5 de noviembre de 2012

[Libros] Malena es un nombre de tango – Almudena Grandes (1994)


Sinopsis:
Malena tiene diez años cuando recibe de manos de su abuelo el ultimo tesoro que conserva de la familia; una esmeralda, con la única condición de no hablarle de ella a nadie. Si cumple la promesa, la joya, podrá, algún día, salvarle la vida.
Hasta este instante Malena rezaba para convertirse en un niño, al presentirse que jamás conseguiría parecerse a su hermana melliza, Reina, una niña modelo que parece destinada a ser la mujer perfecta. A través de su abuelo y su tía Magda, Malena comienza a sospechar que no es la primera Fernández de Alcántara incapaz de encontrar su lugar en el mundo que la rodea. Siente sobre ella la sombra de una antigua maldición que afecta a algunos miembros de la familia.
Con el paso de los años irá separándose de la influencia de su hermana y aprenderá a mirarse, como en un espejo, en el secreto pasado de sus antepasados. En sus relaciones con los hombres y su familia, y con su hermana Reina siempre presente, Malena descubrirá que no hay otra maldición que la vida, ni otra culpa que atreverse a vivirla.

Crítica: Amores, desamores y peleas de familia

La verdad es que me resulta algo complicado comentar este libro. Aunque he leído bastante de Almudena Grandes, una autora que en general me apasiona, tenía pendientes varias de sus primeras obras, y ésta era una de ellas. NOTA: ante todo, señalar que el libro me ha gustado, y le doy al menos un 7 sobre 10; las pegas que pongo a continuación deben considerarse en conjunto como "menores" (supongo que con la Grandes pongo el listón demasiado alto).

Seguro que muchos de los que no habéis leído el libro sí habréis visto la película, pero como pasa en todas las adaptaciones de libros de la Grandes al cine, libro y película son cosas muy distintas. Al menos, en este caso una estupenda Ariadna Gil en el papel de Malena consigue mantener el interés, que ya es algo (en otros casos la peli es directamente insufrible) pero lo cierto es que lo que cuenta la película está a años luz del libro, entre otras cosas porque es casi imposible llevar a la pantalla la complejidad del mismo. Así que, si habéis visto la peli, la única ventaja es que imaginaréis a Malena con el rostro de una joven Ariadna Gil (una elección ideal, de acuerdo a la descripción que se hace de ella en el libro, especialmente de su boca); por lo demás, la novela aporta mucho más, muchas más historias paralelas (algo bastante típico en la obra de la Grandes), y mucha más profundización en los personajes. (Como excepción, la imagen que acompaña a esta entrada no es la portada del libro, sino el cartel de la peli; y es que la Ariadna Gil está muy mona :-)

En cuanto al libro… empezó decepcionándome un poco. Desde luego, el estilo de la autora no había llegado aún a su madurez actual, y al texto le pesan un poco las excesivas reiteraciones, unas descripciones en ocasiones excesivamente extensas y repetitivas, y a veces también frases interminables (algún que otro párrafo entero sin un solo punto) que pueden llegar a hacer algo incómoda la lectura en ocasiones. Sí, el estilo de la Grandes aquí no es al que nos tiene acostumbrados últimamente, aunque tampoco es malo (diría que incluso con estos fallos, está por encima de la media), pero creo que el libro ganaría algo de agilidad con unas cuantas páginas menos. Pero a medida que te vas metiendo en la historia, todo esto se va perdonando.

Esta novela no me ha cautivado desde su primera página como la mayoría de sus últimas obras, me ha costado más meterme… pero al final considero que ese pequeño esfuerzo ha merecido la pena. La de Malena es una bonita historia de la vida en su conjunto, vista a través de una muchacha que va pasando desde la adolescencia hasta la madurez, incluyendo también a diferentes miembros de su familia (abuelos, padres, hermanos, tíos...), cada uno con su personalidad e historias paralelas.

La historia, sin ser nada del otro mundo en el fondo, es de las que no dejan indiferente, porque si algo ha sabido hacer bien Almudena Grandes en todos sus libros es transmitir, y por eso es fácil identificarse con los personajes y “meterse” en la historia y en sus sentimientos. Vale, Malena no llega en este aspecto al nivel de obras maestras de la autora como “Los aires difíciles” o “El corazón helado”, pero aún así creo que sí puede calificarse como una de las novelas que “te llegan”, y que no olvidas con facilidad. De hecho, al contrario de lo que pasa con otros libros, que terminas con muy buen sabor de boca pero a los pocos días ni te acuerdas, en el caso de Malena yo lo terminé sin sentir que me hubiera llegado a entusiasmar… pero lo recuerdo con más “cariño” cuanto más pasa el tiempo desde que lo terminé. Curioso.

En resumen: vale que le pueden sobrar páginas, pero lo recomiendo.

Nota personal: 7

[Libros] Trabajo, consumismo y nuevos pobres – Zygmunt Bauman (1998)


Nunca se me habría ocurrido leer este libro: el tema a priori me interesaba poco tirando a nada, y el título no es precisamente lo que se dice una perla del marketing. Pero me lo recomendaron, y me alegro mucho de que lo hicieran, porque descubrí un contenido muy interesante, y que abre mucho los ojos sobre la sociedad en la que estamos viviendo y sobre los que nos “manejan”.

Ah, otra cosa: leer la sinopsis quita las ganas de leerlo aún más que el título. Pero hacedme caso: merece la pena.

Sinopsis:
En «Trabajo, consumismo y nuevos pobres», Bauman [sociólogo y Premio Príncipe de Asturias de Humanidades (nota mía)] reconstruye el cambio de la condición de pobreza desde la "ética del trabajo" propia de la revolución industrial hasta la "estética del consumo" de la sociedad actual, y las consecuencias de este proceso.
El paso de la sociedad de trabajadores a la de consumidores significa que esos pobres, antes "ejército de reserva de mano de obra", han pasado a ser consumidores expulsados del mercado. A juicio de Bauman "esta diferencia cambia la situación radicalmente y afecta tanto la experiencia misma de la pobreza como a las oportunidades y perspectivas de resolver sus penurias". También aporta luz para analizar la comprensión de las hoy llamadas "clases marginadas", producidas como concepto por el mismo poder que las presenta como "problema social".
Por último, plantea una serie de consideraciones sobre el futuro de los pobres y apunta una posibilidad para dar un nuevo significado a la ética del trabajo, más conforme a la condición actual de las sociedades desarrolladas.

Crítica: Para abrirnos los ojos

Estamos inmersos en una época de cambio. Los mercados mandan, los logros sociales están en retroceso, el estado del bienestar está moribundo. La situación evoluciona de una forma que parece irreversible, y que, leyendo este libro, parece una consecuencia lógica de la evolución que ha tenido la sociedad y el mercado de trabajo. Pero "lógica" no es sinónimo de "buena" o "adecuada"... De hecho, no parece que el camino por el que bajamos cada vez a mayor velocidad sea, ni mucho menos, beneficioso para el grueso de la sociedad; tan sólo para una minoría.

¿Podemos hacer algo? Lo ignoro. Pero en cualquier caso, lo más importante es conocer primero lo que está pasando, lo que nos está pasando sin casi darnos cuenta. Este libro nos abre los ojos al respecto.

Leer un ensayo no suele ser una diversión, y este libro hace pocas concesiones en ese aspecto. Pero leerlo casi diría que es necesario. Nos puede ir nuestra forma de vida en ello...

Nota personal: 9/10

[Libros] El callejón de los milagros – Naguib Mahfuz (1947)


Sinopsis:
Una panadera que acosa a su esposo, un vendedor de caramelos, una alcahueta y un dentista, un comerciante, la joven Hamida, hermosa, pobre y ambiciosa... Todos ellos integran el peculiar universo del callejon Midaq, en el corazón de El Cairo. La calle, con su sórdida miseria y sus mil colores, es el testimonio de una apasionante trama que expresa las contradicciones humanas.

Crítica: Buen libro, aunque esperaba más

Me ha parecido un buen libro, pero sin entusiasmarme. Quizás es lo típico que sucede cuando las expectativas son altas, debido a la fama que le precede. Me da la impresión, también, de que quizás le pesan algo los años (fue escrito en los 40): me recordaba un poco a las películas españolas de esa época, con ese punto de ingenuidad para reflejar la pobreza y el sufrimiento mezclados con la alegría y la bondad... No sé, está bien, pero no me ha terminado de convencer. No obstante, creo que merece la pena leerlo, que quede claro.

Probablemente lo mejor del libro es el buen retrato que hace de la vida en un barrio pobre de El Cairo, en el que la vida de sus habitantes está determinada por dónde han nacido; no ya el propio barrio, sino incluso la calle, en la que hacen su vida y de la que parece que apenas salen ni se relacionan con nadie más...

En cuanto a la galería de personajes, es muy interesante, pero creo que algunos de ellos están muy poco explotados; algunos elementos muy interesantes, como el que se dedica a crear mendigos, están apenas esbozados, su oficio se menciona casi de pasada, cuando podría haber dado bastante juego. En general, en éste y otros detalles, me ha parecido "demasiado sutil" (¿será que me va "la carnaza"? ¿o cosa de los tiempos...?)

Nota personal: 7,5/10

27 de octubre de 2012

[Libros] Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie – Juan Eslava Galán (2002)

A Eslava Galán lo he descubierto hace relativamente poco, pero ya se ha convertido en uno de mis autores favoritos, al menos en el terreno del ensayo/divulgación; tanto que en poco tiempo me he leído ya seis libros suyos. Me parece un autor entretenidísimo, un magnífico divulgador maestro en eso de "enseñar divirtiendo". Sus obras de divulgación no sólo son amenas, sino que en ocasiones hasta te partes de risa, sin por ello dejar de mantener un rigor muy elevado.

Esta obra de hoy es la excepción en cuanto a diversión: el tema no es para risas. Pero sí mantiene el rigor, la amenidad, y esa característica típica de Eslava Galán de "no casarse con nadie", y soltar pullas a diestro y siniestro. Aunque, como digo, en este libro, dado el tema, está muy comedido, es un autor tremendamente deslenguado, políticamente incorrecto, irónico, sardástico y mordaz, que precisamente por todo ello probablemente no agrade a todo el mundo. Pero a mí me encanta. ;-)


Sinopsis:
La guerra civil española como no la ha contado nadie. ¿Otro libro sobre la Guerra Civil? Pues sí, otro, pero con una diferencia: no marea con datos innecesarios y relata por derecho lo ocurrido en aquellos tres años de locura homicida sin catequizar sobre quiénes eran los buenos y quiénes eran los malos. Eso, que el lector lo decida.
No es una novela, porque todo lo que cuenta ocurrió (incluso las menudas historias que espantan o que mueven a risa), pero se lee como una novela y pretende instruir deleitando. Por eso está escrita en el tono que ya usó el autor en su Historia de España contada para escépticos. El lector acompaña a un joven general, Franco, que tacita a tacita se labra un porvenir y nos lo labra, de paso, a cuarenta millones de españoles, pero también acompaña a muchos ciudadanos anónimos a los que la guerra marcó para siempre.

Crítica personal: Magnífica obra de divulgación

Aunque su autor declara que su libro no va a gustar a nadie... a mí me ha gustado, y mucho. Se trata de un magnífico libro de divulgación, que se lee de un tirón y prácticamente como si fuera una novela, sin perder por ello rigor. Ese es su principal mérito.

En línea con lo anterior, si alguien busca una obra de referencia sobre la Guerra Civil, repleta de datos, detalles de la política o las acciones militares, etc, puede olvidarse de este libro. Ahora bien, si lo que quiere es tener una buena visión general de nuestro conflicto civil con un texto relativamente corto y que se lea con interés, que resulte ameno y hasta entretenido (si se puede hablar de entretenimiento cuando se tratan hechos tan trágicos), entonces este libro es ideal.

En la obra, Eslava Galán utiliza el presente histórico a lo largo de todo el texto para zambullir al lector en la historia que está contando, que se convierte así casi en una novela. Esto lo refuerza con la inclusión de multitud de declaraciones y anécdotas de protagonistas de la historia, insertadas en el texto a veces como si se tratara de diálogos entre personajes. Todo ello, por supuesto, sin perder el rigor, y manteniendo a lo largo de todo el texto una notable imparcialidad hacia ambos bandos (o dicho de otra forma… pone a parir a ambos por igual, no deja títere con cabeza). El resultado es que el libro se lee de un tirón y no sólo eso, sino que consigue que el lector llegue a comprender lo que sucedía sin necesidad de grandes detalles; al igual que “una imagen vale más que mil palabras”, a menudo una anécdota o una frase de un testigo bien elegidas, valen más que decenas de páginas de descripciones y datos. En este sentido, el autor lo borda.

Eslava Galán mezcla en el texto las descripciones neutrales con las críticas ácidas, la ironía, el sarcasmo, las notas trágicas, y hasta pequeñas notas de humor. Todo ello bien combinado consigue lo que decía: una magnífica obra de divulgación para los que no sean expertos en esta parte de nuestra historia (esos buscarán algo más). Para mí, un libro magnífico, que casi debería ser de lectura obligada para los estudiantes de secundaria.

Nota personal: 8,5

[Libros] 1Q84-Libros 1, 2 y 3 – Haruki Murakami (2009-2010)


Sinopsis (sólo la sinopsis de los libros 1 y 2, porque en la sinopsis del libro 3 la editorial la cagó destripando parte de la trama de los libros anteriores):

En japonés, la letra q y el número 9 son homófonos, los dos se pronuncian kyu, de manera que 1Q84 es, sin serlo, 1984, una fecha de ecos orwellianos. Esa variación en la grafía refleja la sutil alteración del mundo en que habitan los personajes de esta novela, que es, también sin serlo, el Japón de 1984.
En ese mundo en apariencia normal y reconocible se mueven Aomame, una mujer independiente, instructora en un gimnasio, y Tengo, un profesor de matemáticas. Ambos rondan los treinta años, ambos llevan vidas solitarias y ambos perciben a su modo leves desajustes en su entorno, que los conducirán de manera inexorable a un destino común.
Y ambos son más de lo que parecen: la bella Aomame es una asesina; el anodino Tengo, un aspirante a novelista al que su editor ha encargado un trabajo relacionado con La crisálida del aire, una enigmática obra dictada por una esquiva adolescente. Y, como telón de fondo de la historia, el universo de las sectas religiosas, el maltrato y la corrupción, un universo enrarecido que el narrador escarba con precisión orwelliana.

Crítica tras leer las partes 1 y 2: Raro, raro, raro... pero gusta

Acabo de terminar de leerlo y debo decir que me ha gustado, aunque sin llegar a entusiasmarme. La verdad es que es un libro raro, raro, raro... Pero gusta. Sin saber muy bien por qué... gusta.

Está bien escrito, tiene partes que enganchan, que intrigan, que te motivan a seguir leyendo. Los personajes son magníficos, están perfectamente perfilados; a pesar de ser todos ellos un tanto raritos de una forma u otra, el autor consigue que te identifiques con ellos. El ritmo es pausado, pero sin caer en el aburrimiento (aunque en ocasiones hay fragmentos ligeramente tediosos, pero afortunadamente cortos), aunque creo que esto es típico de Murakami (sólo he leído otro, pero el estilo pausado se repetía).

No sé, es un libro distinto, que gusta y desconcierta a partes iguales. En ocasiones, hasta me provocó un fuerte rechazo: la primera aparición de la "LP" (quien lo haya leído sabe a qué me refiero) casi me hace soltar un "¡vamos, no me jod...!" Me chirrió enormemente, me pareció casi una tomadura de pelo. Luego hasta casi te acostumbras... La verdad es que a partir de ahí, la trama da un vuelco, pasa de ser un libro más o menos "normal" a ser... pues eso: raro, raro, raro...

En resumen, no sé bien qué decir. Me ha dejado con ganas de seguir, con ganas de leer la tercera parte, lo cual debe ser muestra de que el libro ha conseguido engancharme. Y sin embargo, al mismo tiempo su lectura me ha dejado una especie de sabor agridulce... Curioso.

Crítica final, tras leer la parte 3: Arte abstracto hecho literatura

Leída la tercera y última parte, me reafirmo en lo que dije en su día: un libro que me ha gustado bastante, pero que me ha resultado “raro”.

Es curioso: no es, desde luego, un libro que me haya “marcado”, no es un libro que recordaré con especial cariño, pero en cambio es un libro de cuya lectura he disfrutado bastante (Actualización: me equivoqué; un año después, sí recuerdo este libro con bastante cariño, como algo muy especial). Todo ello me ha hecho reflexionar tras terminar de leerlo, por esa sensación extraña que me ha dejado: ¿por qué me ha gustado este libro? ¿por qué me parece un libro especial? ¿tiene sentido buscarle sentido?, etc. Y tras reflexionar un poco, he sacado mis conclusiones personales, que quería compartir aquí.

Advertencia: si eres de los que te influye mucho conocer algo de un libro antes de leerlo, quizás sea mejor que no sigas leyendo. Aunque no revelo datos concretos, sí puedo dar pistas sobre el desarrollo de la trama y el modo en que termina, así que, si continúas leyendo esto, que sepas que asumes ese riesgo. Por otra parte, si no has leído el libro es probable que no entiendas parte de mi siguiente reflexión.

La sensación que tuve al terminar el libro fue la de “haber disfrutado del viaje”. Lo de menos fue el final (bastante tópico) o que quedasen decenas de flecos, de historias abiertas, de asuntos sin explicar. Supongo que esto puede molestar a alguien (esa sensación de “¿miles de páginas leídas para quedarme igual que al principio?”), pero a mí no: disfruté de su lectura, de la prosa del autor, del magnífico retrato de sus personajes… y ese final un tanto flojito no me ha molestado. Quizás he disfrutado el libro más en su forma que en su fondo…

También tenía la extraña sensación de si, a pesar de todo, el autor no nos habría tomado un poco el pelo. ¿Tenía algún sentido, alguna explicación, algún significado oculto todo eso de la Little People, la mother y la daughter, la crisálida de aire… o no eran más que chorradas sin sentido lanzadas por el autor para crear un ambiente especial “mágico”, sin que él mismo supiera de qué estaba hablando? ¿Había algún “mensaje profundo” en el libro, alguna neura interna de Murakami reflejada en estas fantasías, o no era más que el jugueteo con las palabras de un genio de la literatura? Estas dudas se reforzaban con el claro “juego” con el lector que supone la introducción del revólver en la historia, con la directa alusión, varias veces, a “las leyes de Chéjov” de la novela; claramente, el autor juguetea con el lector en estos casos… ¿lo habría hecho durante todo el libro?

Pensando en esto, y reacio a pensar que Murakami quisiera simplemente tomarnos el pelo a todos, me dio por comparar el libro con una especie de poema en prosa… Pero luego encontré una metáfora mucho mejor, que para mí le encaja al libro como anillo al dedo: este libro es arte abstracto. Es como un cuadro abstracto transformado en literatura. Algo a lo que no hay que buscar explicación, algo que probablemente ni el propio autor sabe qué significa, algo que simplemente “le ha salido así de dentro”, y que luego el que lo observa (lo lee, en este caso) simplemente lo disfruta (o no) sin necesidad de buscarle un sentido. Sí, sé que hay gente que “necesita” buscar un sentido al arte abstracto… gente que difícilmente puede disfrutarlo; a mí un cuadro abstracto me gusta o no me gusta, sin saber por qué, y sin que me plantee preguntarme qué es eso (de hecho, creo que a menudo, no es “nada”; simplemente, arte). Este libro lo veo exactamente igual.

Quizás por eso no me ha importado que todo lo “mágico” de este libro quede sin explicación alguna, o que el final sea tópico y sencillo, o que el libro esté saturado de historias paralelas o descripciones sin vinculación directa con la trama principal (hay decenas: la lectura de la obra de Chéjov sobre Sajalin… la historia del padre de Tengo como cobrador de la NHK… etc). Da igual: he disfrutado leyendo el libro como disfruto viendo un cuadro abstracto que me gusta: sin saber por qué y sin necesidad de buscarle un sentido. No quiero decir que ésta sea la forma en que debe uno acercarse a este libro, o que sea lo que Murakami pretendía… No lo sé… pero es lo que he sentido yo al leerlo.

Así que me reafirmo: un libro raro, pero que me ha gustado.

Nota personal: 8,5

24 de octubre de 2012

Incultura y superstición


Creía estar curado de espanto, pero en ocasiones aún no dejo de sorprenderme del nivel de incultura y absurda superstición que aún abunda entre gran número de personas de nuestra sociedad. Y no hablo precisamente de los estamentos más bajos, que puedan tener un nivel cultural más pobre…

Leo hoy por casualidad que una presentadora de RTVE, Mariló Montero, manifestaba ayer en antena su angustia ante la posibilidad de pensar que los órganos de un asesino que se suicidó al ser rodeado por la policía pudieran ser utilizados para trasplantes. Y es que, según ella, “nunca se sabe si ese alma está también transplantada en ese órgano”. Toma ya.

Ahora resulta que si te trasplantan el corazón, el hígado o el riñón de un asesino, a lo mejor empiezas a ir matando gente por ahí. O por lo menos le pones la zancadilla a las viejecitas mientras cruzan la calle, o algo… En fin, supongo que no es tan raro, si otros piensan que tener cerca algún trozo reseco del cadáver de alguien a quien hayan declarado santo, les va a beneficiar en algo… Supongo que son dos caras de la misma moneda. Absurda superstición que parece increíble que pueda aún tener cabida en nuestra sociedad.

No sé, a lo mejor si de esta presentadora dependiera, para poder donar órganos habría que presentar un certificado de buena conducta, o una declaración del cura de tu parroquia diciendo que eres “buena persona”. La verdad, cuando hay tantas personas cuya vida o muerte depende de una donación, declaraciones como la de esta mujer me parece que ya pasan de la estupidez para caer en la inmoralidad.

No lo puedo evitar, los niveles de estupidez en los que estamos inmersos todavía no dejan de sorprenderme.

23 de octubre de 2012

Cita de hoy


De Almudena Grandes me encantan dos cosas: su estilo, y su capacidad para transmitir sentimientos.  Aquí, una pequeña muestra:

Llegué a saberlo todo del amor en los tiempos difíciles, de eternidades que caben en cinco minutos, de soles que amanecen en noches de lluvia, una alegría despojada de cualquier condición, un placer tan intenso que duele, y la felicidad resplandeciendo en los gestos más triviales, porque era feliz la silla en la que se sentaba, feliz la mesa donde desayunaba, y el azucarero feliz, sólo porque sus dedos lo tocaban.

Inés y la alegría - Almudena Grandes

(Fuera de contexto puede parecer un pastelón... pero para nada...)