22 de septiembre de 2015

[Libros] Esperanza del Venado – Orson Scott Card (1986)

Ya sabéis que no soy especialmente amante del género fantástico, pero también considero que libros buenos los hay en todos los géneros, y éste lo había visto nombrar en varias ocasiones como uno de los grandes del género. La verdad es que su título y la imagen de la portada, con ese horrible jinete cornudo, no me animaban nada a leerlo, y probablemente por ello se pasó varios años en la lista de pendientes sin que encontrase el momento para ponerme con él. Finalmente, este verano me decidí a darle una oportunidad, y debo reconocer que quienes lo ensalzaban como uno de los grandes del género tenían buenas razones para hacerlo.

Sinopsis:
“Entraréis en la ciudad de Esperanza del Venado, y la hija del rey montará sobre el Ciervo para vos.”
La profecía condujo a Palicrovol a lanzarse a la búsqueda de un reino, y a hacerse con él. Mató al rey Nasileo: al igual que el Ciervo, él montó a la Cierva, la princesa Asineth, una niña de doce años. Violada ante la pasiva presencia de diez mil testigos, la furia de Asineth se revolvió contra el ultraje sufrido. Juró vengarse del Ciervo que había derramado su sangre y que, compasiva e irracionalmente, le perdonó la vida.
Asineth sabía que la justicia podía ser cruel, y más cruel todavía la necesidad, pero también sabía que la compasión era lo más cruel de todo. Porque un día ella se convertiría en la reina Belleza, y Palicrovol recordaría lo que era poseerla, y desearía con toda su alma poseerla de nuevo. Y entonces...

Opinión personal: Fantasía de calidad

Esperanza del Venado no es un libro fácil. Maticemos: tampoco es que sea de lectura especialmente ardua, ni mucho menos, pero está bastante alejado del estilo ligero habitual de este género. Me recuerda bastante, en este sentido, a Olvidado Rey Gudú, de Ana María Matute, una verdadera obra maestra de la literatura. Por supuesto, Esperanza del Venado no llega a este nivel literario, pero podemos situarlo en un punto intermedio entre la obra de Matute y la literatura fantástica habitual. Esperanza del Venado es un libro de fantasía “de calidad”, escrito con oficio, con clase, y con más fondo (llamémosle filosófico o sociológico) de lo que uno suele esperar de una obra de este género. Aunque, por supuesto, eso lo aleja del estilo bestseller y de aventuras que quizás pueda esperar algún segmento de sus potenciales lectores, que posiblemente puedan encontrarlo algo lento y pesado. Nunca llueve a gusto de todos…

La novela tiene dos partes bastante bien diferenciadas, y debo reconocer que la primera se me ha hecho un poquito pesada: se trata de una extensa introducción (como un tercio del libro) dedicada a relatar con un lenguaje ampuloso, al estilo de las antiguas leyendas medievales, los hechos acontecidos siglos atrás en el imaginario reino en el que transcurre la historia, hechos que determinarán el desarrollo del relato una vez que aparezca el verdadero protagonista (que no lo hace hasta que ya llevamos una buena parte del libro leída). La verdad es que si no abandoné la lectura antes de llegar “al meollo” fue gracias al buen oficio de Card como escritor (y, probablemente, al de su traductor al castellano, que no creo que haya sido tarea fácil en este caso): es uno de esos textos que, aunque no te interese demasiado lo que te estén contando, se leen a gusto, por lo bien escritos que están.

Sobrepasado ese primer tercio, el libro cambia, y la lectura se hace más ágil y amena, transformado el texto en un relato de aventuras (o desventuras) más clásico, muy al estilo de “El nombre del viento” (que parece inspirado en la obra de Card, anterior, en la parte que relata la etapa de supervivencia infantil de su protagonista Kvothe). Aquí empieza la historia de Orem, aún niño, que tendrá un destino clave en la historia del reino, sus habitantes… y sus atormentados reyes.

Lo genial de la historia, aparte del buen hacer literario de su autor en cuanto a estilo, es cómo combina una historia de fantasía y una segunda mitad en la que aparece también la aventura, con un hondo fondo de tragedia y pasiones humanas, perfectamente creíbles por su gran humanidad (en todos los sentidos, incluido el fondo cruel que tenemos también los seres humanos). Los personajes son magníficos, profundos y complejos, y se hace difícil hablar de buenos y malos, porque aquí no hay blanco ni negro, y en realidad todos tienen un cierto tono gris, como la vida misma. Es por esto, junto con la calidad literaria, por lo que esta obra me recuerda a Olvidado Rey Gudú, que comparte con ella (a un nivel superior, eso sí) esa forma de plasmar en el relato la naturaleza humana.

Sí, ya sé, sufrido lector de este blog: una vez más, no estoy diciendo apenas nada sobre el argumento de la historia, que es lo que te interesa. Pero es que en este caso es especialmente difícil. Es una obra de fantasía medieval (guerras entre reinos a caballo y espada, magos y magia) mezclada con un relato de aventuras (supervivencia de un niño huérfano en una ciudad hostil) y literatura épica (rivalidades entre reinos, el bien y el mal, linajes y ofensas) a la que se añade un trasfondo sociológico y hasta religioso (Card inventa una nueva religión con unos curiosos dioses, que interactúan con la historia de forma mística cuando es necesario). Una historia compleja, fantástica… y a la vez conmovedora, por su extraña humanidad, que hace que el lector comprenda la crueldad del malvado y el lado oscuro del bondadoso, en una historia que, si bien apunta a un final feliz, lo hace de un modo algo fatalista y en el que la felicidad nunca será completa y siempre deberá alcanzarse a costa de algo…

En fin, un libro interesante, complejo pero también intenso, que me alegro de haber leído. No quiero a exagerar, tampoco voy a decir que sea un libro que me haya marcado especialmente o que sea algo parecido a una obra maestra… pero es un gran libro, todo un referente dentro de un género en el que abundan demasiado las obras “de usar y tirar” (como en todos los géneros, en realidad…). La verdad es que mis dos experiencias hasta el momento con este autor han sido muy diferentes, pero en ambos casos, todo un acierto. Este Orson Scott Card está claro que sabe escribir. Será cuestión de prestar atención a algunos de sus otros títulos…

6 de septiembre de 2015

[Libros] El atentado – Yasmina Khadra (2005)

Sinopsis:
Tel Aviv, hora punta. Un ataque suicida provoca una masacre en un restaurante atestado de personas. El doctor Amín Jaafari, israelí de origen palestino, atiende en el hospital a los supervivientes cuando recibe la noticia de que, entre los muertos, se encuentra su mujer, y que todo apunta a que se trata de la causante del atentado. En busca de una explicación a lo sucedido y convertido de repente en traidor para muchos con quienes compartía el mundo aparentemente a salvo en el que vivía, el protagonista tratará de penetrar en el complejo entramado del terrorismo islámico.

Opinión personal: Magnífica y dura reflexión sobre el terrorismo árabe
Amin Jaafari es un reconocido cirujano en un hospital de Tel Aviv. Se trata de un caso raro: un palestino que ha alcanzado una posición elevada dentro de la sociedad judía. Jaafari vive una vida acomodada y se codea con la alta sociedad israelita. Él y su mujer son personas cultas y bien situadas, que viven una vida feliz.

Un día, un ataque suicida en el centro de la ciudad mata a decenas de personas. El suicida resulta ser la mujer de Jaafari.

¿Cómo ha podido suceder esto? ¿Qué lleva a una mujer culta y acomodada, ajena a cualquier extremismo religioso, a inmolarse en nombre de… quién sabe qué, matando a hombres, mujeres y niños inocentes al mismo tiempo?

Guiados por la hábil pluma de Yasmina Khadra (pseudónimo del escritor argelino Mohammed Moulessehoul), los lectores intentaremos encontrar la respuesta a esta pregunta al mismo tiempo que lo hace el protagonista, incapaz de entender qué ha podido ocurrir en la mente de su mujer para hacer algo que se le antoja absolutamente inimaginable.

Jaafari pasará del shock por la muerte de su esposa a la negación (“es falso, no ha sido ella, es un error”), después a la incertidumbre y los sentimientos de culpabilidad (“¿cómo es posible? ¿qué ha ocurrido? ¿cómo no me di cuenta?”) y por último a la ira y al odio (“¿quién le ha lavado el cerebro? ¿quién es el culpable?”). El autor nos consigue meter dentro del protagonista, y sufrimos con él y nos hacemos las mismas preguntas. En este sentido el libro es brutal, sobrecogedor, porque llegamos a sentir la angustia de quien no sólo acaba de perder a su ser más querido, sino que, tras asumir este impacto, debe asumir también que al mismo tiempo ese ser querido ha cometido una de las atrocidades más abominables.

Jaafari se ve impulsado a encontrar una respuesta, y se pondrá a buscarla. Indagando en los últimos movimientos de su esposa, llega a contactar con una célula del terrorismo palestino, entrevistándose con uno de sus dirigentes, en busca de respuestas.

El atentado es una novela corta, impactante, estremecedora y de las que hacen reflexionar. Su autor combina la escritura ágil y amena del estilo bestseller con un fondo tremendamente profundo, lo que convierte a sus novelas en libros fáciles de leer pero de los que te involucran y te obligan a pensar.

En El atentado no encontraremos las respuestas al porqué del terrorismo, ni mucho menos una justificación que nunca puede tener… pero sí nos asomaremos al otro lado, y podremos al menos vislumbrar (aunque probablemente no entender) las motivaciones que mueven a estos grupos. Khadra nos presenta todo esto desde la neutralidad… y al mismo tiempo desde el pesimismo de una visión del conflicto que no vislumbra ninguna salida a corto plazo.

Un libro corto, rápido y fácil de leer, que engancha y que impresiona. Una novela que ha sido calificada de antiisraelí por los radicales judíos, y de inspiración sionista por los extremistas árabes. Otra gran obra de este estupendo autor argelino al que descubrí con Las sirenas de Bagdad

17 de agosto de 2015

Cita de hoy

Cuando alguien muere, a los demás les corresponde vivir también por ellos —y no hay nada más que resulte adecuado.

Alessandro Baricco  Mr. Gwyn

5 de agosto de 2015

[Libros] Alguien voló sobre el nido del cuco - Ken Kesey (1976)

Vi la película, protagonizada por un Jack Nicholson espléndido en su papel, hace muchos años, y me encantó. Y el otro día, mientras rebucaba mi próxima lectura entre diferentes títulos, y con la película ya casi olvidada en mi memoria, decidí darle una oportunidad al libro.

Sinopsis:
La acción de la novela se desarrolla dentro de un hospital psiquiátrico, en el Estado de Oregón, donde bajo la estricta dirección y supervisión de la enfermera jefe, los pacientes de la institución, clasificados por su «grado de locura», se someten pacientemente a la pétrea disciplina de las reglas establecidas dentro de un clima de aparente orden y tranquilidad. Hasta que un día llega un nuevo interno, Randle McMurphy, el protagonista principal de la historia, quien haciéndose pasar por demente consigue ser trasladado a esta institución desde una prisión de trabajos forzados. Su carácter jovial y dicharachero, y su fuerte personalidad que contrasta con la del resto de los internos, harán que poco a poco se convierta en el «líder» del grupo, desorganizando por completo la tranquila rutina a la que la enfermera jefe, conocida como La Gran Enfermera, los tenía sometidos. Desde ese momento se creará un ambiente de tensión entre los pacientes y el personal encargado de su cuidado, que nos acompañará a lo largo de toda la historia.
La novela está narrada por uno de los internos, el «Jefe» Bromden, un corpulento individuo de origen indio, que lleva años haciéndose pasar por sordomudo para evitar complicaciones, y con el que McMurphy llegará a tener una estrecha relación.

Opinión personal: Espléndida novela y ácida crítica de las instituciones de salud mental

Aunque al principio hubo fragmentos que se me antojaron algo pesados, debo decir que, al igual que la película, el libro me ha gustado mucho.

La verdad es que apenas recordaba el argumento, ni el final: sólo unas pocas imágenes de Jack Nicholson y las enfermeras deambulaban por mi memoria, pero no recordaba los detalles. Supongo que siempre es una ventaja: ha sido como leer el libro de primeras, pero con la cara de Jack Nicholson en el personaje de McMurphy.

Aunque tenga ya 40 años, la novela aún resulta original, quizás no tanto por su argumento como por su planteamiento. En cuanto al primero, no es la primera vez que encontramos un texto que nos describa las enfermedades mentales, y la dificultad en ocasiones para determinar quién está “loco” (por usar un vocablo sencillo y popular) y quién está cuerdo, no sólo porque los criterios para definir la anormalidad puedan resultar difusos, sino porque, como se dice en algún momento del libro, “todos tenemos problemas”. Todos hemos tenido alguna vez un momento de enajenación, de “locura”, o de depresión, o de cualquier otra manifestación “atípica”, alejada de lo comúnmente establecido como “cordura”. ¿Quién y cómo determina si se trata de un trastorno puntual o de una dolencia que requiere tratamiento e internamiento? A veces no es tan sencillo…

Probablemente lo mejor del libro es su planteamiento. Por un lado, está escrito en primera persona por un interno, por uno de estos enfermos. Y, en ocasiones, el texto nos presenta directamente sus neuras, sus alucinaciones. Reconozco que esos fragmentos algunas veces me resultaron algo tediosos, pero no cabe duda de que aportan profundidad al texto.

Pero lo realmente apasionante es cómo refleja la situación, las psicologías de unos y de otros. El jugador, vividor e inicialmente preocupado sólo por sí mismo, que acaba implicado en mejorar las condiciones de vida de sus compañeros, asombrado del trato que se les da, descubriendo que no están más enfermos que los millones de personas que hay fuera… Los enfermos, habituados al sometimiento, la humillación y el silencio, que poco a poco empiezan a verse a sí mismos como verdaderos seres humanos, gracias al aire fresco aportado por McMurphy… Y los cuidadores y la Gran Enfermera, símbolos del poder y el ansia de dominación, aunque sea sobre seres humanos indefensos, supuestos cuidadores que cultivan su ego ejerciendo su poder omnímodo sobre los enfermos a su cargo, aunque, eso sí, “siempre por su bien”…

La novela es magnífica, seria y divertida a la vez en ocasiones, pero siempre crítica, muy crítica, aunque procure no serlo de forma muy evidente. Crítica con una forma de tratar a los enfermos mentales que, afortunadamente, creo que ha cambiado mucho desde los años en que fue escrita la novela (de hecho, los famosos “manicomios” prácticamente han dejado de existir). Y es que los tratamientos que se experimentaban con estos enfermos parecen hoy más bien técnicas de tortura producto de las mentes más retorcidas: duchas frías, aislamiento, electroshocks… por no hablar de la mutilación directa producida por las lobotomías…

En fin, una buena novela, que no ha acusado para nada el paso del tiempo, y que creo que gustará a cualquiera que se anime con ella. No sé si la película hoy en día se mantendrá igual de “fresca”, hace muchos años ya que la vi… pero la verdad es que me han entrado ganas de buscarla por la red para darle un revisionado. Creo que, junto con el de “El Resplandor”, pudo haber sido uno de los mejores trabajos de Jack Nicholson…


10 de junio de 2015

Cita de hoy

¿Qué decir de un rosario de embustes que el roce de tantos dedos y labios acaba convirtiendo en un rosario de verdades, o al revés?

Juan Marsé - Si te dicen que caí

27 de mayo de 2015

[Libros] Henders - Warren Fahy (2010)

Terminada Anna Karenina me sentía “empachado de cultura” y decidí que mi siguiente lectura iba a representar la vuelta a la “cultura popular” más pura, una zambullida en un bestseller puro y duro, lectura rápida y ligera para desengrasar. Pero, la verdad, me parece que no está uno ya para estos trotes…

Sinopsis:
La isla de Henders se separó del resto del mundo hace cientos de millones de años, y desarrolló su propio ecosistema, de una agresividad nunca vista. Si una de estas criaturas consiguiera salir de la isla...seguramente destruiría todo el planeta. Henders es un intenso bio-thriller de ciencia ficción en el que hay cabida para la aventura, el peligro, la ciencia, la tecnología, el debate, la política, los intereses económicos, la amistad y el amor. Una novela para poner a prueba nuestra idea del mundo. ¿Qué haríamos si descubriéramos una especie, o varias, que puede ser utilizada como arma de destrucción masiva? ¿O si existiera la posibilidad de que nos barriera del planeta por superioridad de adaptación?

Opinión personal:
Lo malo de hacerse viejo (aparte de dormir menos, tolerar peor el alcohol, estar hecho polvo al día siguiente si trasnochas un poco, salirte arrugas, engordar en cuanto te descuidas… joder, ¿hay algo bueno en hacerse viejo…?) es que ya está uno de vuelta de todo, y ciertas historias es imposible disfrutarlas, aunque quieras. Uno ha visto y leído demasiado, y cuando te topas con una película o un libro que está siguiendo al pie de la letra el manual de “cómo hacer un bestseller”, pues ya sabes lo que va a pasar, pierdes todo el interés, y hasta tienes la sensación de estar perdiendo el tiempo.

Henders no es ni mejor ni peor que otros centenares de novelas iguales. O de películas iguales. Entretenida, vacía, y olvidable. Pretendidamente original pero sin originalidad alguna. Más de lo mismo.

Seguramente a los 15 años, Henders me habría encantado. Me habría parecido vibrante, emocionante, ágil, original… Lo malo es que yo la he leído después de haberme tragado muchas otras decenas de “Henders”. Con otros títulos. Aparentemente con otros argumentos (sólo aparentemente…). Pero con los mismos personajes planos (calcaditos: el bueno, el malo, el listo, el guapo, el imbécil…) y el mismo esquema para llegar al mismo final feliz tras haber superado emociones y peligros sin cuento y una vez que los malos la hayan palmado, no sin antes habérselas hecho pasar putas a los buenos (bueno, de estos también cae alguno por el camino, para darle emoción). Tranquilos, que no es un spoiler, ¿es que no habéis visto nunca una peli de catástrofes? Pues eso…

No digo más, porque no hay más que decir. Ya sabéis lo que hay. Si acaso, sólo opinar que Warren Fay ha intentado ser Michael Crichton y le ha imitado bastante bien… pero no sé, me parece que, aunque Crichton habría escrito la misma novela, habría conseguido ponerle algo más… no sé el qué… más “chispa”. Y una parte final menos infantiloide. O a lo mejor es que cuando leía a Crichton yo era más joven…

Una sola recomendación final: si tenéis curiosidad y no queréis perder el tiempo, quizás sea mejor que esperéis a la película. Porque la habrá, seguro. Aunque yo me esperaría a verla gratis en la tele para no lamentar los 8 euros perdidos…

21 de mayo de 2015

Cita de hoy

«Somos las niñas que lavamos y planchamos su ropa. Por favor, no tiren el pan duro. Métanlo en los manteles. Nosotras nos lo comemos. Muchas gracias, las niñas de Zabalbide.»


Las tres bodas de Manolita – Almudena Grandes

(A este paso, con las sucesivas reformas laborales, parece que vamos camino de volver a esto... Triste historia la nuestra, ojalá no se repita.)