 22 de noviembre de1963 tres disparos resonaron en Dallas. Murió el presidente Kennedy, y el mundo cambió. ¿Qué harías tú si pudieras impedirlo?
En esta novela brillante, Stephen King acompaña al lector en un viaje maravilloso al pasado y en un intento de cambiar lo que pasó. Durante casi 900 páginas nos ofrece un impecable retrato social, político y cultural del final de los años 50 y principios de los 60; un mundo marcado por coches enormes, Elvis Presley y el humo de los cigarrillos que flota por todas partes.
Todo empieza con Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine, que se gana un sueldo extra con clases nocturnas para adultos. Un día les pide a sus estudiantes que escriban sobre un acontecimiento que les haya cambiado la vida, y una de estas redacciones le impactará profundamente: la historia cruenta de una noche de hace cincuenta años cuando el padre de Harry Dunning volvió a casa para matar a su madre, hermano y hermana con un martillo.
Al leer esta redacción algo cambia en Jake; su vida, igual que aquel día en Dallas de 1963, cambia por completo en tan solo un instante. Poco después su amigo Al, propietario de un diner en su barrio, le descubre un secreto: en el almacén hay una puerta que conduce al pasado, a un día en particular del año 1958. Y Al le pide a Jake que le ayude con una misión que le obsesiona: impedir el asesinato de Kennedy.
Y así comienza la nueva vida de Jake como George Amberson, en un mundo muy diferente. En él, George se enamorará mientras sigue el rastro de Lee Harvey Oswald hacia un momento histórico que quizás ahora nunca se produzca.
Un viaje al pasado nunca ha sido tan creíble, ni tan terrorífico.

Crítica personal: Apasionante

Empecé este libro con curiosidad pero también con ciertas reservas. La sinopsis sonaba atractiva, y las críticas eran espléndidas, pero mi experiencia con el sr. King era agridulce: me encantó El resplandor cuando lo leí de joven, pero desde entonces mis gustos literarios seguramente habían cambiado mucho, y el otro que leí, un año atrás (La larga marcha) me había resultado ramplón. Así que no sabía bien a qué atenerme. Pero me apetecía una lectura ligera y pensé que era una buena ocasión para darle otra oportunidad a este escritor.

Nada más empezarlo, el libro me enganchó. Me gustaba su estilo, muy diferente a lo que esperaba encontrar: esperaba un texto simplón, sin profundidad, centrado en la acción o la tensión y poco más, el típico “best-seller” en su peor acepción de libro de usar y tirar, y sin embargo me encontré con un texto bastante cuidado, con una gran atención a los personajes, y que, sin necesidad de grandes aspavientos, atrapaba al lector. El protagonista me cayó bien enseguida, el texto resultaba ameno e interesante, y, sin necesidad de acción o tensión constantes, el caso es que no podía parar de leer. Lo dicho: el texto me enganchó desde el primer momento.

El meollo del libro se basa, como cuenta la sinopsis, en un viaje al pasado, y en los intentos de cambiar éste para así cambiar el futuro (o el presente). Un planteamiento atractivo, pero que, sin dejar de estar presente a lo largo de todo el libro, sin llegar a pasar a un segundo plano, comparte protagonismo con un relato de la vida en los años 50 y 60. Se aprovecha el choque de culturas que supone para el protagonista retroceder más de 50 años en el tiempo para describir de forma amena y brillante la América de aquella época. Las descripciones son estupendas, amenas y divertidas, y la atención a los sentimientos del protagonista le da vida a todo ello. La historia tiene un puntito de nostalgia entrañable, aunque sin caer en el tópico, y destacando también los defectos de la época, aquello que, afortunadamente, ha cambiado con el tiempo para bien.

El libro tiene un ritmo casi pausado, pero en cambio no pierde interés o amenidad. Mezclado con la vida cotidiana, son constantes los pequeños toques de intriga y tensión, que mantienen el interés por saber qué va a pasar y te impiden dejar la lectura.

Lo último que habría esperado encontrar en un libro como éste y de un autor como King (o del estereotipo que yo tenía en la mente del sr. King) era que incluyera una historia de amor que supone cerca de un 50% del libro. Y es que, como decía, la atención a los protagonistas, a sus sentimientos y su personalidad, es algo que me ha sorprendido muy gratamente, y el incluir una historia de amor a través del tiempo es algo que aporta a la vez humanidad e interés. Me ha gustado mucho.

Otra cosa que me ha llamado gratamente la atención ha sido lo profundamente que se ha documentado el autor para escribirlo; es algo que se nota al leerlo, y que se corrobora en unos comentarios del autor en el apéndice. Aunque en ocasiones llega a cansar un poquito el exceso de atención a la vida y milagros de Lee Harvey Oswald (quizás el único defecto del libro, aunque pequeño), es también una buena muestra del mucho estudio del tema que tiene el texto detrás.

En resumen, lo dicho: me ha encantado, mucho. Es un libro ameno, adictivo, con toques de emoción, intriga, ternura… un poco de todo. Y bien escrito. Ha sido una sorpresa de lo más agradable.

Nota personal: 9